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lunes, 5 de julio de 2021

Ensalada de pasta con pollo


   Aquí estamos... La ensalada que os traigo hoy es una ensalada que en casa les chifla. Son muy de ensalada de pasta, cosa que yo... en absoluto. De vez en cuando soy buena y se la preparo. En esta ocasión llevaba pollo asado frío. Ya sabéis, sobra un buen trozo y lo deshuesamos y cortamos en dados. El resultado fue muy satisfactorio. Los ingredientes son:

Pasta al gusto

Pollo asado en dados

Tomates cherry

Maíz dulce

Zanahoria rallada

Palitos de cangrejo

Aceitunas verdes

   Para el aliño: mayonesa, una puntita de mostaza antigua, aceite, sal y vinagre



   Las cantidades se pueden variar pero pongamos que cocéis al dente unos 150 gramos de pasta. Cortamos una pechuga limpia de pollo asado en dados, un puñado de cherries cortados al medio, 3-4 palitos de cangrejo cortados... y aceitunas a discreción, que pueden ser 12... 18. Depende de los aceitunero que sea uno. Aquí son aceituneros altivos. ¡Ah! Y una zanahoria rallada. Que no tenemos pollo asado, pues una buena lata de bonito y también muy rica. 

   Lo que hacemos es juntar en un cuenco todos los ingredientes. El aliño lo emulsionamos en una taza antes de ponerlo en la ensalada. Queda muy rico con el toque de mostaza. Quedó una ensalada que les encantó. Yo también la tomé, aunque no soy muy aficionada a estas ensaladas, y la encontré muy agradable. 



   Por en medio, pues os cuento que sigo cocinando parecido, mis arrocitos, mis pokes, las carnes al curry o... Los platos tradicionales que son los que más me aburre cocinar. El poke de la foto de arriba, llevaba también huevos de codorniz cocidos. Un toque muy rico. 



   Muchos veces preparo una tortilla de patatas, que les entusiasma. Otras veces, se me ocurre acompañar los platos con plátano macho frito, por ejemplo. Y así variamos un poco de las patatas y el arroz. Son de buen diente. 


   Algunas excursiones hemos hecho y parece que Covas es lo que más nos ha apetecido últimamente. El cabo Prior, A Cova,... Las preciosas playas. No tenemos buen tiempo. Hoy mismo llueve a todo llover. Procuramos aprovechar alguna tarde bonita y, es verdad, que ha habido algunas. 



    

   Os digo que no hemos tenido primavera ni, de momento, verano. Es lo que tiene vivir en el norte. Es una época tranquila y algo extraña con temperaturas suaves, casi frescas. En cuanto al blog, pasa que invento menos platos, experimento menos. Son largos años de bloguera y no siempre tengo ganas de buscar cosas raras. Otras veces, salen mal algunos experimentos y no los subo porque me parece lo lógico. Si no me convence a mí o a los míos, me parece absurdo subirlo.

   De lo que sí que soy consciente es de que el blog sigue siendo leído, que muchas personas se siguen interesando por la página de Facebook y que no es una aventura que tenga final, si bien puede ralentizarse. Una cosa sí os digo, siempre que tenga oportunidad de contaros un nuevo plato rico, o un viaje bonito, procuraré hacerlo. Tengo ahora una vida familiar más ocupada y me tomo las cosas con más tranquilidad. Cocinar es algo que me ha pasado en la vida que yo no pensaba que fuera a tener la más mínima importancia. Lo sorprendente que puede ser todo. Vuelvo a daros las gracias a todos los que me leéis desde la distancia, amigos, conocidos y personas que no conoceré jamás , desde sitios tan diversos como: España, Suecia, Irlanda, Estados Unidos, Indonesia, Alemania, Argentina, China, Vietnam, Colombia, Rusia, ... Y tantos más, pues he tomado como ejemplo las estadísticas del blog. Como podéis imaginar me sorprende muchas veces el origen de las visitas. Una vez más, MIL GRACIAS a todos. 

   No sé qué será del blog en verano ni lo quiero pensar demasiado. Lo tenéis todo aquí, a vuestra disposición. Yo intentaré disfrutar de las cosas que nos dejan y, si coincide, os contaré más cosas en pocas semanas. Os deseo un feliz verano dentro de los posible. Las pequeñas cosas son a veces las que nos hacen más felices. Disfrutémoslas. Abrazos.


                                             




jueves, 17 de junio de 2021

Tarta de chocolate sin lactosa


   Os había dicho que iba a subir esta tarta, que no es ninguna perfección, y van pasando los días, ocupada con mi familia y mis cosas, y no me pongo a escribir. A veces, parafraseando a Isak Denisen, me digo: "Yo tenía un blog en internet...", pero nada. Me está resultando difícil. 

   Esto lo hice para el día de mi cumpleaños. Venían mis hijos a comer y me dije: preparo un pollo asado con guarnición y una tartita y enseguida acabo... No sabéis la que lie. Estuve toda la mañana en la cocina o casi. En fin... Vamos con la tarta. 



   Para comenzar preparé un bizcocho sencillo "genois", que ya he preparado más veces. Pesamos tres huevos sin la cáscara. Añadimos la mitad de su peso en azúcar y batimos con las varillas -a máquina- hasta que están espumosos y con mucho más volumen. Incorporamos la harina tamizada, también la mitad de peso que los huevos. En este caso puse una cucharadita de cacao negro que resté del peso de la harina. Un suponer:

180 grs de huevo

90 de azúcar

90 de harina menos la cucharadita que pesamos antes -12-15 gramos de cacao

  La harina la removemos bien pero con cuidado, con espátula o lengua. Una vez hecha la mezcla, bien homogénea la horneamos a 180º unos 30 minutos en un molde engrasado. Yo lo saqué a los 28 minutos y estaba listo. Es para este tipo de molde. Un bizcocho básico para rellenar. Para tomar solo es tonto del todo.

   El relleno era una mermelada de fresas casera. No lo mojé. Vale la pena poner bastante mermelada para que quede rico. A mí me quedó escasa. Para emborracharlo, pues un almíbar con brandy o sin él. 

   Ahora el tema de la lactosa. Quería hacer una cobertura sin nata ni mantequilla. Miré en internet y vi que se podía hacer con almíbar de agua y azúcar. Hice un poco lo que me dio la gana... 

75 gramos de agua

75 gramos de azúcar

150 de chocolate negro

Una cucharada de aceite de girasol

   Preparamos el almíbar. Que hiervan agua y azúcar hasta que esta se disuelva. Incorporamos el chocolate en trozos y removemos hasta que se se derrita. Como no podía añadir mantequilla, puse una cucharada de aceite. 



 

   Os voy a ser sincera, me gusta más con nata pero, dado que no podía ser, creo que quedó muy rico de sabor y... menos cremoso y brillante. Tampoco tiene tanta importancia. Yo espolvoreé la tarta con coco rallado pero podría haber puesto almendra tostada, frambuesas,... Algo que le vaya bien al chocolate y las fresas. 

   Cumplir años cada vez es más... Vamos a decir positivo, aunque bueno... A mejor no voy. Os digo que la tartita, si no podéis utilizar lácteos, nos soluciona un problema. La tomaron encantados y a mí también me gustó. Siempre están mejor el segundo día que se sientan los sabores. Aquí hoy llueve a todo llover. Es lo que hay. Bicos. 


viernes, 28 de mayo de 2021

Bizcocho de agua


      Os podéis imaginar que este bizcocho no se hace sólo con agua, ¡ojalá! La cuestión es que no lleva ningún tipo de lácteo y como algunas veces tenemos algún invitado "sin lácteos", me ha venido genial la receta. La encontré en Youtube, más o menos tal cual. Yo le añadí algún aroma. Os pongo ya los ingredientes que son sencillos:

Tres huevos medianos

200 gramos de azúcar

130 gramos de aceite

130 gramos de agua

200 gramos de harina

10 gramos de levadura

Ralladura de limón

Una cucharadita de vainilla

Almendra laminada y azúcar para la cobertura



   Es un bizcocho tirado de hacer y de los que salen baratos. Además, os aseguro que sale muy rico. Empezamos batiendo los huevos con el azúcar hasta que doblen su tamaño y estén espumosos. Yo suelo poner una pizca de sal aunque reconozco que a veces me olvido. 

   Una vez en este punto, bajamos la velocidad de las barillas al mínimo y añadimos el aceite, el agua,... todo esto batiendo un momento con suavidad. Cernimos la harina y la mezclamos con la levadura. Las incorporamos a la mezcla batiendo también al mínimo. Facilísimo. Para terminar, aromatizamos con una cucharadita de vainilla líquida y la ralladura de medio limón. Podéis elegir otros aromas pero estos les han encantado. 

   Llevamos al horno a 175º unos 35 minutos en un molde engrasado o forrado con papel de hornear. ¡Que se me olvida el topping! Espolvoreamos la mezcla ya en el molde con almendras laminadas y una cucharada de azúcar. No os paséis de cantidad porque es un bizcocho ligero. Al dorarse las almendras con el azúcar quedan deliciosas.



   Lo he hecho ya dos veces. El primer día, la primera foto, se me rompió al sacarlo del molde por apresurada. Estaba igualmente riquísimo. El segundo día ya escogí un molde sin agujero y puse papel de hornear. Me pareció más fácil. De todas maneras, es fácil romper un bizcocho caliente... Yo quería que lo probaran mi hija y mi nieto y me precipité. Me suele pasar.



 

   Bien, el segundo día, me refiero a la foto justo encima, tenía una mermelada casera de fresa en la nevera y lo serví bañado en ella, que tenía las fresas enteras. Yo creo que quedó una "casi tarta" deliciosa. Para hacer estas tontadas siempre hay tiempo. Me refiero a hacer estas mezclas de última hora con lo que tenemos en la nevera. 

   ¿Qué más os puedo decir de este bizcocho? Pues que es rico y fácil, me repito, y que se puede parecer un poco a una bizcochada pero con algo más de cuerpo y sabor. Quiero decir que es suave y delicado. También os comento que utilicé aceite de girasol, con lo cual, el precio es más que asequible. No hay que comprar nada raro, sólo abrir el grifo. Os animo a hacerlo por rico. Si tenéis el problema de la lactosa, es excelente. En vez de bizcocho de yogur, bizcocho de agua. 

   Tengo que contaros que por mi cumpleaños preparé una tarta sin lactosa que quedó muy rica y es otra cosa curiosa. Eso queda para otro día. A mayo le hay llovido flores y a mí años... Van siendo bastantes. Nos vemos en unos días. Bicos.

viernes, 14 de mayo de 2021

Lasagna de espinacas con gambas


   Pensaba subiros otra receta pero hoy he hecho esta lasagna tan rápida y tan fácil, que me parece bien publicarla por si os es de utilidad. Lo primero es deciros que la pasta no era muy allá. De esas que se mojan las láminas en agua tibia unos minutos. Suelo comprarla fresca pero hoy recurrí a la despensa. Tampoco las gambas eran muy grandes. Para un día especial, vale la pena comprar unos langostinos mejores. Dicho esto, para un diario, para un viernes de Cuaresma, para un apuro,... ha quedado una lasagna bastante rica y de hacer en media hora. No me parece poco.

   Para hacer esta lasagna vamos a necesitar:

Un paquete de lasagna fresca o seca (unas 12 láminas)

Un sobre de espinacas frescas

350 gramos de gambas peladas

2 dientes de ajo

Aceite de oliva

   La béchamel la vamos a hacer como siempre:

Unos 35 gramos de harina

Medio litro de leche

Aceite o mantequilla

Sal y pimienta, nuez moscada

   Que no se me olvide el queso rallado para gratinarla.

   No he hecho muchas fotos porque empecé esta lasagna con pocas ganas. Me la pidieron cuando yo pensaba hacer otra comida y me puse un poco a lo loco. Simplemente vamos a preparar un revuelto y una béchamel y ya la montamos.

   En una sartén doramos los ajos y las gambitas en aceite de oliva. Añadimos las espinacas, salpimentamos y dejamos hacer unos minutos. Las espinacas pasan de no caber a no ser nada.

   Doramos la harina en aceite o mantequilla a fuego medio. Incorporamos la leche sin dejar de remover. Llevamos a ebullición y dejamos hervir unos doce minutos a fuego suave revolviendo todo el rato. Salpimentamos y añadimos un poco de nuez moscada. Es mejor probar de sal.

   En mi caso, vamos mojando las láminas de lasagna y colocamos en una fuente engrasada: 

3 láminas

Mitad del revuelto de espinacas y gambitas

3 láminas

Mitad de la béchamel ( a mí me gusta añadir aquí unas lonchas de queso)

3 láminas

La otra mitad del revuelto

3 láminas

El resto de la béchamel y abundante queso rallado

   Horneamos a 180º un mínimo de 20 minutos.


    Pues aquí os queda la receta. Una lasagna muy rápida, lo que se tarda en hacer una béchamel ligera, que no ha estado nada mal. Otro día compraré una pasta fresca que me gusta más pero lo que es el relleno, me ha parecido estupendo y muuuuy ligero de cocinar. Espero veros en unos días. Bicos.


martes, 4 de mayo de 2021

Ensaladas de pimientos asados


   Sí, habéis leído bien, ensaladas. El caso es que estoy haciendo pimientos asados todas las semanas, los viernes, para ser más precisos. Llegaré a odiarlos, eso seguro. Pues bien, os voy a dar tres opciones parecidas pero un poco diferentes. Después os digo cual de ellas nos gustó más. 

   Para empezar por el principio... Compramos tres pimientos, mejor de colores distintos. Los hay en cualquier super. Los lavamos, los ponemos en una fuente de horno con un poco de sal gorda y los asamos unos 50-60 minutos a 180º. Esto en mi horno. Puede haber variación. Tenéis que ver que se dora y arruga la piel y que parecen asados. Los sacamos y los dejamos enfriar tapados con un trapo. Lo siguiente es pelarlos. Suelen dejarse pero, si no quieren, os ayudáis con la punta de un cuchillo pequeño. Esto es lo que hago yo.




   A estas ensaladas les va bien la cebolla, el huevo duro, alguna lata... Se puede asar tomate y cebolla con los pimientos e incorporarlos. Cosas que veáis que le van bien. ¿Fresas con nata? No, no le pegan. 

   Entonces, el primer día, y es la segunda foto, puse:

Tres pimientos asados

Tres huevos duros

Cebolleta

Aceitunas verdes

Un tomate asado con los pimientos

Bacalao

Aliño tradicional (aceite, sal y vinagre)


   Os explico que el bacalao eran migas desaladas. Las escaldé un minuto, las enfríe en agua helada y las puse en la ensalada rompiendo los trozos más grandes. Quedó muy bien.



   Segundo viernes, menos mal que tengo las fotos. Llevaba:

Tres pimientos asados, 

Doce huevos duros de codorniz

Cebolla en salmuera

Bacalao ahumado 

Aliño tradicional


   Cortamos el bacalao ahumado en tiras. La cebolla la cortamos en tiras finas y la ponemos en un cuenco. Hervimos media taza de agua y media de vinagre, la vertemos sobre la cebolla, tapamos y dejamos enfriar. La escurrimos para la ensalada. Queda tierna pero crujiente por dentro. Una salmuera de andar por casa que me gustó mucho. la verdad, la cebolla cruda me sienta como un tiro. La ensalada con el ahumado en vez del bacalao desalado, mucho más cómoda. Los sabores son parecidos, claro. No deja de ser bacalao. Cualquier de estas pequeñas variaciones es rica.



 

   Llegamos a la tercera opción, para mí la más rica. En esta ocasión ponemos:

Tres pimientos asados

Tres huevos duros

Seis palitos de cangrejo

Una lata de ventresca de bonito (la Pureza en este caso)

Media cebolla asada con los pimientos 

Aliño tradicional

Una pizca de orégano

Una lata de espárragos


   Quedó deliciosa. No dice la foto lo rica que estaba. Se trataba de hacer un plato sano y ligero, os digo que les encantó y se hubieran comido otra fuente igual. ¿Qué podríamos haber puesto aceitunas, verdes o negras, o unos pepinillos, alcaparras,...? Todas estas cosas van genial. Os animo a hacer los pimientos asados porque quedan riquísimos y estas ensaladas son deliciosas, ya sea como cena o como guarnición. Veis la primera foto que acompañó a un "lagarto" a la plancha. 

   Aquí queda esto. Hoy tenemos un día emocionante. Os mando un saludo cariñoso. Bicos.

lunes, 26 de abril de 2021

Pastel de yogur sin gluten


   Este domingo hice este pastel de yogur que me pareció muy sencillo, barato y no demasiado calórico. De esas recetas que ves y te apetece probar a hacerla. No se necesitan muchas cosas ni son caras. Os voy a poner los ingredientes que yo he utilizado, un poco distintos de las receta original que llevaba limón. 

   Ingredientes: 

4 huevos

3 yogures griegos sin azúcar

Media taza de azúcar

Media taza de maizena 

Una cucharadita de vainilla

La ralladura de media naranja

(Papel de horno)

   Básicamente vamos a mezclar todos los ingredientes excepto las claras de huevo que las montaremos con una pizca de sal. Yo os voy a decir cómo me parece más cómodo empezar para evitar grumos: Cernimos la maizena y la ponemos en un cuenco con el azúcar, removemos bien hasta que estén perfectamente mezcladas. Añadimos las yemas de huevo, los yogures, la vainilla y revolvemos hasta tener una pasta homogénea. Incorporamos la ralladura de media naranja. La lavamos y secamos primero, antes de rallarla. 



   En otro cuenco batimos las claras con una pizca de sal a punto de nieve. A mano o a máquina... Yo lo suelo hacer manualmente para no perder la capacidad de hacerlo. Cosas mías. Una vez hecho esto, mezclamos ambas preparaciones, pero no de una sola vez, en varias veces y moviendo con la espátula suavemente. Que quede bien homogéneo. La clara tiende a flotar, por eso lo digo. 



   Mojamos ligeramente y arrugamos el papel de horno. Vertemos la mezcla, papel y molde, claro, y golpeamos ligeramente en la encimera para que no haya burbujas. El molde no es demasiado grande.



   Calentamos el horno a 180º y cocemos el pastel unos 40 minutos. Yo creo que los necesita para cocinarse bien por dentro. Si se os dora mucho, podéis cubrirlo al final. Pienso que no será necesario pero depende un poco del horno. Y queda, como veis en la foto, bastante mono. Dejamos enfriar y sacamos el papel encomendándonos para que no se nos rompa el pastel... A veces se ponen antipáticos.



 

   ¿Cómo queda? Si os fijáis en la primera foto, es más bien ligero, No llega a tener textura de bizcocho ni tampoco es la típica tarta de queso. Es más esponjoso. De tacto muy agradable. ¿El sabor? No sé, yo creo que recuerda a un helado o babarois de naranja, con el toque de vainilla -yo no soy partidaria de poner mucha porque la encuentro empalagosa-. En todo caso, lo he encontrado muy rico. Es relativamente ligero, para ser un postre, y bastante económico. 

   Os animo a probarlo a ver qué os parece. También deciros que podéis cambiar la ralladura de naranja por la de limón, o la vainilla por canela. Estas cosas siempre son al gusto. Yo, en general, soy más de canela. Ahora de vieja, que antes me daba horror :D

   Aquí os queda la receta. Siento no haber hecho mejores fotos. No me da la vida para más. El sábado y el domingo hice dos comidas muy ricas y ni una foto hice. Empiezo a echar papas. 

   Y que no se me olvide... ¡Es un postre sin gluten! Para todos los que tengáis este problema, va muy bien. Os deseo a todos una muy feliz semana. Bicos.

lunes, 12 de abril de 2021

Semana Santa 2021


   ¡Qué Semana Santa tan rara! Y sin embargo, no puedo decir que no fuera intensa, familiar y entrañable. También podría decirse que fue algo cansada... Os voy a contar algunas cosas que tomamos y que ya os he contado otras veces. A ver si la semana que viene ya vuelvo a lo normal. 

   Lo primero que os cuento fue esta "vichyssoise de aguacate", permitidme que la llame así, que les gustó mucho a todos. Es fácil de hacer y muy agradable para tomar tibia o fría. Una cosa que no hacía desde antes de casarme. Queda pendiente contárosla en detalle porque está muy bien para aprovechar los aguacates maduros. 



   Unos de los días preparé pudin de merluza con palitos de cangrejo. Creo que quedó realmente rico. Es un clásico de mi casa pero como improviso siempre un poco, no siempre queda igual, lo cual es divertido. Es lo que tiene lo casero. 



   En otra ocasión, y esto no está muy ordenado, hicimos pescaditos fritos. Petición de los fillos. Bacaladitos, meigas, parrochitas y anillas de pota. Estas del mercado ya os he dicho que son super tiernas. Nos encantan. Empané también un par de berenjenas. De esas cosas que ya puestos a freír...



   En otra ocasión preparé un arroz con sobras: hortalizas variadas y choricitos blancos y rojos que habían sobrado de una raclette que no fotografiamos. Estos arroces me suelen salir muy ricos. 



   Una cenita improvisada un día que sobró mucho pan: tostas de tomate y queso, ligeramente doradas al horno. Unas con morcilla zamorana y otras con anchoas. Estaban riquísimas. 



   El Jueves Santo quise que fuera un poco especial la comida. Ya sabéis que es el día del Amor Fraterno, ¡casi nada! Hice una paletilla de cordero que nos encantó. La froté con una pizca de romero y tomillo con una cucharada de aceite de oliva. Sal gorda, dos dientes de ajo y agua en la fuente no dejando que se seque. Ya sabéis. No hago muchas veces cordero pero voy a procurar cocinarlo más porque estaba muy rico.

   Preparé las tortas de pan, ya sabéis, pan ácimo, y unas hortalizas en la sartén que están muuy buenas. Ya andan por el blog. Zanahoria, cebolla y nabo. Se sorprendieron de lo ricas que estaban pues no las recordaban. El arroz, también está en el blog. Es un arroz amarillo con bacon y guisantes que asombra lo rico que queda. Y tan sencillo... 

 


   El Viernes Santo tomamos tortilla de patatas con ensalada y un gazpacho. Ya hemos tomado gazpacho varias veces. Han venido días de mucho calor y es muy sano.



   Queda por contar el Domingo de Resurrección. Era un poco una comida de fin de fiesta. Preparé una pizza casera muy sencilla que les encantó. Alitas de pollo al horno adobadas con ajo, jengibre y limón. Nos gustan mucho casi con cualquier adobo. 



   A principios de semana había marinado un trozo de salmón que saqué del congelador para ese día. Es de esas veces que queda especialmente rico. Puse una pella de mantequilla y Johnny trajo un pan gallego delicioso. Os digo que de esta comida no sobró absolutamente nada. 



   Comentaros, por último, que hice una "coca" o pizza sin queso con todos los demás ingredientes y quedó así de mona y, por lo visto muy rica. 



      Hubo también alguna excursión y un par de comidas al aire libre... A mí me llegó muy bien. Ahora estoy tratando de comer ligero para desandar lo andado. Es la lucha de todas las primaveras ¡Qué cruz!

   Pues hasta aquí llegó mi crónica de una semana que fue rara y algo tristona, sin procesiones, sin amigos, sin grandes reuniones... pero familiar y la mar de entretenida. os mando un saludo cariñoso. Bicos.