Translate

domingo, 27 de diciembre de 2015

Consomé navideño


     El consomé es una tradición de muchos hogares españoles. A mí me parece un invento exquisito, más allá de la sopa. Suelo hacerlo de una forma muy sencilla y me queda muy rico, la verdad. Aunque el nombre viene del francés "consumido", al parecer es una receta de origen español y fue "exportada" a Francia durante la Guerra de la Independencia. En todo caso, sé que muchas de mis amigas también lo ponen como entrante en las comidas navideñas. Yo creo que no debe faltar en nuestra mesa porque, además, nos sienta muy bien empezar la comida con él.


     Bien, os voy a decir como suelo hacerlo, ya lo sabéis pero por si alguno se ha despistado. Los ingredientes son baratos:

Medio pollo
Un trozo de ternera con hueso
Un trozo de jamón sin grasa
Uno o dos puerros
Dos o tres zanahorias
Apio (si os gusta)
Agua y sal

     Pues empezamos limpiando las hortalizas y lavando los huesos. Si os fijáis en la foto de los ingredientes en crudo, esta vez he puesto unas carcasas de pollo, es más barato pero me gusta más el medio pollo. Es más sustancioso. Yo no suelo poner apio aunque no me disgusta, le da un sabor más... No sé deciros, distinto. Para esta cantidad, yo pongo unos 5 litros de agua. Fría. También salamos. Es mucha cantidad de líquido, por eso, pienso que es mejor rectificar de sal al final.  Todo esto lo llevamos al fuego y cuando rompe a hervir lo espumamos, bajamos el fuego y dejamos, al menos, un par de horas. Huele a gloria. Para mí, sin puerro y sin zanahoria, no es consomé. Le dan un aroma especial y lo afinan. Esta es mi opinión, claro.


     Cuando ya está preparado, lo colamos con un colador y un paño fino. También se puede clarificar. Confieso que yo no lo hago. La cosa es que se añade una clara de huevo y se deja hervir un ratito, todas las impurezas se le pegan. Una vez colado, se deja enfriar y se puede retirar la grasa que queda arriba, si se quiere, claro. Lo bueno del consomé es que también nos puede venir bien para incorporar líquido a cualquiera otra receta que estemos preparando. Yo suelo añadir un cucharón a las cebollitas y las chalotas después de dorarlas pero esta es otra historia. 


     ¡Cuánto rollo para un caldo limpio! Pero tengo que terminar. Necesitamos: un huevo duro, jamón picadito y perejil fresco. Todo esto lo ponemos en el fondo de la sopera con un chorro de jerez seco. Le va a dar un toque de finura. Esto es, para mí, un consomé navideño. Es verdad que se solía cocer en él el pollo trufado. En tal caso, tiene además los aromas del pollo: trufa, nuez moscada,... Pero aun sin complicarnos con el pollo trufado, el consomé nos quedará muy rico. Pues hasta aquí he llegado. Ya os iré contando más cosas que hice: los gambones, la pularda, las guarniciones,... ¡Y la casita de chocolate para los niños! Este año se ha ocupado mi hija y ha sido una gran ayuda. 

     Y, en cuanto al consomé, poco queda por decir. Suele gustar a todos y es muy agradable para los niños y las personas mayores. Por supuesto, alimenta mucho pues es fuente de proteínas. A algunas personas les gusta tomarlo con una yema de huevo cruda. Y, por último, aconsejar tomarlo en las tazas de consomé, que además de que son muy monas, nos permiten beberlo. A mí me gusta mucho. Nada más, espero que hayáis disfrutado de estos días de fiesta. Para nosotros han sido muy agradables. Si comer no engordase, para mí habría sido perfecto. Buenas noches a todos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario