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domingo, 24 de junio de 2018

Tarta de trufa para San Antonio


   Aquí estamos de nuevo... Antes de que el calor apriete quiero subir esta tartita que hice para mis Antonios y quedó la mar de rica. No era muy grande pero después os explico cómo hacer más, ya sea doblando cantidades o haciendo dos bizcochos iguales. Yo suelo hacer tartas pequeñas por la sencilla razón de que engordan. De esta manera, las raciones son chicas. Eso siempre que no venga mucha gente, claro. 

   La trufa: Para hacer la trufa vamos a necesitar tan sólo 200ml de nata de montar y 200 gramos de chocolate negro. Es muy sencillo. Hervimos la nata, la separamos del fuego, añadimos el chocolate cortado en trozos y removemos bien para que se disuelva perfectamente con el calor remanente. Si queréis poner un poco de azúcar, la añadís a la nata hirviente antes de poner el chocolate y revolvéis para que se disuelva. No es necesario ponerlo pero un par de cucharadas le dan un toque de dulzura sin exagerar. Esto lo mandamos a la nevera varias horas.



   El bizcocho: Esto es muy sencillo y está muy visto. Pesamos tres huevos. Vamos a poner que pesen 160 gramos,... entonces pesamos, pues necesitaremos, 80 de azúcar y 80 de harina. Es el bizcocho ligero, genois, de tartas. Batimos los huevos con el azúcar y una pizca de sal hasta que están espumosos y doblan su tamaño. La harina... los 80 gramos... pues ponemos 75 y 5 gramos de chocolate en polvo Valor. No parece mucho pero es intenso. Lo mezclamos bien. 


   Esta mezcla de harina y cacao la añadimos en forma de lluvia, a través de un colador y vamos removiendo con la espátula según cae para no tener grumos. Este bizcocho se hace en menos de media hora a 180º. Lo vigiláis porque a partir de los 22-24 minutos puede estar listo. Que no se me olvide deciros que le puse una puntita de azúcar vainillado. 


   El bizcocho lo podemos abrir y rellenar de mermelada de frambuesas. Como era fino, yo simplemente lo cubrí con una delgada capa. Si tenéis mucha gente, vale la pena hacer dos bizcochos, por ejemplo de dos huevos cada uno, y poner entre ambos una buena capa de mermelada. En este caso he escogido frambuesas porque me encantan y con el chocolate van muy bien. Después os pongo una lista de todo lo necesario. 

   La trufa que está en la nevera la montamos con las varillas. No tiene ninguna dificultad pero queda bastante espesita. La ponemos sobre la tarta con ayuda de una espátula y un cuchillo normal para extenderla bien. Colocamos las frambuesas, tantas como queráis y mandamos a la nevera de nuevo. No puede ser más sencillo pero, de verdad, estaba deliciosa. 


   ¿Qué hemos necesitado?

Tres huevos y una pizca de sal
80 gramos de azúcar
75 gramos de harina + 5 de cacao Valor
Una pizca de azúcar vainillado

200 ml de nata de montar
200 gramos de chocolate negro
2 cucharadas de azúcar (opcional)

Mermelada rica de frambuesas
Frambuesas frescas

   Os he comentado que podríamos hacer dos bizcochos. Me falta decir que no he emborrachado el bizcocho. A mí es que no me gustan mucho los bizcochos mojados pero podéis hacer un almíbar con brandy y azúcar, añadiendo un par de frambuesas para dar color... Lo que os guste. 

   Hasta aquí esta tartita sencilla y pequeña. La tenía que poner ya, antes de olvidar cómo la hice... Os digo que esto es así, si no pongo pronto las recetas que improviso, las termino olvidando. Os deseo a todos un feliz comienzo de vacaciones, si las tenéis. También felicito a todos los Juanes ¡y a las Juanas! que ya no es en femenino un nombre tan corriente. Yo tengo una amiga Juana encantadora y desde aquí le mando un beso. Ahora voy a releer la receta para verificar que no he olvidado nada. Feliz domingo de San Juan. Recordad que es San Juan Bautista de quien dijo Cristo:


   " De verdad os digo: Entre los que nacen de mujer no hay ninguno mayor que Juan; sin embargo el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él."



sábado, 16 de junio de 2018

Pollo asado con patatas primavera



   La receta de hoy es muy sencilla. No sé si os pasará a vosotros pero en casa hacemos pollo al menos una vez a la semana. Nos gusta a todos y es muy económico. Una de las formas que prefiero es asado. También me encanta a la plancha y tengo otra receta que os pondré pronto que creo que os gustará pues queda muy sabrosa. En esta ocasión compramos medio pollo troceado y, por si era poco, añadimos una bandeja de salchichas frescas. La receta es fácil.

   En una fuente de horno ponemos el pollo con: romero y tomillo, sal y pimienta, un chorro de brandy y un chorrito de aceite. Lo mandamos al horno una hora a 180º y le damos la vuelta a la media hora para que se dore por todos y lo mojamos con la salsa. Si a la hora os parece que no está tan dorado como os gusta, subís el fuego un poco y lo dejáis una ratito más. En ese momento, ponéis las salchichas frescas sobre el pollo para que se doren bien. Si tenéis un horno muy potente... pues hacéis todo un poco más corto. Yo creo que la hora le hace falta pero no conozco los hornos de los demás. 


   Para hacer las patatas primavera necesitamos:

Patatas nuevas
Ajetes
Espárragos trigueros
Champiñones
Una taza de guisantes
Aceite, sal y pimienta

   Las cantidades las ponéis un poco a discreción. Vamos dorando las hortalizas en la sartén, limpias y cortadas. Empezamos con los espárragos y los ajetes. A fuego medio. Incorporamos los champiñones al ratito, y a continuación los guisantes cocidos. Si son frescos, mejor. Salpimentamos al gusto. Las patatas las lavamos y cortamos, las freímos en freidora y cuando estén bien doradas, las añadimos al revuelto. Esto hay que calcular que tiene que estar recién hecho para cuando saquemos el pollo del horno. Podemos empezar veinte minutos antes de que esté el pollo listo. 


   Nos queda una fuente de patatas deliciosa a la que podemos añadir unas cucharadas de la rica salsa del pollo. Os digo que quedan riquísimas. Mejor si son patatas nuevas, claro. 


   Y, por último, os dejo un par de fotos de esta comida de diario que nos encantó a todos. Es de diario pero sirve para un domingo perfectamente porque está muy rica. La presentamos un poco mejor y listo. Tengo varias recetas pendientes de subir, incluida la tartita que hice por San Antonio. Según pueda iré publicándolas poco a poco. Como os dije, este año me está costando más sentarme delante del ordenador pero sigo cocinando e improvisando platos. Aquí comen cada día y mucho. 


   Os agradezco a todos que me leáis. Me sigue sorprendiendo ver que me seguís desde sitios tan remotos como Australia, donde tengo buenos amigos, pero, sobre todo, estoy encantada de que pasen los años y el blog siga en marcha. Gracias a todos. Os animo a hacer esta comidita sencilla porque está muy rica. Feliz fin de semana.

viernes, 8 de junio de 2018

Bizcocho con dátiles y nueces


   Tenía ganas de hacer un bizcocho con dátiles. Me gustan con locura. Como todavía quedan nueces de la temporada pasada, la elección estaba clara: dátiles y nueces. El bizcocho en sí es parecido al de yogur pero lleva queso. Os voy a poner los ingredientes antes de nada:

Dos huevos grandes
Media taza de azúcar
Una taza de harina
Dos cucharillas de levadura royal
Dos cucharadas de queso en crema
Dos cucharadas de aceite
Dos cucharadas de leche
Una pizca de pimienta negra y otra de nuez moscada
Canela y ralladura de limón
Dátiles y nueces a discreción 
Azúcar para espolvorear


   Mezclamos los huevos con el azúcar, podemos montarlos si queremos pero yo no lo he hecho, y vamos añadiendo el queso, el aceite y la leche. Mezclamos bien. Incorporamos harina con la levadura, las especias y la ralladura de limón. Removemos todo con las varillas, a mano, para que quede una masa homogénea. Si queda algún grumito de queso no pasa nada. Esto es la base.

   Por otro lado pelamos unas 12 nueces o las que nos parezca y las cortamos en trocitos, salvo que ya se nos partan al pelarlas, que suele pasar. Cortamos otro tanto de dátiles y mezclamos con las nueces. Ponemos la masa en un molde chato engrasado y espolvoreamos dátiles y nueces. Yo hubiera puesto más pero me faltó paciencia para pelar tanta nuez... Y bueno, ponemos una cucharada de azúcar bien repartida sobre los frutos secos. 


   Llevamos al horno una media hora a 180º o hasta que veamos que está, porque cada horno es como es y el mío es tranquilo. Queda un bizcocho la mar de rico, muy aromático, y la parte de arriba, con los dátiles y las nueces dorados con el azúcar está muy buena. ¿Qué os voy a decir? Es algo muy sencillo, pero bárbaro para un desayuno o una merienda. Os deseo a todos un feliz fin de semana. Aquí no deja de llover pero vamos aguantando.

domingo, 3 de junio de 2018

Comida de cumpleaños


   Cuántos días sin publicar, de verdad que lo siento. A ver si ahora que llega junio me organizo mejor y comparto más cosas. Estos "fines de curso" son un lío. Dudaba qué receta contaros y, al final, os voy a cotillear una comida dominical de cumpleaños que resultó muy divertida. Más que nada por dar ideas ricas y fáciles. Quería hacer algo rico que no me complicara mucho la existencia -la cumpleañera era yo que cumplo una vez al año como es común- y agradara a todos. Lo primero hice el falso tartar de salmón y langostinos que nos gusta mucho y no puede ser más sencillo. Las recetas de este menú ya están en el blog, así que no os las pongo. La presentación, en grande, la hice con un aro para hacer tartas. Yo creo que quedó muy mona. Eran dos aguacates y los langostinos los compré pelados. Resultó muy bien. 


     De segundo aperitivo preparé una tontería de queso y hojaldre presentada así... como le dio la gana. Llevaba dentro, cortando el queso, bacon y cebollita dorados. ¿Más o menos rica que otras tonterías? Pues no sé, todas las que he hecho se las han comido encantados. Podéis ver abajo el corte. Esto no es lo que se dice un plato ligero.



   Como casi todos los comensales eran hombres y sabemos que comen bien, preparé un plato principal contundente: un arroz de matanza... más o menos, pero llevaba como añadido chícharos y un par de alcachofas frescas bien doradas. Mira que me gustan las alcachofas... Quedó muy rico. 



   El tema de la tarta me tenía frita. No quería hacerla por no trabajar mucho. Mi hijo mayor, que me conoce me dijo: "Haz mousse de limón que te encanta, la adornas con unas frambuesas y no te da nada de trabajo". Dicho y hecho. Como algunas frambuesas estaba un poco feas, batí parte de la mousse, ya preparada, con ellas y puse una capa superior de mousse de limón à la framboise -que queda muy fino. Os digo que quedó muy rica y es un postre que se hace en diez minutos. Por mi cumpleaños siempre pienso en hacer una tarta magnífica y complicada pero llegado el momento, siempre me falta ánimo.



   Y, como veis, cumplí dos años y... pico. En la última foto podéis ver que la mousse de limón, amarilla era más que la de frambuesas, que sólo era una pequeña capa. Antes de poner la mousse en la copa, coloco una galleta digestiva, que me encanta y está muy rico todo junto. Otro día podemos hacerla toda con frambuesas pero... son un poquito caras. Ya lo pensaré. Resultó un postre muy fresquito, para desengrasar el arroz de matanza que no es ligero y todos, yo incluida, nos quedamos satisfechos de este cumpleaños dominguero. Os digo que da gusto cumplir años y seguir aquí, al pie del cañón... que dicen algunos. En cualquier caso, os deseo a todos un feliz domingo de Corpus. ¡Buenos días!





viernes, 25 de mayo de 2018

Curry de pavo con hortalizas


   Hoy, ya era hora, os traigo una propuesta muy fácil y bastante ligera. Me dio la idea mi amiga Pepa. Es un pavo al curry pero, en vez de hacer un guisito, lo hacemos a la plancha. Me gustó mucho por lo inmediato y porque, además, queda la mar de rico tanto para tomar así como para rellenar tortas, bocatas, sándwiches. Es además una receta bastante ligera, cosa que viene bien porque se acerca el verano. Sí, aunque no hayamos tenido apenas primavera. 

   Ingredientes:
Medio kilo de pechuga de pavo en tiras 
Una cucharada de curry
Una cucharada de aceite
Sal

   Para el revuelto de hortalizas:
Un puñado de ajetes
Un puñado de trigueros
300grs de champiñones
Aceite, sal y pimienta


   Si compramos el pavo fileteado, tenemos que cortar los filetes en tiras más o menos finas. Al gusto. Lo de escoger pechuga de pavo se debe a que es magra, sin nada de grasa. En un cuenco ponemos las tiras, el curry y el aceite y removemos bien. Dejamos en la nevera unas horas. Sólo tenemos que cocinar la carne en una sartén pintada de aceite hasta que esté bien dorada. Salamos al gusto.    

   El revuelto, ya os imagináis: limpiamos y cortamos las hortalizas. Ponemos en la sartén -otra sartén- con aceite caliente, empezando por los trigueros y ajetes, que tardan más, y añadiendo los champiñones unos minutos después. Dejamos que se dore todo a fuego medio-alto moviendo las hortalizas, preferiblemente en el aire. Salpimentamos y servimos con el pavo. Bueno, es una guarnición rica para cualquier cosa. 

   Hubo quien le puso salsa de yogur pero pienso que no le hacía ninguna falta. En casa, los delgados rellenaron tortitas de tipo mejicano ligeramente doradas. Os digo que les encantó a todos. Así, sin acompañamientos engordantes, es un plato ligero y razonable. 



   Sigo teniendo ciertos problemas para publicar a pesar de que no me faltan ideas... No obstante, no os preocupéis, seguiré escribiendo cuando buenamente pueda. Me lo tomo con más tranquilidad pero disfruto más de otras cosas. Todo tiene su lado bueno. Os deseo un muy feliz fin de semana. Mayo va terminando.

lunes, 14 de mayo de 2018

Bizcocho de con chocolate y naranja



   Queridos amigos, por fin puedo volver a publicar. Llevo una temporada complicada. O no estoy en casa... o el ordenador está ocupado. Os digo que parece mentira. Sigo cocinando, haciendo unas cosas y otras, pero no acabo de encontrar el momento de sentarme a escribir. Hoy me han dejado el ordenador y, según terminamos de comer, aprovecho para subiros este bizcocho de yogur, sencillo y rico que hice el viernes. ¿Qué necesitamos?

3 huevos
Un yogur
2 medidas de azúcar 
3 medidas de harina (dos de trigo y una de maíz)
Una medida de aceite
3 cucharilla de royal
La rayadura de una naranja
Una cucharadita de chocolate en polvo Valor
Pepitas de chocolate
Una pizca de sal


   Creo que no he olvidado nada... Empezamos batiendo los huevos con el azúcar y la pizca de sal. Hasta que doblen su tamaño y estén bien espumosos. Después vamos añadiendo el yogur, la medida de aceite (yo pongo media de aceite y media de leche), y batimos con las varillas al mínimo de potencia. También podemos poner ya la ralladura. 

   Unimos en un cuenco harina y levadura royal y pasamos a la masa con un colador para que no haya grumos. Mezclamo con espátula. Si veis que hay algún grumito, varillas otra vez al mínimo. No pasa nada porque el bizcocho de yogur es así de fácil. Ponemos también las pepitas de chocolate y removemos.


   Pasamos las tres cuartas partes de la masa (a ojímetro) a un molde untado de mantequilla y, a lo que nos sobra, le añadimos la cucharadita de chocolate Valor y removemos. Esta mezcla chocolateada la vamos poniendo en circulo sobre la masa que está en el molde, en la zona central. Yo lo he hecho sin pensarlo mucho y no ha quedado mal. Podéis ver en la foto de abajo que quedó una zona central chocolateada de manera no muy regular. 



   Pues hasta aquí esta receta que combina aroma de naranja y sabor de chocolate con unos huevos caseros muy sabrosos que dieron como resultado un bizcocho de desayuno la mar de bueno. Os recuerdo que se pueden combinar harina de trigo corriente con una medida de harina de maíz amarilla y nos dará un bizcocho más amarillo y más "enxebre", o poner sólo harina normal de trigo. 

   En cuanto a las medidas, os recuerdo que la medida es el vasito del yogur. Yo después de largos años, utilizo una taza y sé que media taza se corresponde con una medida de yogur. En cuanto al azúcar y la harina, porque así no se me pegan al vasito que está húmedo. En fin, que cada uno tiene sus truquitos. Siento estar publicando menos, lo repito una vez más, pero no olvido ni al blog ni a mis lectores. Si tardo un poco, no os preocupéis, siempre volveré en cuanto me sea posible. Feliz tarde a todos.

viernes, 4 de mayo de 2018

Gambones al ajillo



   Hace unos días nos hizo mi marido gambones al ajillo. La verdad es que nos gustan mucho y, al hacerlos en casa, puedes tomar una cantidad mayor por un precio asequible. Se pueden comprar frescos, pelarlos y hacerlos, o bien, comprar un buen puñado de gambones congelados ya pelados. Las colas, claro. Un poco más sabrosos los primeros, pero también más trabajosos. En todo caso, si los compráis pelados, también estarán muy ricos. Los descongelamos bien, mejor en la nevera con calma. Los escurrimos en un colador y los secamos sobre papel de cocina para que no lleven nada de agua. Si los hemos pelado, siendo frescos, no hace falta este secado.

   En una sartén grande, en este caso que eran tantísimos, ponemos un buen chorro de aceite y vamos dorando dos o tres dientes de ajo laminados a fuego medio. La cosa es que el ajo no se queme, que no es rico. Cuando va empezando a coger color añadimos los gambones y una o dos guindillas. Dejamos que se vayan haciendo y, si hace falta, los giramos. Según el aceite que pongamos, puede ser necesario. Lo malo de poner mucho aceite es que te encuentras después con una cantidad de aceite... que no se toma. Yo creo que es mejor poner menos y moverlos. Los gambones tienen que quedar hechos y, por supuesto, hay que salar. Se supone que no llevan sal, pero como es un plato sabrosón, no hace falta exagerar. 



   Es bonito, si no son tantos, hacerlos en una cazuela de barro y llevarlos así a la mesa. Vamos, por lo menos es lo más típico. En nuestro caso, como eran tantos, fueron a la sartén y después a una fuente de servir... Mi marido que es así, exagerado. Lo bueno es que nos tomamos una buena "enchenta" de gambones al ajillo y nos quedamos tan contentos. Espero que os guste esta receta tan sencilla. Es realmente rica y, hecha así, sale muy económica. Si se presenta mono, es un aperitivo muy rico para un día de fiesta. Os pido disculpas porque estoy haciendo, realmente, menos caso al blog. Últimamente me surgen bastantes cosas... y, como se dice en Ferrol: "no doy hecho". Tengo varias recetas para subir y espero ir haciéndolo poco a poco. En mi casa siguen comiendo cada día. Yo les digo que podíamos comer un día sí y uno no pero no les parece. Os deseo a todos muy buenos días y ojalá tengamos un fin de semana soleado. A mí me hace falta. ¡¡Hasta pronto!!