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lunes, 15 de enero de 2024

Resumen Navidad 2023-24


   Un año más toca hacer un resumen de las pasadas Navidades. Debo deciros, lo primero, que del día de Navidad no tengo fotos. Fue igual o casi a otras: consomé, vieiras, gambones al horno y pularda con su guarnición. Todo salió razonablemente rico y un poco agotador. Un año más dije: deberíamos hacer menos cosas; De nuevo mi marido dijo que estaba bien así: fiesta grande. No me debo quejar pero después de una Nochebuena espléndida y agotadora -nos acostamos muy tarde-, el día de Navidad es asaz fatigoso. Como digo, todo salió bien. Los niños encantados con el consomé, también tomaron pularda y relleno de salchichas. Una pena no haber hecho fotos. A ver si encuentro alguna de mis hijos más adelante. Como digo, muy parecido al año anterior. 

   El día 26 comimos en casa el ya conocido "pastelón estilo moruno". Nos gustó como siempre. Mucho. Es verdad que son sabores exóticos, canela, agua de azahar, cominos,... Pero es un día al año y nos encanta. 



   Una cosa que pasó con los gambones. La caja era tan grande que dejamos una buena parte en la nevera y se estaban descongelando. Así pues, el 26 los cocí al modo tradicional. Tono hizo una mahonesa de aguacate y eso fue lo que comimos. Gambones y pastelón. Me sorprendió lo ricos que estaban. Tantos años haciéndolos al horno, que me había olvidado de cocerlos. Puse un poco menos de sal de lo que se suponía y los encontré exquisitos. Desde luego más limpios que los otros. Así que tengo el propósito de hacerlos más veces (a veces los compro cocidos para diferentes preparaciones pero están muy salados). Esto fue novedoso. 



   El pastelón por dentro. No es una foto muy buena pero estaba muy rico. Lo hago volando porque compro la masa. Este año fue marca blanca de Gadis y nos encantó.



   Me pasa, con tanta fiesta, que algunos días duermo bien y otros mal. Nunca sé lo que va a pasar... Uno de esos días me sorprendió un precioso amanecer. Como ha llovido bastante, estos colores me alegran sobremanera. 



   Pasó la semana volando y llegó Nochevieja. Preparé los bistecs empanados, como siempre, y los acompañé con una salsa de curry que gustó mucho a unos -supongo que no a todos- y resultaron divertidos, como siempre. No les hice foto... Preparé con un poco de antelación una cola de salmón marinado. Casi de lo que más nos gustó el día primero del año. Estaba muy rico. Puse un poco de caviar de mentirita, una pella de mantequilla,... un rosco de pan.



   También preparé de víspera el fiambre trufado. Sabe hacerse casi solito y si sobra está muy rico para ir picando.



   Hicimos también el salpicón de pulpo y langostinos. Aunque la foto quedó muy fea, es un plato que nos gusta mucho y ha sido nuevo este año. Sale muy económico y es todo proteína y vitaminas. 



   Y seis días más para los Reyes. ¡Qué semana tan loca! Preparé la masa la víspera, que fue un día de los que no cabía nada más, y la dejé en la nevera. Esto de que fermente en la nevera, si son muchas horas, es fundamental para que la masa no se caiga. Va levando despacito y por la mañana está perfecta para trabajarla y preparar el último levado.



   Hubo que poner dos mesas porque éramos bastantes, una para los niños y otra para los mayores. Ya conocéis nuestro brunch de Reyes que incluye una mezcla de full Irish, huevos rellenos, roscón de Reyes y lo que se nos vaya ocurriendo. Solemos poner arándanos que les encantan a los niños. A todos.


  

    El roscón, como veis, subió. Quedó tierno y aromático. Naranja y azahar, azúcar mojado en anís para cubrirlo,... Lo que es el roscón típico de Ferrol. No creáis que lo hago sin respeto. Siempre temo que algo salga mal pero bueno, van saliendo ricos. 



 
  Y así pasó nuestra Navidad. Mucho comer, mucho comprar y poco descansar... Como suelen ser. Es verdad que con tanto lío se nos olvida un poco el verdadero motivo por el que estamos de fiesta pero es lo que hay. La vida nos lleva... y nos dejamos llevar. 

   Siento no haber hecho fotos del día 25 y mejores fotos de los demás días. Lo importante es que estuvimos de buen humor, que pudimos con todo -más o menos- y que, por ser tan buenos, sus majestades de oriente nos trajeron muchos regalos. Este año he sido santa, por lo visto. Gracias una vez más por leerme. Os deseo a todos que este año que empezamos sea maravilloso, o no peor que el anterior. Yo ya me conformo con eso. Bicos.