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Mostrando entradas con la etiqueta Quiches y pudines. Mostrar todas las entradas
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lunes, 12 de abril de 2021

Semana Santa 2021


   ¡Qué Semana Santa tan rara! Y sin embargo, no puedo decir que no fuera intensa, familiar y entrañable. También podría decirse que fue algo cansada... Os voy a contar algunas cosas que tomamos y que ya os he contado otras veces. A ver si la semana que viene ya vuelvo a lo normal. 

   Lo primero que os cuento fue esta "vichyssoise de aguacate", permitidme que la llame así, que les gustó mucho a todos. Es fácil de hacer y muy agradable para tomar tibia o fría. Una cosa que no hacía desde antes de casarme. Queda pendiente contárosla en detalle porque está muy bien para aprovechar los aguacates maduros. 



   Unos de los días preparé pudin de merluza con palitos de cangrejo. Creo que quedó realmente rico. Es un clásico de mi casa pero como improviso siempre un poco, no siempre queda igual, lo cual es divertido. Es lo que tiene lo casero. 



   En otra ocasión, y esto no está muy ordenado, hicimos pescaditos fritos. Petición de los fillos. Bacaladitos, meigas, parrochitas y anillas de pota. Estas del mercado ya os he dicho que son super tiernas. Nos encantan. Empané también un par de berenjenas. De esas cosas que ya puestos a freír...



   En otra ocasión preparé un arroz con sobras: hortalizas variadas y choricitos blancos y rojos que habían sobrado de una raclette que no fotografiamos. Estos arroces me suelen salir muy ricos. 



   Una cenita improvisada un día que sobró mucho pan: tostas de tomate y queso, ligeramente doradas al horno. Unas con morcilla zamorana y otras con anchoas. Estaban riquísimas. 



   El Jueves Santo quise que fuera un poco especial la comida. Ya sabéis que es el día del Amor Fraterno, ¡casi nada! Hice una paletilla de cordero que nos encantó. La froté con una pizca de romero y tomillo con una cucharada de aceite de oliva. Sal gorda, dos dientes de ajo y agua en la fuente no dejando que se seque. Ya sabéis. No hago muchas veces cordero pero voy a procurar cocinarlo más porque estaba muy rico.

   Preparé las tortas de pan, ya sabéis, pan ácimo, y unas hortalizas en la sartén que están muuy buenas. Ya andan por el blog. Zanahoria, cebolla y nabo. Se sorprendieron de lo ricas que estaban pues no las recordaban. El arroz, también está en el blog. Es un arroz amarillo con bacon y guisantes que asombra lo rico que queda. Y tan sencillo... 

 


   El Viernes Santo tomamos tortilla de patatas con ensalada y un gazpacho. Ya hemos tomado gazpacho varias veces. Han venido días de mucho calor y es muy sano.



   Queda por contar el Domingo de Resurrección. Era un poco una comida de fin de fiesta. Preparé una pizza casera muy sencilla que les encantó. Alitas de pollo al horno adobadas con ajo, jengibre y limón. Nos gustan mucho casi con cualquier adobo. 



   A principios de semana había marinado un trozo de salmón que saqué del congelador para ese día. Es de esas veces que queda especialmente rico. Puse una pella de mantequilla y Johnny trajo un pan gallego delicioso. Os digo que de esta comida no sobró absolutamente nada. 



   Comentaros, por último, que hice una "coca" o pizza sin queso con todos los demás ingredientes y quedó así de mona y, por lo visto muy rica. 



      Hubo también alguna excursión y un par de comidas al aire libre... A mí me llegó muy bien. Ahora estoy tratando de comer ligero para desandar lo andado. Es la lucha de todas las primaveras ¡Qué cruz!

   Pues hasta aquí llegó mi crónica de una semana que fue rara y algo tristona, sin procesiones, sin amigos, sin grandes reuniones... pero familiar y la mar de entretenida. os mando un saludo cariñoso. Bicos.
 

lunes, 27 de abril de 2020

Quiche de gulas


     Hoy hemos preparado mi hijo y yo una quiche muy rica. Las quiches se parecen todas un poco pero las pequeñas diferencias son las que hacen que sean normales, ricas o muy ricas. Esta quedó para mi gusto muy buena y por eso os la cuento, para que la podáis hacer y para no olvidarla yo tampoco. La masa es comprada en Mercadona, muy cómoda, pero podéis hacer una masa quebrada salada si queréis. Es más rica casera, qué duda cabe. También es verdad que al precio que está la mantequilla, sale más barato comprar la masa. Es así la vida. Empezamos con los ingredientes:

Una lámina de masa quebrada
Medio paquete de gulas (uno de los dos que vienen)
Dos champiñones grandotes
Un puñado de jamón serrano en daditos
Tres corazones de espinacas picaditos
Queso al gusto
Sal y pimienta
Nuez moscada
Una guindilla picadita (o media)
Dos huevos
200m. de nata líquida

   La masa quebrada, junto con los huevos y la nata, son los ingredientes básicos para montar una quiche ya sea de cebolla, tomate, bacon,... Lo que vamos a hacer es cortar los champiñones en trocitos, no muy chicos y dorarlos en una sartén con dos cucharadas de aceite. Cuando estén en su punto, ponemos las gulas y apagamos después de remover un momento. Dejamos templar.

   En una fuente de horno que se adapte a la hechura de nuestra masa, en este caso redonda, ponemos la masa sobre el papel que ya trae, la pinchamos y la horneamos unos diez minutos. Que no esté cruda del todo. 
   
   Batimos bien los huevos, añadimos la nata y salpimentamos. Añadimos todos los ingredientes: los champiñones con las gulas, los daditos de jamón, el queso fundente, las espinacas descongeladas (son unas que ya vienen en corazoncitos), la sal y la pimienta... Y la guindilla picadita. Yo la tengo ya picada, me la trajo mi hija de Italia y pongo un airito, como si fuera sal. Da un toque de picor muy rico sin exagerar.

   Sacamos la masa del horno y ponemos dentro el relleno. Se hará en unos quince minutos o poco más a 180º. Si vuestro horno es flojito, quizás 200º pero con atención a que no se queme de más. Y bueno, sale una quiche la mar de mona, muy rica y un poco distinta de lo de siempre. Os digo que nos encantó a todos.


   Si no vamos a tomar la quiche de entrante, en un diario, lo mejor es acompañarla con una ensalada. Esta es un clásico: verde, tomate, aguacate y aliño clásico de sal, aceite y vinagre. Es muy rica y colorida. Debajo os queda la foto de la quiche completa, con los daditos de jamón, que bien podría ser bacon. A mí el jamón serrano sabéis que me gusta mucho.


   Y os cuento otras cosas que hemos tomado estos taytantos días de encierro. Por ejemplo, unos bocadillitos de lomo empanado con ensalada de col y jalapeños. Los filetes o bistecs empanados en casa les chiflan. Es raro que no gusten, la verdad. 


   También contaros que los domingos, después de la Misa televisada, no dejamos de tomar un pequeño aperitivo. No perder las antiguas costumbres siempre está bien. Hay que mantener el ánimo. Consiste en dados de queso, anchoas y jalapeños con aceite de oliva.


   Aquí comemos rico pase lo que pase porque son exigentes. Uno de los días preparé unas croquetas de bacalao. Soy tan croquetera... Y unas berenjenas empanadas que me gustan con locura. No es algo ligero pero creo que no me vais a ver en bastante tiempo.


   Y mi hijo nos ha preparado hamburguesas realmente ricas como estas Angus, camperas con salsa criolla, provolone, cebolla confitada,... y alguna cosa más que ahora no recuerdo. Tengo que hacer una entrada de algunas de las hamburguesas que hemos tomado porque eran realmente sabrosas. De ligero poco hemos comido.


   Esta es la séptima semana que estoy confinada, aunque salí a hacer una compra con una extraña sensación de temor, temeridad y ganas de salir corriendo. Estoy deseando volver a la vida normal o seminormal. Ver a los que me faltan... Pasear y mover las piernas... Respirar aire puro... Poder acudir a la Iglesia... Muchas cosas son las que echo de menos, no precisamente comer... Y estoy deseando salir y recuperar mi vida, que por otra parte es una vida muy corriente pero a mí mayormente me gusta. 

   Dicen que las cosas van mejor, que la curva baja, que las cifras son esperanzadoras. Si no supiéramos que se han perdido cantidad de vidas y las muchas personas que están todavía enfermas, pero lo sabemos y no lo vamos a olvidar. Ojalá fuera tan fácil... Os dejo por ahora. Os doy las gracias por seguir ahí, lo mismo que yo sigo aquí, aunque parezca mentira. Perseveremos, pidamos al Señor que esto termine y volvamos a la vida en libertad. Bicos a todos. 

domingo, 1 de diciembre de 2019

Quiche de cebolla roja y queso emmental


   Buenos días, hoy os traigo una receta muy sencilla que en casa nos encanta. Creo que hay una parecida por el blog pero esta es un poco distinta y no está demás recordarla. Dificultad no tiene ninguna. Es sencillísima.

   Ingredientes: 
Una base de masa de hojaldre
200ml de nata líquida
2-3 huevos
2 cebollas rojas
2 cucharadas de aceite
100 gramos de queso emmental
Sal y pimienta

   Ya os he dicho que es muy simple. Lo primero que vamos a hacer es pelar y cortar las cebollas en tiras finas. En una sartén con aceite vamos a poner las cebollas a pochar con una pizca de sal. Las hacemos con calma, a fuego medio, para que no pierdan color. Vamos, que no cojan color sino que se cocinen lentamente hasta quedar tiernas y rosadas. 15-20 minutos deberían ser suficiente. Como cuando preparamos un relleno de empanada. 

   Dejamos enfriar, o al menos que esté tibia para seguir con la preparación. La masa la ponemos en un molde que sea de su misma hechura. Quedan muy monas las quiches redondas pero se pueden hacer, claro está, rectangulares y más grandes. Una vez colocada la masa en el molde, intentamos que quede mona, pintamos con huevo los bordes y la pinchamos. La podemos llevar al horno, cubierta de garbanzos, unos 10 minutos a fuego suave para que no esté del todo cruda. Si no lo hacemos, nos quedará la base algo blanducha pero bueno...

   Ya tenemos batidos los huevos, aprovechando para pintar los bordes que quedarán brillantes, así que sólo nos queda añadir la nata y salpimentar. Removemos bien. Incorporamos la cebolla, que debe estar de color rosa claro, y el queso emmental rallado. Removemos y vertemos sobre la masa que ya hemos medio hecho en el horno. Así pues, llevamos la quiche al horno a unos 180º unos 25-30 minutos o hasta que veamos que está cuajada y dorada. 

   Sólo le he hecho esa foto, que no es mucha información pero ya veis que la receta es facilísima. Queda una quiche realmente exquisita, no exagero, y el color rosa le da un punto ¿romántico? También se puede hacer con cebolla blanca y con masa quebrada. La masa quebrada es quizás más rica y sabrosa pero la de hojaldre tiene tendencia a quedar muy mona. A mí me gustan las dos y, si os digo la verdad, pongo la que tengo en la nevera pues estas quiches las hago muchas veces de manera improvisada. Hacer una masa quebrada casera también es buena idea, sobre todo si es una ocasión especial. Yo, para diario, las compro, ¿qué queréis que os diga?

   La receta ya está lista. Os animo a hacerla porque es muy rica. Por ejemplo, me encanta para un domingo de entrante. ¿Para un día de diario? De plato principal con una ensalada me parece de sobra. Yo, aunque procuro cocinar rico, no me complico mucho la vida. Tampoco lo hagáis vosotros. Os deseo a todos un feliz domingo. Ha llegado diciembre y nos ha traído un poco de sol:"Cosas veredes, amigo Sancho". 

   Queda empezar a preparar la Navidad. Mi consejo es apuntar en una libreta lo que hay que hacer. No sólo menús sino también menaje. Comprobar manteles, la vajilla que se va a usar, cristalería y cubiertos. Ver que cosas hay que lavar... porque a veces las cosas al no usarse también necesitan una puesta a punto. 

   Con los menús, también hay que pensar qué bebidas pondremos. Si vamos a poner blancos con los entrantes, si preferimos vino tinto con todo. Hay quien prefiere tomar cava... 

   Otro tema es la lista de comensales. Si hay alguno que no pueda tomar alguna cosa, intolerancias, alergias. Yo tengo buena memoria pero, si apuntamos todo, también sirve para nuestros colaboradores y no tenemos que ser interrogados cada poco. Me pasa que me preguntan tantas cosas que me parece que me va a estallar la cabeza: Qué mantel, qué copas, qué servilletas, que... ¡locura! Si vamos preparando antes algunas cosas, comprando bebidas, turrones,... al llegar esos días podemos decir: eso ya está listo, una cosa menos, o dos, o tres,...

   Nada más, hay que ir poniéndose las pilas y por la Inmaculada ya podemos empezar a adornar la casa de fiesta. Ánimo con todo. Os vuelvo a desear un muy feliz domingo.

viernes, 8 de febrero de 2019

Pudding de merluza



   Este es el primer pudin de merluza -pudding- que subí al blog. Anda por ahí, con una sola foto, y yo quería ampliarlo pues es el que más me gusta de los que suelo hacer y el que lleva más tiempo en mis recuerdos (Ver pudin de pescado). Alguien me dio la primera receta, aquella que batías merluza, nata, tomate y huevos,... y después yo fui cambiándola un poco hasta conseguir un pudin sencillo que me gustaba más. Siempre buscando, como digo, una receta poco complicada. Me gusta demostrar que cocinar puede ser fácil. 

   Las cantidades pueden variar un poco pero básicamente necesitamos:

600grs de merluza limpia
4-6 huevos
200ml de nata líquida
Una taza de gambas peladas
Un puñado de zanahoria rallada
6 palitos de cangrejo
3-4 cucharadotas de salsa de tomate rica
Una copita de brandy
Sal y pimienta


   Yo suelo comprar un sobre de merluza en filetes limpios. Los descongelo y les quito el agua. Los pongo en un cuenco grande, tapado con film de cocina y los hago en el microondas unos 7-8 minutos. No hace falta que se cocinen mucho pero sí que se dejen deshacer en lascas con un tenedor. Lascas grandecitas. Como véis, ya no bato el pudin con la batidora. Me gusta más notar el tacto del pescado. Esto lo reservamos y mientras...



   ... En una sartén con 2 cucharadas de aceite doramos las gambitas, añadimos la zanahoria rallada, dejamos saltear unos minutos e incorporamos el brandy. Yo, que tengo cocina vitrocerámica, cuando pongo el brandy apago la cocina y dejo que se evapore el alcohol con el calor remanente. Casi podemos decir que ya está el pudin hecho.

   En el cuenco del pescado ponemos este salteado, la nata, los huevos batidos, los palitos de cangrejo picados que dan un color muy mono, la salsa de tomate y salpimentamos. Removemos bien. Queda un mejunje feo... pero que ya tiene pinta de sabroso. Si dudáis de la sal, podéis probar una pizca o mojar un dedo. Yo lo hago a veces. 



   Engrasamos un molde que nos sea simpático -que no pegue- y lo espolvoreamos con pan rallado. El mejunje al molde y el molde al horno. La temperatura será 180º en casi todos los hornos salvo que el vuestro sea de esos rápidos y superlistos. El mío es corriente. ¿El tiempo? entre 45 y 60 minutos. Aquí interviene otra vez la "listura" del horno. 



   Por fotos que no quede... El pudin en el horno y veis que yo uso un molde de silicona y no lo hago al baño María. Quizás a vosotros os guste más con baño. A mí, la verdad es que así me va bien para casi todo.



   Lo sacamos y cuando esté templado lo desmoldamos. A una fuente mona y cuando esté frío, lo mandamos a la nevera. A nosotros, la verdad, nos gusta muy frío. Incluso de un día para otro parece que los sabores se aprecian mejor. 




   Suelo acompañarlo con una ensalada. Aquel día en particular, puse también una sopa. Esto fue un día en Navidad. Por en medio de las fiestas. Estoy pensando en hacerlo este domingo porque así no tengo que preocuparme por la mañana de la comida.




   Me gusta acompañarlo con una ensalada y, para tomar en frío, ponemos mayonesa. Puede ser de bote o casera. Según la época del año, pues en verano recurro mucho a la de bote. Si es en caliente, lo rico es hacer una bechamel ligera. Aunque, como os he dicho, en caliente nos gusta mucho menos. 


   Quedan varias cosas por comentar. Como veis, le pongo menos tomate que antes, que llevaba la receta original un brick pequeño. Ahora prefiero poner tres o cuatro cucharadas de una salsa de tomate rica y queda menos rosa y más suave el conjunto. En cuanto a los huevos, digo 4-6 porque a mí me gusta poner menos huevos y que quede el pescado más suelto. Cuanto más huevo más "atortillado" que digo yo. Entonces, si el sobre de pescado es de 750grs, por ejemplo, pongo un huevo más, si es de medio kilo... un huevo menos. Y no es lo mismo un huevo M que un huevo XL. Todo un poco a ojímetro. Teniendo en cuenta que huevos siempre va a necesitar para cuajar. Si no, tendríamos que poner gelatina neutra. Otra cosa, podemos sustituir la nata por leche ideal. Se supone que es más ligera. La nata tiene más grasa y la leche ideal es leche vaporizada. No sé cuál es la diferencia en calorías pero queda dicho. A mí con nata me encanta, la verdad.

   Poco queda por decir, en casa no les gusta por igual a todos pero en general gusta mucho. A donde lo he llevado siempre he quedado bien y es algo muy fácil de hacer que se puede preparar, es conveniente, de víspera. Los adornos, que no son lo mío, se pueden poner más monos, flores de tomate por ejemplo, y en un molde de corona queda muy mono. Tarda menos en cuajar, claro. Pues aquí os dejo esta receta que ya puse alguna vez pero queda de nuevo explicada. He hecho muchos pudines de pescado en mi vida, con gambas y sin ellas, poniendo pescados distintos, añadiendo una latita de atún, espinacas,... Son agradecidos y, salvo a los niños, suelen ser bien recibidos. Os dejo ya. Os deseo a todos un feliz fin de semana.  

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Pudding de repollo




     No sé si os pasará a vosotros pero en casa, después de tomar un cocido el domingo, nos encontramos con una cantidad de sobras que mi cocina es una pura reconversión. Hemos hablado del arroz trinchat, de la ropa vieja, de fritos y frituras,... Faltaba poner un pudding de repollo que también a veces hago. Aprovecho tanto las sobras del cocido que cuando se terminan mis hijos dicen: ¡Por fin!
Es verdad, aunque todo es rico, da gusto volver a empezar. 


     Yo el pudding de repollo lo hago como un puddin cualquiera. Pico el repollo que ha sobrado con unas tijeras. No picadísimo, pero que no haya trozos grandes. A continuación, en un cuenco bato 5-6 huevos, según cuanto repollo quede, y añado la nata (o leche ideal). Todo esto lo mezclo y salpimento. Si ha sobrado un poco de salsa de tomate, se puede añadir, vamos a suponer que es una media taza. 

     Todo bien mezclado lo ponemos en un molde que hemos engrasado y espolvoreado con pan rallado. En esta ocasión yo he puesto unas patatas cortaditas y parte del chorizo que sobró sobre la mezcla. Conste que no suelo hacerlo pero a mi hijo mayor le encantó el toque de chorizo. Bien, pues llevamos al horno a 180º alrededor de una hora. Ya veis que es un pudding como otro cualquiera. 



     Sale del horno bien doradito y, lo normal, es que se desmolde bien. Es una cosa bastante sencilla si el molde es de silicona. Es verdad que los moldes metálicos doran de otra forma.




     Ahora no dispongo de una foto del pudding entero pero queda la mar de vistoso. Lo acompañamos, como cualquier pudding, con mayonesa para frío y béchamel para caliente. Incluso una salsa de tomate nos podría gustar. Es, claro está, un entrante, pero no deja de ser un plato con fundamento. Hasta aquí esta receta de reciclaje del cocido. Y, como decía Escarlata, mañana será otro día. Buenas tardes a todos y ánimo con los preparativos de las fiestas navideñas. 



sábado, 30 de julio de 2016

Pudin de merluza ligero


     Aquí estoy de nuevo con un pudin de pescado muy baratito que salió muy rico. Lo mejor, para mí, es que es ligero. No he puesto nata ni leche ideal. Lo que he usado es leche semidesnatada. Como ha salido muy bien, estoy encantada pues convertir el pudin de pescado en plato ligero me da mucha alegría.Que cosas.. Los ingredientes son de fondo de congelador y nevera. Fue sacando cosas mi marido y yo le dije que sí a todo: 

     - ¿Un paquete de merluza?
     - Sí.
     - ¿Unos palitos de cangrejo?
     - Valen.
     - Hay un puñado de mejillones...
     - Pues también. 

     Lo bueno es que estas cosas se pueden tener en el freezer -me hace gracia esta palabra- y nos permiten hacer una comida rica y vistosa en cualquier ocasión. Vamos con los ingredientes:

400grs de merluza 
200grs de palitos de cangrejo
Un puñado de mejillones cocidos
Una latita de pimientos asados con cebolla
5 huevos
250ml de leche
Sal y pimienta

    Una vez descongelados todos los productos que vamos a utilizar, hacemos el pescado en el micro, dentro de un cuenco cubierto con film, unos 4 minutos. Lo justo para poder deshacerlo en lascas con la ayuda de un tenedor. No muy migado. Cortamos los palitos al gusto y los mejillones, si son muy grandes, podéis cortarlos también en varios trozos con unas tijeras. La merluza era Pescanova y, la verdad, estaba rica para ser congelada. 


     El tema de la lata... es de Mercadona y vienen los pimientos asados con cebolla en tiras (es una latita). Alguien la había empezado y abandonado en la nevera. Yo que no tiro nada... la reciclé para mi pudin.

     En una jarra de medir puse 5 huevos medianos y después llené de leche hasta el medio litro. Tenía cierta aprensión de que quedara demasiado aflanado... Salpimenté y batí. mezcle con todo lo demás, en el cuenco. No piqué los pimientos sino que le dejé ese aspecto heterogéneo. Me pareció curioso. Y nada más. Al horno a 175º unos 45 minutos. Que esté cuajado. Es fácil de ver porque lo tocamos en la superficie -con un tenedor- y vemos que ya no sale el batido de huevos y leche hacia arriba. No sé si me explico...



     Es posible que se os pegue algo -cosas que pasan-, pues con un tenedor, despegamos el pegado y lo colocamos en su lugar (como veis en la foto superior). Se podría tapar con un adornito, bechamel, mayonesa... No es nada grave mientras no se pegue demasiado. 


     Y aquí veis, para terminar, dos cortes; Os digo que queda sabroso, con su toque de "marisco" y muy jugoso. Pensar que es ligero es también un alivio para algunas. Se toma sin remordimientos. Os animo a hacerlo por fácil y rico. Queda bien para un día de fiesta y es perfecto para cualquier día porque es más barato que unos bistés. Nada más por hoy. El verano corre que vuela y casi estamos en agosto. El blog va bien aunque yo no tenga demasiado tiempo para dedicarle. Os agradezco que me sigáis leyendo. Estaré unos días ausente pero no os olvido. Un saludo cariñoso para todos. 


jueves, 21 de julio de 2016

Pudding de calabacines con bacon


     Esta receta es muy mía, no porque la haya inventado yo, supongo que la habré tuneado de algún libro de cocina, pero la hecho muchas veces y suele gustar mucho. Había puesto en el blog una versión ligera pero esta es más rica. Está muy bien para un día de fiesta como entrante. 

     Ingredientes:
Bacon
Dos calabacines tiernos
200ml de nata líquida
5 huevos
Sal, pimienta y nuez moscada


     Empezamos forrando un molde de cake o de corona con el bacon. Que vaya bien pegadito si es posible.


     Pelamos los calabacines. Los ponemos a cocer en agua ligeramente salada. Que hiervan unos 5 minutos. Se pueden poner en tiras o en cuadraditos. 


     Batimos los huevos con la nata y salamos con prudencia. Yo suelo probar una cucharilla para verificar el punto de sal. También ponemos una pizca de pimienta y otra de nuez moscada. Eso es al gusto. 


     Colocamos en el molde y llevamos al horno a 180º unos 45 minutos. Tiene que estar cuajado, claro. 


     Al desmoldar, podéis ver que parte del relleno se escapa del bacon. Si es para cubrir de bechamel, da lo mismo. Si no, podéis ir sacando con un cuchillo y paciencia -como veis en la foto de abajo-. 


     Y aquí veis el corte, queda muy agradable a la vista. El tacto es muy tierno -tanto el flan como el calabacín- y el sabor muy suave y delicado. A mí me gusta caliente -por el bacon- pero se podría hacer sin bacon, enfríar y servir acompañado de mayonesa. Cualquiera de las dos versiones es estupenda. 


   No creáis que he dejado el blog. He tenido unos días muy ocupados, cocinando mucho, y hoy, por fin, he podido publicar. Como cocinar me encanta, no me puedo quejar. Os agradezco vuestra atención pues he visto en las estadísticas que no me habéis abandonado. Tampoco yo lo he hecho. Os deseo a todos muy buenos días y feliz puente de Santiago Apostol. También las Anas y las Cristinas estaremos de santo. Felicidades a todos. 


sábado, 21 de mayo de 2016

Sandwichón frío


     Le he puesto un nombre curioso, lo sé. Es para distinguirlo del otro y que nadie se despiste. A fin de cuentas es como un sándwich vegetal gigante. En Ferrol diríamos... "viene siendo". He hecho muchas fotos, como si fuera algo difícil de hacer y es de lo más tonto. La idea me la dio mi hermana y desde aquí se lo agradezco porque en casa les ha gustado mucho. Los rellenos son variables y la mayonesa puede ser o no casera. El pan, sin corteza, de marca conocida o por conocer... Aquí van los ingredientes que he escogido yo:

Pan de molde sin corteza
4-6 palitos de cangrejo
Aceitunas a ojo
Espárragos
Mayonesa


     Vamos a picar los palitos y las aceitunas por separado (de aceitunas he puesto la mitad). Los mezclamos en diferentes cuencos con parte de la mayonesa. Esto es un poco a ojo. Si nos queda un poquito para decorar, mejor. Que quede más o menos untuoso dependerá de cuánta mayonesa pongamos y las razones pueden ser "de peso". Yo no lo he rellenado en exceso y estaba muy rico. 


     En un molde de cake o más grande si es para muchos -DIN a4- vamos colocando el pan de molde. Conviene poner film para apretarlo un poquito y que quede compacto. Además nos ayudará a desmoldar. Ponemos capas alternas de ambos rellenos. No hay mucho que explicar.

     Al terminar, cerramos con el film y apretamos, como os dije. Esto es porque no coincide del todo el tamaño del pan con el molde. También se puede cortar el pan pero en este caso faltaba muy poco y era algo lioso. Lo mandamos un par de horas a la nevera.


     Cuando lo sacamos del molde, no es que sea lo más lindo del mundo. Es un simple sándwich grandote. Así pues, lo adornamos un poco. Yo en este sentido soy chapuzas total. Los laterales ni los he tocado.

     La parte superior la he untado de mayonesa y he colocado los espárragos como buenamente he podido. Los laterales, podríais cubrirlos con pimiento morrón o taparlos con una ensalada como quien no quiere la cosa. 



     Listo el sandwichón, como es bastante calórico, he puesto una ensalada de acompañamiento. Lechuga y tomate sin más. También he incorporado al menú unos boquerones en vinagre. Todo fácil y fresquito. 

     Tenía miedo de que los espárragos no se dejasen cortar. Han sido muy correctos y las raciones han quedado monas. Os aconsejo usar un cuchillo que tenga algo de sierra. Lista la entrada. Es de lo más fácil y podéis utilizar: atún, pollo, aguacate, lechuga,... Cualquier cosa que vaya bien en un sándwich vegetal. Incluso dar sabor a la mayonesa con: mostaza, anchoas,... Lo que os guste y se os ocurra. Yo ya he terminado por hoy. Os deseo a todos un feliz fin de semana.