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martes, 4 de mayo de 2021

Ensaladas de pimientos asados


   Sí, habéis leído bien, ensaladas. El caso es que estoy haciendo pimientos asados todas las semanas, los viernes, para ser más precisos. Llegaré a odiarlos, eso seguro. Pues bien, os voy a dar tres opciones parecidas pero un poco diferentes. Después os digo cual de ellas nos gustó más. 

   Para empezar por el principio... Compramos tres pimientos, mejor de colores distintos. Los hay en cualquier super. Los lavamos, los ponemos en una fuente de horno con un poco de sal gorda y los asamos unos 50-60 minutos a 180º. Esto en mi horno. Puede haber variación. Tenéis que ver que se dora y arruga la piel y que parecen asados. Los sacamos y los dejamos enfriar tapados con un trapo. Lo siguiente es pelarlos. Suelen dejarse pero, si no quieren, os ayudáis con la punta de un cuchillo pequeño. Esto es lo que hago yo.




   A estas ensaladas les va bien la cebolla, el huevo duro, alguna lata... Se puede asar tomate y cebolla con los pimientos e incorporarlos. Cosas que veáis que le van bien. ¿Fresas con nata? No, no le pegan. 

   Entonces, el primer día, y es la segunda foto, puse:

Tres pimientos asados

Tres huevos duros

Cebolleta

Aceitunas verdes

Un tomate asado con los pimientos

Bacalao

Aliño tradicional (aceite, sal y vinagre)


   Os explico que el bacalao eran migas desaladas. Las escaldé un minuto, las enfríe en agua helada y las puse en la ensalada rompiendo los trozos más grandes. Quedó muy bien.



   Segundo viernes, menos mal que tengo las fotos. Llevaba:

Tres pimientos asados, 

Doce huevos duros de codorniz

Cebolla en salmuera

Bacalao ahumado 

Aliño tradicional


   Cortamos el bacalao ahumado en tiras. La cebolla la cortamos en tiras finas y la ponemos en un cuenco. Hervimos media taza de agua y media de vinagre, la vertemos sobre la cebolla, tapamos y dejamos enfriar. La escurrimos para la ensalada. Queda tierna pero crujiente por dentro. Una salmuera de andar por casa que me gustó mucho. la verdad, la cebolla cruda me sienta como un tiro. La ensalada con el ahumado en vez del bacalao desalado, mucho más cómoda. Los sabores son parecidos, claro. No deja de ser bacalao. Cualquier de estas pequeñas variaciones es rica.



 

   Llegamos a la tercera opción, para mí la más rica. En esta ocasión ponemos:

Tres pimientos asados

Tres huevos duros

Seis palitos de cangrejo

Una lata de ventresca de bonito (la Pureza en este caso)

Media cebolla asada con los pimientos 

Aliño tradicional

Una pizca de orégano

Una lata de espárragos


   Quedó deliciosa. No dice la foto lo rica que estaba. Se trataba de hacer un plato sano y ligero, os digo que les encantó y se hubieran comido otra fuente igual. ¿Qué podríamos haber puesto aceitunas, verdes o negras, o unos pepinillos, alcaparras,...? Todas estas cosas van genial. Os animo a hacer los pimientos asados porque quedan riquísimos y estas ensaladas son deliciosas, ya sea como cena o como guarnición. Veis la primera foto que acompañó a un "lagarto" a la plancha. 

   Aquí queda esto. Hoy tenemos un día emocionante. Os mando un saludo cariñoso. Bicos.

lunes, 26 de abril de 2021

Pastel de yogur sin gluten


   Este domingo hice este pastel de yogur que me pareció muy sencillo, barato y no demasiado calórico. De esas recetas que ves y te apetece probar a hacerla. No se necesitan muchas cosas ni son caras. Os voy a poner los ingredientes que yo he utilizado, un poco distintos de las receta original que llevaba limón. 

   Ingredientes: 

4 huevos

3 yogures griegos sin azúcar

Media taza de azúcar

Media taza de maizena 

Una cucharadita de vainilla

La ralladura de media naranja

(Papel de horno)

   Básicamente vamos a mezclar todos los ingredientes excepto las claras de huevo que las montaremos con una pizca de sal. Yo os voy a decir cómo me parece más cómodo empezar para evitar grumos: Cernimos la maizena y la ponemos en un cuenco con el azúcar, removemos bien hasta que estén perfectamente mezcladas. Añadimos las yemas de huevo, los yogures, la vainilla y revolvemos hasta tener una pasta homogénea. Incorporamos la ralladura de media naranja. La lavamos y secamos primero, antes de rallarla. 



   En otro cuenco batimos las claras con una pizca de sal a punto de nieve. A mano o a máquina... Yo lo suelo hacer manualmente para no perder la capacidad de hacerlo. Cosas mías. Una vez hecho esto, mezclamos ambas preparaciones, pero no de una sola vez, en varias veces y moviendo con la espátula suavemente. Que quede bien homogéneo. La clara tiende a flotar, por eso lo digo. 



   Mojamos ligeramente y arrugamos el papel de horno. Vertemos la mezcla, papel y molde, claro, y golpeamos ligeramente en la encimera para que no haya burbujas. El molde no es demasiado grande.



   Calentamos el horno a 180º y cocemos el pastel unos 40 minutos. Yo creo que los necesita para cocinarse bien por dentro. Si se os dora mucho, podéis cubrirlo al final. Pienso que no será necesario pero depende un poco del horno. Y queda, como veis en la foto, bastante mono. Dejamos enfriar y sacamos el papel encomendándonos para que no se nos rompa el pastel... A veces se ponen antipáticos.



 

   ¿Cómo queda? Si os fijáis en la primera foto, es más bien ligero, No llega a tener textura de bizcocho ni tampoco es la típica tarta de queso. Es más esponjoso. De tacto muy agradable. ¿El sabor? No sé, yo creo que recuerda a un helado o babarois de naranja, con el toque de vainilla -yo no soy partidaria de poner mucha porque la encuentro empalagosa-. En todo caso, lo he encontrado muy rico. Es relativamente ligero, para ser un postre, y bastante económico. 

   Os animo a probarlo a ver qué os parece. También deciros que podéis cambiar la ralladura de naranja por la de limón, o la vainilla por canela. Estas cosas siempre son al gusto. Yo, en general, soy más de canela. Ahora de vieja, que antes me daba horror :D

   Aquí os queda la receta. Siento no haber hecho mejores fotos. No me da la vida para más. El sábado y el domingo hice dos comidas muy ricas y ni una foto hice. Empiezo a echar papas. 

   Y que no se me olvide... ¡Es un postre sin gluten! Para todos los que tengáis este problema, va muy bien. Os deseo a todos una muy feliz semana. Bicos.

lunes, 12 de abril de 2021

Semana Santa 2021


   ¡Qué Semana Santa tan rara! Y sin embargo, no puedo decir que no fuera intensa, familiar y entrañable. También podría decirse que fue algo cansada... Os voy a contar algunas cosas que tomamos y que ya os he contado otras veces. A ver si la semana que viene ya vuelvo a lo normal. 

   Lo primero que os cuento fue esta "vichyssoise de aguacate", permitidme que la llame así, que les gustó mucho a todos. Es fácil de hacer y muy agradable para tomar tibia o fría. Una cosa que no hacía desde antes de casarme. Queda pendiente contárosla en detalle porque está muy bien para aprovechar los aguacates maduros. 



   Unos de los días preparé pudin de merluza con palitos de cangrejo. Creo que quedó realmente rico. Es un clásico de mi casa pero como improviso siempre un poco, no siempre queda igual, lo cual es divertido. Es lo que tiene lo casero. 



   En otra ocasión, y esto no está muy ordenado, hicimos pescaditos fritos. Petición de los fillos. Bacaladitos, meigas, parrochitas y anillas de pota. Estas del mercado ya os he dicho que son super tiernas. Nos encantan. Empané también un par de berenjenas. De esas cosas que ya puestos a freír...



   En otra ocasión preparé un arroz con sobras: hortalizas variadas y choricitos blancos y rojos que habían sobrado de una raclette que no fotografiamos. Estos arroces me suelen salir muy ricos. 



   Una cenita improvisada un día que sobró mucho pan: tostas de tomate y queso, ligeramente doradas al horno. Unas con morcilla zamorana y otras con anchoas. Estaban riquísimas. 



   El Jueves Santo quise que fuera un poco especial la comida. Ya sabéis que es el día del Amor Fraterno, ¡casi nada! Hice una paletilla de cordero que nos encantó. La froté con una pizca de romero y tomillo con una cucharada de aceite de oliva. Sal gorda, dos dientes de ajo y agua en la fuente no dejando que se seque. Ya sabéis. No hago muchas veces cordero pero voy a procurar cocinarlo más porque estaba muy rico.

   Preparé las tortas de pan, ya sabéis, pan ácimo, y unas hortalizas en la sartén que están muuy buenas. Ya andan por el blog. Zanahoria, cebolla y nabo. Se sorprendieron de lo ricas que estaban pues no las recordaban. El arroz, también está en el blog. Es un arroz amarillo con bacon y guisantes que sorprende lo rico que queda. Y tan sencillo... 

 


   El Viernes Santo tomamos tortilla de patatas con ensalada y un gazpacho. Ya hemos tomado gazpacho varias veces. Han venido días de mucho calor y es muy sano.



   Queda por contar el Domingo de Resurrección. Era un poco una comida de fin de fiesta. Preparé una pizza casera muy sencilla que les encantó. Alitas de pollo al horno adobadas con ajo, jengibre y limón. Nos gustan mucho casi con cualquier adobo. 



   A principios de semana había marinado un trozo de salmón que saqué del congelador para ese día. Es de esas veces que queda especialmente rico. Puse una pella de mantequilla y Johnny trajo un pan gallego delicioso. Os digo que de esta comida no sobró absolutamente nada. 



   Comentaros, por último, que hice una "coca" o pizza sin queso con todos los demás ingredientes y quedó así de mona y, por lo visto muy rica. 



      Hubo también alguna excursión y un par de comidas al aire libre... A mí me llegó muy bien. Ahora estoy tratando de comer ligero para desandar lo andado. Es la lucha de todas las primaveras ¡Qué cruz!

   Pues hasta aquí llegó mi crónica de una semana que fue rara y algo tristona, sin procesiones, sin amigos, sin grandes reuniones... pero familiar y la mar de entretenida. os mando un saludo cariñoso. Bicos.
 

domingo, 28 de marzo de 2021

Lasagna de cocido


   Este es un plato de aprovechamiento. Tenía un paquete de lasagna fresca abierto. Tenía grelos cocidos en abundancia. Tenía una fritada que preparó Johnny con el pollo y el lacón que habían sobrado del cocido... Cosas que había que usar o terminarían en la basura. Eso es lo último. 

   Bueno, no quiero ser muy rollo. Los grelos, que eran muy ricos, los corté un poco con la medialuna para que no quedaran hilos. La carne, la limpió y cortó mi marido e hizo un sofrito con cebolla, pimiento y tomate. Quizás yo lo hubiera hecho distinto, no lo sé, pero quedó muy rico.

   Así pues, preparé la béchamel con 75º de harina y un litro de leche. Ya la he puesto tantas veces que la voy a dar por sabida. La salpimenté pero no le puse nuez moscada porque me dio miedo que no encajara bien con los grelos. Ya sabéis que los grelos son sabrosos. 



   No tenía muchas láminas y no quería abrir otro paquete, que quedaría abierto y llevaría a una tercera lasagna... (hubo una previa de bonito). Así pues no son muchas capas. Unté la fuente con un poco de aceite y puse tres láminas de pasta. La mitad de los grelos bañados en béchamel para darles untuosidad y dulzura. 



   Otra capa de láminas y el relleno de carne. Iba de mano de amigo pero ya os comenté el tema de las sobras. Pasta otra vez y el resto de los grelos cubiertos con la béchamel. Podría llegar con 3/4 de litro. Unas lonchas de queso, porque quedaba poco queso en polvo, y queso en polvo. Improvisando y resolviendo sobre la marcha. Lasagna lista para hornear, que podemos conservar en la nevera de un día para otro. No es mi manera de ser.



   La horneamos un mínimo de 20 minutos. Más si está fría de nevera porque necesitamos que se caliente bien por dentro para que esté realmente rica. Podemos empezar con 180º y terminar subiendo un poco y poniendo el grill para que se dore bien. Esto va a depender, como siempre digo, del horno. 



   Para mi gusto, quedó realmente rica. ¿La mejor lasagna del mundo? Bueno, lo primero es que tienen que gustar los grelos y el cocido. Si no, imposible. En todo caso, es una lasagna muy buena. Muy práctica para aprovechar sobras. Ya sabéis cómo soy yo con lo de las sobras. Nada de tirar...



   Y ha llegado el Domingo de Ramos. La Semana Santa. Va a ser un poco mejor que el año pasado, con Oficios presenciales... Pero sin Procesiones. ¡Qué le vamos a hacer! Pues nada, paciencia. Tenemos unos días preciosos para pasear. Los cerezos están en flor y la esperanza en los corazones (eso creo yo). Yo tengo intención de disfrutar lo más posible. Estoy de todo hasta la coronilla... Lo dicho, cuidémonos y disfrutemos un poco de la primavera y de la familia. Espero volver a publicar pronto. Estoy muuuy liada. Bicos.


 

jueves, 4 de marzo de 2021

Tortas de pan sin levadura


   Esta receta la he visto hacer en varios vídeos diferentes. Sería como unas tortitas tipo mejicano u oriental. Lo que me encanta es que se hacen volando y, prácticamente necesitamos harina y agua. He visto distintas proporciones, igual peso o mayor cantidad de harina, como he hecho yo. En cualquier caso, salen ricas y son sencillísimas. ¡Ah! y se hacen en la sartén en minutos. Voy a daros la proporción que hago últimamente:

150 gramos de harina

100 gramos de agua

Una cucharada de aceite

Una cucharilla de sal

   El único misterio de esta masa es que calentamos el agua casi a punto de ebullición y la vertemos sobre la harina, que está en un cuenco, y removemos bien, incorporamos también la sal y el aceite y ya sólo queda pasarla a la encimera. La masa estará caliente, cuidado, no os queméis. Amasamos hasta formar una masa suave y dejamos reposar diez minutos.



   Después hacemos un cilindro y lo cortamos en seis trozos. Depende un poco del tamaño que hagamos las obleas. Pueden salir entre seis y ocho. Estiramos con ayuda de harina y formamos láminas de masa. Cuanto más monas, mejor. No siempre quieren.



   Veis aquí que el estirado es fino. Estas láminas las hacemos en una sartén. Fuego entre medio y alto. A según la sartén... Necesitan cuatro vueltas. Empiezan a dorarse, vuelta... siguen dorándose, vuelta. A la tercera empieza a hincharse, a veces por completo y otras en globulitos. No importa mucho porque no es pan pita sino tortas de pan para enrollar o doblar. En poco más de un minuto se hace cada torta. 



   Después, las podemos rellenar, por ejemplo, con aguacate y pollo, un suponer,... O utilizar como acompañamiento de cualquier plato que nos pueda gustar. Como el pan ácimo del cordero de Pascua. 



  

   Hoy mismo las tomamos con un revuelto de secreto y champiñones con soja y miel y estaba de lo más agradable. No es una cosa nada cara, claro, pero más barato es comprarlas hechas. Lo que sí sabemos es que están muy ricas y no llevan ni conservantes ni aceites raros. Como pasa con todo lo casero. 

   Las próximas semanas voy a estar muy liada y no sé si podré hacer mucho caso al blog. Esta receta había prometido subirla, es muy simplona, y aquí queda. Si sois de masas, os puede divertir probarla. Yo la hago con bastante frecuencia cuando no tengo pan. Esta o la de las pitas en sartén. No me da ninguna pereza hacerlas porque son muy fáciles. Os dejo por el momento. Nosotros seguimos bien. Aburridos de narices pero aparentemente sanos. Os deseo lo mismo a vosotros. No aburrimiento, sino salud. Bicos.


lunes, 22 de febrero de 2021

Pastel de manzana con pasta filo


   Ya hacía unos días que quería subir esta receta. Me pasa que si no las subo pronto, termino por olvidarlas. Así pues, no quedaba otro remedio que ponerse a ello. La semana pasada, por haches o por bes, fue muy liosa y no conseguí sentarme a escribir... Hoy ya no lo demoro más. ¿Qué necesitamos?

Tres hojas de pasta filo

Tres manzanas

2 ciruelas pasas y 2 dátiles (opcional)

4 ó 5 cucharadas de azúcar

Canela

Ralladura de limón

Una pizca de jengibre en polvo

Una pizca de pimienta negra

Una cucharada de brandy

Almendras laminadas azúcar y canela para la cobertura



   Os digo que pensaba presentar este pastel como una pastela pero al ser las láminas rectangulares, simplemente las coloqué en una fuente rectangular pintando cada lámina con un pincel de aceite, que también podría ser mantequilla fundida. 



   Pelamos y cortamos las tres manzanas, las espolvoreamos con 4 ó 5 cucharadas de azúcar, canela y las especias que hemos nombrado. También la ralladura de limón o una tira de piel limón para que dé aroma. Las ciruelas y los dátiles en trocitos y la cucharada de brandy. Esto lo llevamos tapado con film de cocina al microondas unos 4-5 minutos para que se cocine la manzana. 



   Como la manzana es todo agua, se hace perfectamente. Si la pusieramos cruda en la pasta filo, no le daría tiempo a cocerse o bien se nos quemaría la pasta que es muy fina. La fruta cocinada la colocamos sobre la pasta que ya aguarda en la fuente de horno.



   Cerramos haciendo dobleces o arrugas... como mejor podáis. Aquí pienso yo que un molde y unas láminas redondas hubieran sido más fáciles de colocar en plan mono. No importa porque adornamos... la arruga es bella... con las almendras laminadas y dos cucharadas de azúcar con una pizca de canela. Lo mismo que el pastelón moruno de pollo.



   

   Llevamos al horno a 180º unos diez minutos o hasta que veamos que la pasta se ha dorado sin carbonizarse. Vamos, que no es una cosa para dejar en el horno e irse a pasar la aspiradora. Mejor vigilancia estrecha. 

   Al salir... no queda feo, aunque olvidé la foto del pastel completo. En la primera imagen podéis ver cómo quedó la porción. La pasta dorada, la manzana tierna y un sabor dulce, sin exagerar, con aromas muy ricos. La pizca de jengibre para mi gusto le da un sabor muy fino. Es de esos postres que se hace en minutos. Yo creo que una bola de helado de vainilla le iría genial.

   Quedan cosas por contar. Estos días llegó el blog a 800.000 visitas. Lo pongo así en números redondos. Es una cifra impresionante. Como además ha cumplido ocho años, toca a cien mil visitas por año, que no está nada mal. Sé que cada vez lo llevo de una forma más tranquila, que publico menos y que las visitas van también más despacito. Creo que esto no tiene importancia, la verdad. El blog es solo una afición que, si bien me llena de orgullo y satisfacción -no tanto orgullo como satisfacción-, es algo que va surgiendo en el día a día,... Y sé que muchas amigas lo usan,... Y me ha traído a su vez nuevas amistades... Y la mayoría de las veces me hace muy feliz. 

   Por supuesto que he cometido errores y hoy no publicaría, probablemente, recetas que subí hace años, lo cual me lleva a pensar que seguramente me he hecho más exigente. 

   Está además el hecho de que es un blog que mucha gente consulta en Navidad, lo cual me parece muy bonito, y también algunas amigas me han contado que ha hecho recetas mías en días importantes para sus familias, ¿cabe mayor honor? Todo esto me parece más que suficiente para seguir poco a poco este camino que algunas veces tengo la tentación de abandonar. También pienso que es un trabajo que no está terminado y que iré haciendo mientras mi salud y mi cabeza lo permitan. Sin obsesionarme, eso sí.

   Así pues, os doy las gracias a todos. Por leerme, por seguirme, por tener confianza en mí. Este viaje que vamos haciendo juntos es realmente bonito y no puedo sino agradecéroslo infinitamente. Nunca en toda mi vida creí que haría algo así. Es sorprendente. Así pues, gracias otra vez a los que me leéis desde tantos rincones de España, Estados Unidos, Suecia, Argentina, Alemania, Irlanda, México, Bélgica, Chile,... Y tanto otros lugares que quedarían por nombrar (he copiado los diez primeros de la lista de este último mes). 

Gracias a todos

miércoles, 10 de febrero de 2021

Comer sin leche


   Esta es una entrada que tenía pendiente escribir desde hace varios meses. Cuando en la familia hay una persona que no puede tomar leche, nos complicamos un poco la vida pensando qué podremos cocinar. Son cosas que pasan y hay que encontrar soluciones. Yo no soy experta en comidas especiales porque, gracias a Dios, no tengo ese problema, pero si me he encontrado con personas en esta situación. Curiosamente en el mercado hay muchos tipos de sustitutos de la leche: bebidas de almendra, de avellanas, de soja, de arroz, de coco,... No son baratas pero hay un amplio surtido. 

   En estos casos, cuando viene a casa una persona que no puede tomar leche, la elimino de la comida. No se me ocurre hacer una béchamel o un arroz con leche de postre. La cosa es que tuve ocasión de probar algunas recetas con estas bebidas. Os voy a contar un poco por si a alguien le interesa, sin meterme en las recetas en sí. 

   Por ejemplo, la primera foto, son unos muffins hechos con la receta que hago siempre sustituyendo la leche por bebida de arroz. Lo demás, exactamente igual. Pues mirad, quedaron francamente ricos. Tienen un toque de color porque el azúcar era moreno, esto siempre se puede variar... Así quedaron, tiernos y ricos.



   Otra propuesta: Unas miniquiches preparadas con huevo batido y esta misma bebida de arroz. Trocitos de bacon, sal, pimienta y nuez moscada. Hay que comprobar que la masa que usamos no tenga leche ni lácteos. Bueno, pues a pesar de que esta bebida tiende a ser un poco dulce, os aseguro que las quiches estaban muy buenas. Nos sorprendieron muy gratamente.



   Alguna vez he preparado estas tortas de pan. Llevan agua y harina, un poco de sal y un chorrito de aceite. Nada de leche. Tengo que contaros cómo se hacen porque no están mal para un apuro panero.



   Yo en los guisos no pongo leche. Más bien vino o cerveza en alguno. Sin embargo, el pollo al curry algunas veces lo acompaño con nata. Pues en esta ocasión, que no podía utilizar nata, preparé la salsa con 100ml de agua y una cucharadita de harina de maíz -maizena-. Es un toque distinto que se usa mucho en comida oriental y queda una salsa gordita y muy fina. Es un básico de la cocina.



   Para terminar os cuento esta tarta de manzana que hice el domingo; ya subiré la receta. Me hubiera encantado hacer una masa quebrada casera con mantequilla. Imposible. Lo que hicimos fue comprar pasta filo y la rellenamos con manzana ya a medio cocinar en el micro. Esto porque si no se nos abrasa la pasta en unos minutos y la manzana sale cruda. Os lo cuento en detalle en unos días. Yo creo que quedó divina y pudimos tomarla todos. Todos y todas... ¡Mi madriña!

   Es verdad que no tomar queso es un dolor, que las pizzas han de convertirse en cocas y que hay mil cosas deliciosas que tenemos que perdonarnos. Con todo... Casi todo se puede si se agudiza el ingenio. Con esto os dejo hoy, autoconfinada... o casi, aburrida y algo impaciente por volver a la vida normal. Os deseo una feliz tarde. Bicos.