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lunes, 27 de marzo de 2017

Salmón marinado al eneldo


     Hacía mil años que no hacía esta receta. La verdad es que cuando era joven la preparaba algún día de fiesta. Después llegó el anisakis y la dejé de hacer. Hace algún tiempo una prima me explicó cómo congelaba ella el salmón marinado -al eneldo o al humo- y volví a retomarla. En el blog compartí una receta de salmón marinado al humo y me faltaba esta que es más ¿aromática? Bueno, la cosa es que tuve que leer alguna entrada para recordar un poco los tiempos. Yo antes preparaba un salmón entero... Me parece ahora un rollo pero como hoy podemos comprar una cola de salmón en cualquier super, no da pereza preparar un marinado. 


Los ingredientes para una cola de salmón -una mitad sin espina- serían:
Una tacita de sal
Una tacita de azúcar
Una tacita de eneldo

     Lo bueno de la cola es que no lleva las espinitas atravesadas en el centro que tenemos que quitar con pinzas. La lavamos y secamos con papel y ya está lista para marinar. Mezclamos bien los tres ingredientes. Ponemos una camita y, sobre todo, cubrimos bien toda la superficie del salmón, lo que es la carne. Tapamos con film -por el cheire- y lo mandamos a la nevera. Para mi gusto, 48 horas son suficientes. He visto que puede ser entre uno y tres días. Después lo lavamos bajo el grifo de agua fría, lo secamos bien con papel de cocina y lo envolvemos en film de cocina. Lo mandamos al congelador para evitar el temido anisakis al menos 48 horas. Yo no sé en el salmón, pero en la merluza es una cosa corriente. Ya sólo la tomo congelada. 



     Cuando queramos consumirlo, lo descongelamos en la nevera. Es buena cosa cortarlo a medio descongelar porque es más fácil que quede finito. A mí me ha quedado algo grueso el corte pero como estaba tan rico, no nos ha importado demasiado. 



     Una de las cosas que podemos hacer es un sándwich con pan integral, hojitas verdes, mayonesa y alcaparras. Os aseguro que es una delicia. 


     Otra propuesta sería: pan moreno, mantequilla, salmón y alcaparras. Otra vez alcaparras. Son un clásico acompañante del salmón pero no son obligatorias. A mí me gustan pero a mis hijos no demasiado. Podéis ver que queda algo de eneldo en los bordes, hace mono. Por cierto, yo utilicé eneldo de bote pero he visto que hay quien pone una "ramallada" de eneldo fresco. 


     Y, esto ya es cotilleo, en este aperitivo serví también una tontería de queso y hojaldre, esta vez con mermelada de cerezas. Estaba realmente rica. Todos estuvimos de acuerdo. Las fotos de la tontería son bastante lamentables pero os las dejo como testimonio gráfico de un aperitivo que a todos nos encantó. Nada más por hoy. Os deseo a todos muy feliz semana. 




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