Translate

viernes, 31 de enero de 2014

Seguimos creciendo




     Quiero agradeceros el gran éxito que está teniendo el blog. Llevamos más de ciento diez mil visitas. Ayer más de quinientas cincuenta. Me parece impresionante. Este es el mejor mes desde que empecé y estoy muy animada a seguir.

     Desde que abrí la página de facebook hemos mejorado todavía más, porque creo que el éxito no es sólo mío, es de todos los que me seguís... Os animo a que os apuntéis. Es una página de amigos, muy tranquila. Me gustaría que, si podéis, os lo planteéis. Tengo muchos seguidores en diferentes países y me haría ilusión que alguno se apuntara. Pensad que ayer, por ejemplo, tuve 265 visitas desde Estados Unidos. ¡Son muchísimas! En fin, gracias a todos: Españoles, estadounidenses, mejicanos, alemanes, belgas, suizos,... Y un largo etcétera de amigos dispersos por el mundo. GRACIAS.


Salmón marinado al humo (II)


     Supongo que recordáis que hace unos días preparé salmón marinado y lo dejé en en congelador a la espera de una ocasión para tomarlo. Ayer fue el día. Lo saqué del congelador y cuando vi que empezaba a descongelarse, lo corté con un buen cuchillo. Fácil porque al estar durito se hace muy bien. Las lonchas finas, o según lo que queráis hacer.

     Yo había comprado unas canastillas y guacamole en Mercadona. Últimamente lo compro porque a mis hijos les gusta mucho y los aguacates están muy caros. Vamos, que me compensa. Pues así, preparé estos canapés, con guacamole, salmón, y un trozito de pulpa de limón (como los canapés de mantequilla y caviar). El limón le da mucha gracia, un toque ácido. Pues ya veis qué fácil...

     Respecto al marinado. Os diré que me gustó, pero lo encontré un poco soso. La próxima vez lo dejaré 36 horas, a ver qué tal.



     También preparé estos pinchos de queso Camembert con gulas. Lo único que hay que hacer es ponerlas recién hechas sobre el queso. Queda un aperitivo muy rico. Esto fue idea de uno de mis hijos que lo había tomado en una boda.



jueves, 30 de enero de 2014

Patatas a lo pobre con bacalao



     Algunas veces no se me ocurre qué hacer de comida. A la dificultad de hacer comidas variadas y ricas (baratitas) se une el intentar que sirvan para el blog... Os podéis imaginar que no siempre es fácil. Otras veces, la dificultad estriba en que, realmente, no se me ocurre nada... Piensas: Esta semana ya hemos tomado pasta, arroz, carne,... Ayer me pasó esto y, por eliminación, dije: pues unas patatas a lo pobre. Y decidí ponerles bacalao.

     Ingredientes:
3 ó 4 patatas grandes
Una cebolla
Un pimiento rojo
250 grs de bacalao desalado en trocitos
Tres huevos
Perejil picado
Aceite de oliva, sal

   


     He comenzado como siempre que hago patatas a lo pobre: En unas cucharadas de aceite empiezo a dorar las patatas a fuego moderado. Añado cebolla y pimiento en tiras. Que todo se vaya haciendo con calma. Porque tarda un ratito. Hay que mover con frecuencia para que se vayan haciendo por todos lados (podéis tapar unos minutos para acelerar el proceso). Salamos pero muy ligeramente. Después añadimos el bacalao cortado en cuadraditos y le damos unas vueltas. Batimos tres huevos y añadimos al revuelto. Espolvoreamos con perejil. Los huevos se van al fondo y se cuajan ligeramente. Ya tenemos el plato. Lo bueno es hacerlo en una tartera chata que podamos llevar a la mesa porque no es fácil ponerlo en una fuente sin estropearlo un poco. Pero es un plato informal, "a lo pobre". ¿Qué os voy a decir? Es riquísimo. Salvo que no os guste el bacalao, en cuyo caso, lo siento por vosotros. Pero podríais hacerlo con bacon, gambas o lo que os guste.


miércoles, 29 de enero de 2014

Pechugas con salsa de pimientos y soja



     Llevaban tiempo mis hijos pidiéndome que repitiera esta receta. Por fin la he vuelto a hacer y reconozco que es muy rica. 

     Ingredientes:
Una pechuga pequeña por persona 
Dos cebollas grandes
Dos pimientos rojos grandes
Salsa de soja
Aceite y sal
Agua
Bacon (no es necesario pero le da chiste)





     Envolvemos las pechugas en una loncha de bacon y lo sujetamos con un palillo. Las doramos en unas cucharadas de aceite y las reservamos.




     En el mismo aceite doramos las cebollas y los pimientos (qué cantidad de vapor). Que cojan un poco de color. Volvemos a poner las pechugas en la tartera y salpimentamos. Añadimos un buen chorro de salsa de soja (un poco al gusto) y un vaso de agua. 






     Dejamos hervir entre 12-18 minutos, según el tamaño de las pechugas. El tiempo es un poco aproximado porque va a depender también de cuánto hayáis dorado las pechugas... Una vez cocinadas, lo podéis tomar tal cual o sacar las pechugas y batir la salsa en el vaso de la batidora. Queda una salsa rojiza muy rica. Podéis rectificar, en este caso, la salsa de soja, probando una cucharilla de salsa. No creáis que es un plato "muy chino", para nada. Como acompañamiento añadí unas patatas fritas a la salsa y dejé hervir varios minutos. Riquísimas. También me encanta con arroz en blanco. En este caso le iría muy bien un arroz basmati o thai, cualquiera. Yo no hice arroz porque ya lo habíamos tomado el día anterior. Pues esta es la receta de hoy. Espero que os guste.




     Si hicierais sólo tres pechugas, os llegaría con un pimiento y una cebolla, y algo menos de agua. Les dije a mis hijos que las pechugas eran demasiado grandes, tres de ellas,  que si les ponía media... y me miraron estupefactos. Respecto a batir o no batir la salsa, en casa hay división. Realmente queda bonita y si hay niños, no lo dudéis. Otra cosa, recordad que la soja es bastante salada.

lunes, 27 de enero de 2014

Berenjenas y calabacines rellenos y fritos





     Hace unos días hice esta receta que, la verdad, es un poco lío. Rica, sí, pero pesada de hacer, montar, freír,... 

     Consiste en cortar las hortalizas, más bien finas, de dos en dos ruedas, sin llegar hasta abajo, haciendo librillos. Es más fácil así, hacerlos antes de separar cada librillo de la berenjena ¿me explico?




     Después, hacemos una bechamel como la de las croquetas. Me refiero a la textura. Yo la he hecho de zanahorias, podría ser neutra o con otro sabor que combine bien con las berenjenas y los calabacines (queso, sobrasada,...)




    Y las vamos rellenando con ayuda de un cuchillo, como buenamente podamos. Es complicado. Más el calabacín que es menos flexible. Paciencia.




     Y ya, rebozamos, como siempre: Harina-huevo-pan rallado. Se podrían pasar por pasta de freír. (Supongo pero no he probado). Con cuidado porque la bechamel se escapa.




     Sólo queda freír, con paciencia y cuidado. Aceite caliente pero no en exceso para que se nos hagan las hortalizas. Y cuando la bechamel se calienta... Se quiere escapar otra vez. Un tormento. 

     Pues ya veis, una receta liosa, que no sé si volveré a hacer... Las hortalizas quedan al dente y es "un poco demasiado" complicada. Son de estas cosas que dices: ¿Pero es tan rico como el trabajo que da? Probablemente no. Con lo cual, considero que esta receta, no es definitiva. Vosotros juzgaréis...

    Me gusta hacer estos "experimentos" de vez en cuando. Les pregunto a los míos qué les parece y decidimos. Esto podría ser un aperitivo o una guarnición, pero es una lata. Buenos días a todos.

     ¡Ah! Con la bechamel que sobró, hice unas croquetas. Unas poquitas. Me dicen en casa que se quedan con las croquetas de zanahoria antes que con las hortalizas rellenas... ¡Ya veis qué cosas!




Ensalada de bonito y remolacha



     Esta receta me la dio una de mis cuñadas. Lo cierto es que es una ensalada muy rica y muy fácil de hacer, porque no hay que hacer nada.

     Necesitamos una lata de buen bonito (quiero decir que si el bonito es rico, la ensalada estará más sabrosa). La cantidad un poco a vuestro gusto. La escurrimos y añadimos dos o tres cucharadas de remolacha en tiras. Ya la venden así, pero podéis también hacerla vosotros y cortarla a vuestro gusto. Después, añadimos la mayonesa, que puede ser de bote. Siempre la aconsejo si se va a llevar de "excursión". Ya me entendéis, para hacer sandwiches, para comer fuera, cuando la llevamos para compartir,... Mezclamos las tres cosas y si vemos que falta mayonesa o remolacha, aumentamos. Va a depender mucho de cómo nos guste: tres o cuatro cucharadas de mayonesa, tres o cuatro de remolacha... Removemos bien y probamos. Se puede añadir una pizca de sal. 

     Como veis, yo he añadido unos pepinillos cortados y unas pasas (éstas no sé si se ven en la foto). Pero la base es lo de arriba. A mis hijos la remolacha no les gusta pero mi marido y yo la encontramos muy rica. La he puesto sobre unos panecillos multicereales y estaba deliciosa pero admite muchas variantes. Feliz semana a todos.

sábado, 25 de enero de 2014

Salmón marinado al humo I



      Con la sal que venden para marinar salmón en Mercadona, he preparado este trozo de lomo. Primero quito las espinas con una pinza que siempre uso para estas cosas.




     Después sal, por arriba y por abajo. No he puesto más... Me ha parecido bastante.





     Un film y a la nevera (huele fuerte). Unas 24 horas según dice la receta del bote de sal.




     Se lava bien bajo el grifo de agua fría y se seca. Bien sequito. Listo, pero yo lo he mandado al congelador por el anisakis. Ahí quedó. Cuando lo saque del congelador y lo probemos, os contaré cómo quedó. Feliz fin de semana.




viernes, 24 de enero de 2014

Sobras de asado con ensalada



     Con el jamón que ha sobrado, he preparado hoy una comida muy rica y fácil. Me encantan las sobras, ya lo sabéis. No sólo porque tienes media comida hecha, sino también porque me divierte discurrir un acompañamiento que las convierta en una nueva comida. Debo de ser la cocinera más tacaña de España. La salsa, la despego de la fuente de horno con medio vaso de agua caliente. Ya en una tarterita, la espeso con una cucharadita de maizena disuelta en agua.  El jamón, cortado a mano, mucho más rico que con el cuchillo eléctrico. Ved la diferencia:




     Me gusta mucho más fiambre, para tomar con una ensalada, en bocadillo, en sandwich,... Aunque mis hijos dicen que les gusta más el primer día. Yo no lo dudo, lo prefiero frío.

     Y he preparado una ensalada tipo César, pero con cacahuetes. Además: queso, bacon doradito, croutons y salsa de miel y mostaza (Heinz que me encanta). 





     Un pinchito, con una patata frita debajo, qué rico. Quien pudiera tomarse un bocata como el de mi hijo.




     Y el plato, sin patatas, pero muy rico. Estos platos combinados me chiflan (un trozo de pan frito no me lo perdono...)




jueves, 23 de enero de 2014

Cerdo asado adobado




      Este asado les gustó mucho a mis hijos. Es una adobo sencillo, lo ideal es dejar el cerdo untado con el toda la noche, aunque yo lo he puesto un par de horas. Necesitamos:

  Dos cucharadas de aceite
  Una de vinagre
  Una de pimentón (dulce o picante, al gusto)
  Una de tomillo
  Una de azúcar

     Esto lo mezclamos bien en una taza para untar un trozo de cerdo. Yo he asado un trozo de jamón de kilo y medio pero podríamos hacer un trozo de cinta de lomo. 

     Antes de meterlo en el horno, lo espolvoreamos con escamas de sal y lo bañamos con medio vaso de vino. Lo metemos a horno fuerte una media hora, después bajamos la temperatura a 150º y lo dejamos unos 20 minutos por kilo. Yo he intentado copiar esos asados americanos, que dejan la carne horas a fuego bajo, una vez dorada, hasta que está tan tierna que se deshace, pero no me ha dado tiempo y la he tenido dos horas a 125º (porque mi horno es un desastre). Bueno, estaba riquísima, hecha y tierna, pero para que se quede blandita haría falta más tiempo. Lo intentaré otro día. Esto me pasa porque mi hijo ve "Crónicas carnívoras".

     La foto de arriba no salió muy bien, la guarnición es de manzana y cebolla con mostaza, Todo dorado en una sartén con aceite y después se deja un ratito hasta que está tierna. Me gustó mucho. Conviene mojarla con vino o brandy. Y sal y pimienta, claro. La salsa del recipiente pequeño es el jugo del asado. La guarnición la repetiré para que la veáis mejor en otra ocasión por si queda duda.


martes, 21 de enero de 2014

Pastel de chocolate navideño



     Me faltaba por poner esta receta. La he sacado de un blog, no es mía, y es un bizcocho para hacer "Red velvet", sólo que yo no lo he hecho "red", no le he añadido colorante. 

     Ingredientes:
50grs de mantequilla
150 de azúcar
Un huevo grande
Una cucharada sopera de cacao Valor (bien colmada)
150grs de harina
Vainilla
120ml de butermilk
Una cucharadita de vinagre
Una cucharadita de bicarbonato

      Para hacer el buttermilk, ponemos la leche 120 ml con una cucharada de zumo de limón y dejamos un rato. Esto es lo que he hecho y, como nunca he probado el buttermilk, para mí estaba bien...

     Lo primero, batimos la mantequilla y el azúcar con las varillas, cuando blanqueen incorporamos el huevo a chorro fino. 

     Mezclamos la harina con el cacao. Incorporamos la mitad a la mezcla anterior. Añadimos el buttermilk, y el resto de la harina y el cacao. Esto lo he mezclado con espátula. 

     En un vasito pequeño mezclamos el vinagre y el bicarbonato. Empieza a hacer burbujitas... y lo incorporamos a la masa del bizcocho. 

     Como vainilla, he puesto un poco de azúcar vainillado, lo que tenía en casa.

     En un molde engrasado, lo llevamos al horno a 180º unos 35 minutos. 

     Es un bizcocho muy rico, dicen mis hijos que recuerda a las "Oreo", pero algo delicado, tiende a romperse un poco. Cuidado. Ya veis que el chocolate blanco lo "desmigó un poco".

     Respecto a la cubierta blanca, no la he apuntado y estaba riquísima. Creo que puse 100grs de chocolate blanco y 50ml de nata. Prometo volver a hacerlo y apuntarlo... Qué desastre soy. Era un día próximo a las fiestas de Navidad y le puse esos adornos con frutas escarchadas, que estaban deliciosas pero se puede adornar de otra forma, claro. Ya veis que no lleva relleno, es un simple bizcocho con chocolate por encima. A mis hijos pequeños, que no son de tartas, les ha gustado muchísimo. Un éxito. Perdonad el retraso en poner la receta. 


lunes, 20 de enero de 2014

Huevos empaquetados







     Hoy os pongo esta receta que no me ha convencido del todo, pero os explico por qué. Lo que es el huevo en sí, con la bechamel, está riquísimo. Los había hecho en otra ocasión, doblando la pasta brick como un sobrecito y nos habían gustado mucho más. Pensé que no estaban bastante bonitos y decidí hacer estos paquetes... El resultado. Muy mono pero la parte de arriba, un poco seca "de comer". Creo que otro día volveré a hacer los sobres.

     Ingredientes:
Un paquete de pasta brick
Diez huevos fritos
Medio litro de bechamel
Diez tiras de puerro para atar





     Lo primero es hacer una bechamel, normal o con sabor (ver Salsa bechamel). Yo le he añadido unos taquitos de jamón. Podríamos hacerla con setas, espinacas, o como nos apetezca. Sin nada también es muy rica. 




     Por otro lado, hacemos los huevos fritos, yo más bien los he planchado. He hecho dos de gallina y ocho de codorniz. Los de gallina resultan un poco grandes pero se puede recortar la clara sobrante. Hay que intentar que no se rompan. Se pueden hacer a la plancha, más ligeros y la yema queda menos hecha. A vuestra elección. Digo diez porque en el paquete vienen diez hojas de pasta. Podéis hacer menos, claro. Ya veis que uno se ha roto... Habrá que hacer otro.




     Y ya, con la bechamel, vamos montando. Bechamel, huevo, bechamel. Intentando no romper la yema. Es fácil que se rompa. 




     Vamos atando. Reservamos la hoja de fuera de un puerro, la lavamos, secamos y la cortamos en tiras finas con un cuchillo. Es muy sencillo. Al atar, alguna se rompe, mejor preparar más de diez.




     Ya atadas, las ponemos en la bandeja de horno y las untamos ligeramente con mantequilla fundida. Sólo una pizca, para que queden brillantes. Sólo queda llevar al horno hasta que se doren. Unos diez minutos a 
180º deberían bastar, aunque a mí me han quedado algo blanquecinas...


180


     Ya veis que por dentro están muy ricas, la bechamel, la yema,... Ese sabor de los huevos encapotados pero mucho más ligero y fácil. Ya os digo que para mí, el inconveniente es que el floripondio de encima es muy pesado. Aquí queda este experimento. A ver qué os parece. Feliz lunes.




     Respecto a la diferencia entre la pasta brick y la filo (phylo), no estoy muy segura si se refiere a la composición o a la forma. Una persona me dijo que la brick es redonda y la filo rectangular... Bueno, en todo caso, es interesante también el tema de la forma a la hora de usarla. He visto a Jamie Oliver hacer cosas muy curiosas con este tipo de pastas. hay otra pasta  la pasta kataifi, que viene en hilos y es muy interesante a la hora de hacer pinchos. No sé si la conocéis. Así, por encima, creo que son muy parecidas o iguales en cuanto al sabor. La más fácil de encontrar es la brick y es muy práctica para hacer rollitos de primavera o distintos paquetes variados. Yo hago unos de pimiento rojo y morcilla de Burgos que son muy ricos. Ya habrá otras ocasiones de usarla. Se pueden freír o hacer al horno, con una pincelada de mantequilla. Son ligeras y crujientes, y dan mucho juego porque son fáciles de manejar, doblar, etc.




sábado, 18 de enero de 2014

Pizza con rúcula




     No me había animado nunca a hacer la pizza con rúcula, por el mero hecho de que la rúcula no me encanta. Para todo hay una primera vez y hace unos días me decidí a probarla. Había hecho una pizza normal y corriente: mezcla de dos quesos y algo de jamón, orégano y tomillo. Vamos, una vulgaridad. Era el día para probar a darle vida con un poco de rúcula. 

     Lo que he hecho es, una vez lista la pizza, la he "adornado" con  montoncitos, por raciónes, de rúcula ligeramente aliñada con sal y aceite de oliva virgen. Si hubiera tenido parmesano le hubiera puesto también unas lasquitas por encima... Pues les gustó mucho a todos. Así que lo haré más veces. Le aporta frescura y la aligera un poco. Muy rica. También podríamos poner un poco de prosciutto (jamón) crudo o ricotta en vez de parmesano. 




viernes, 17 de enero de 2014

Trucha rellena de espinacas





     Lo primero es aclarar que esta era una trucha asalmonada de algo más de un kilo. Para rellenar un salmón grande hay que tener mucha gente a comer

     Ingredientes:
Una trucha asalmonada sin la espina central
250 grs de espinacas
Dos dientes de ajo
Un puñadito de jamón serrano

La cama de la trucha como la de cualquier pescado al horno:
Tres patatas grandes
Una cebolla
Un par de tomates
Aceite y sal, vino blanco




     Limpio el pescado por la pescatera, al llegar a casa le quitamos con unas pinzas las espinas que le queden atravesadas. Lo lavamos y escurrimos. Hacemos el revuelto, como siempre, doramos los ajos y añadimos las espinacas, frescas o descongeladas. Unas vueltas, el jamón y salpimentamos. 

     Salamos por dentro el pescado, rellenamos y cerramos. Lo ponemos sobre la cama de patatas y cebolla que freímos en la freidora. Salamos el pescado por fuera y las patatas. Vertemos sobre el fondo un chorro de aceite y otro generoso de vino. Podéis usar un vino gallego rico o el de cocinar corriente y moliente. 

     Me gusta espolvorear el pescado con pan rallado, aunque sé que la piel no se va a comer, como hago con las doradas, lubinas, etc. Los tomates cortados al medio, los salpimentamos, un chorrito de aceite y pan rallado. Listo para ir al horno. En el mío, que es una patata, ha estado 30 minutos a 225º (atención que cada horno es distinto). El horno lo calentamos bien antes. Por supuesto.




     Y ya está listo para comer. Nos ha gustado mucho. Aunque la foto no es muy buena, estaba jugosito y muy sabroso. Relativamente fácil ¿no? Cuidado que puede quedar alguna espinita. Creo que vale la pena servirlo sin la piel. Eso a vuestra elección. A ver si os gusta. Otro día lo rellenaré de setas con gambas, y quizás otro pescado distinto.




jueves, 16 de enero de 2014

Puerros con nata


     Esta receta es una tontada pero muy rica. Cuando nos sobran puerros de la sopa o el cocido podemos aprovecharlos de esta manera tan sencilla. Bien escurridos, los cubrimos con varias cucharadas de nata líquida, salpimentamos y añadimos una o dos cucharadas de queso rallado. Los gratinamos y ya están listos. Es un sabor muy suave. Se pueden cocer a propósito o comprarlos de bote (más cómodo). La nata es muy distinta de la bechamel. Hay quien prefiere mil veces la bechamel, pero la nata no hay más que abrirla. A mí me gustan las dos cosas mucho. Se podría hacer una versión light con nata y queso ligeros. 

     Este no está muy bonito porque lo he gratinado en el micro. Para un puerro no me permito el lujo de encender el horno. ¡Qué le vamos a hacer!


martes, 14 de enero de 2014

Habichuelas en cocotte




He escogido el nombre "habichuela" que es el diminutivo de haba y viene del latín. También podemos llamarlas "alubias" que, aparte de proceder del árabe y no llevar h, creo que son prácticamente lo mismo. No tengo sección de legumbres en el blog, sino de potajes. Me da rabia porque nuestro idioma es muy rico, pero creo que es más fácil clasificar así, como potajes, los platos de legumbres. Los franceses llaman "légumes" a verduras, hortalizas y legumbres. Lo mismo hacen los ingleses con los "vegetables". Pero nosotros, tenemos nombre para cada cosa.

En América tienen todavía más nombres para las "habitas": frijoles, balines, porotos, caraotas,... Variando según los colores. En España tenemos además palabras como: Fabas, fabes, mongetes, fesols, caparrones,... Cambiando en las distintas regiones y con variaciones de tamaño y color. Recuerdo que en algún viaje pedíamos judías para comer y nos sorprendíamos cuando nos traían un plato de habichuelas con chorizo. Entonces nos decían: Tienen ustedes que pedir "judías verdes".





     Os voy a explicar como he hecho estas habichuelas en cocotte. Es una receta muy fácil y "de mucho alimento", Además, es muy barata. Son habichuelas corrientes, de las que utilizaríamos para cualquier potaje o para un caldo gallego. 

     Ingredientes: 
Dos tazas de habichuelas blancas
Un paquete de compango (un chorizo, una morcilla y una tira de panceta)
Agua y un chorretón de aceite de oliva virgen

Una cebolla mediana
Una zanahoria rallada
dos dientes de ajo
Una pizca de tomillo
Media pizca de romero
Una cucharilla de pimentón agridulce
Aceite y sal

     Lo primero que hacemos es poner las habas en remojo, toda la noche. Las ponemos a cocer en agua fría con las carnes, el chorro de aceite y una pizca de sal (ojo con la panceta). Pueden hervir a fuego lento como... una hora. Hasta que estén tiernas. Las podéis asustar pero temo que estas habitas se romperan. No importa. 

     En una sartén doramos la cebolla, la zanahoria y los ajos. A fuego suave, pero que se lleguen a dorar un poquito.




     Bajamos al mínimo y añadimos: el tomillo, el romero y la cucharilla de pimentón. Una vuelta y listo. El pimentón se quema enseguida. Cuidado.





     Incorporamos a la cocotte y dejamos hervir suavemente unos 15-20 minutos. En la cocotte, que es de hierro fundido, todos los guisos y potajes quedan riquísimos pero podéis usar una tartera normal o de barro. Nuestra cocotte es de Ikea. Tenéis que pensar si os compensa tenerla y si os cabe en las alacenas.



  
     Finalmente, cortamos las carnes y las añadimos. En mi caso, pongo aparte la morcilla porque no les gusta a todos. Este potaje se debe acompañar con un vasito de vino tinto y pan. Ya veis, rico y barato. Una pieza de fruta y a correr.