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viernes, 28 de mayo de 2021

Bizcocho de agua


      Os podéis imaginar que este bizcocho no se hace sólo con agua, ¡ojalá! La cuestión es que no lleva ningún tipo de lácteo y como algunas veces tenemos algún invitado "sin lácteos", me ha venido genial la receta. La encontré en Youtube, más o menos tal cual. Yo le añadí algún aroma. Os pongo ya los ingredientes que son sencillos:

Tres huevos medianos

200 gramos de azúcar

130 gramos de aceite

130 gramos de agua

200 gramos de harina

10 gramos de levadura

Ralladura de limón

Una cucharadita de vainilla

Almendra laminada y azúcar para la cobertura



   Es un bizcocho tirado de hacer y de los que salen baratos. Además, os aseguro que sale muy rico. Empezamos batiendo los huevos con el azúcar hasta que doblen su tamaño y estén espumosos. Yo suelo poner una pizca de sal aunque reconozco que a veces me olvido. 

   Una vez en este punto, bajamos la velocidad de las barillas al mínimo y añadimos el aceite, el agua,... todo esto batiendo un momento con suavidad. Cernimos la harina y la mezclamos con la levadura. Las incorporamos a la mezcla batiendo también al mínimo. Facilísimo. Para terminar, aromatizamos con una cucharadita de vainilla líquida y la ralladura de medio limón. Podéis elegir otros aromas pero estos les han encantado. 

   Llevamos al horno a 175º unos 35 minutos en un molde engrasado o forrado con papel de hornear. ¡Que se me olvida el topping! Espolvoreamos la mezcla ya en el molde con almendras laminadas y una cucharada de azúcar. No os paséis de cantidad porque es un bizcocho ligero. Al dorarse las almendras con el azúcar quedan deliciosas.



   Lo he hecho ya dos veces. El primer día, la primera foto, se me rompió al sacarlo del molde por apresurada. Estaba igualmente riquísimo. El segundo día ya escogí un molde sin agujero y puse papel de hornear. Me pareció más fácil. De todas maneras, es fácil romper un bizcocho caliente... Yo quería que lo probaran mi hija y mi nieto y me precipité. Me suele pasar.



 

   Bien, el segundo día, me refiero a la foto justo encima, tenía una mermelada casera de fresa en la nevera y lo serví bañado en ella, que tenía las fresas enteras. Yo creo que quedó una "casi tarta" deliciosa. Para hacer estas tontadas siempre hay tiempo. Me refiero a hacer estas mezclas de última hora con lo que tenemos en la nevera. 

   ¿Qué más os puedo decir de este bizcocho? Pues que es rico y fácil, me repito, y que se puede parecer un poco a una bizcochada pero con algo más de cuerpo y sabor. Quiero decir que es suave y delicado. También os comento que utilicé aceite de girasol, con lo cual, el precio es más que asequible. No hay que comprar nada raro, sólo abrir el grifo. Os animo a hacerlo por rico. Si tenéis el problema de la lactosa, es excelente. En vez de bizcocho de yogur, bizcocho de agua. 

   Tengo que contaros que por mi cumpleaños preparé una tarta sin lactosa que quedó muy rica y es otra cosa curiosa. Eso queda para otro día. A mayo le hay llovido flores y a mí años... Van siendo bastantes. Nos vemos en unos días. Bicos.

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