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lunes, 10 de octubre de 2016

Arroz con hortalizas y jamón


     Este arroz hortelano, estuvimos todos de acuerdo, salió muy rico. Riquísimo. Son de esas comidas que improvisas porque olvidaste comprar otra cosa y salen bárbaro. Os voy a poner los ingredientes que fueron saliendo de la nevera:

Media berenjena
Medio pimiento verde
Una cebollita
Un tomate pelado
Un diente de ajo
Medio tazón de guisantes
Picos de jamón
Un tazón de arroz
Aceite y sal
Dos tazones de agua
Azafrán o colorante


     
No hice fotos del proceso porque no tenía fe en que saliera tan rico. En realidad iba a hacer merluza a la romana pero olvidé sacarla del congelador... En varias cucharadas de aceite fui dorando: el ajo en láminas y las hortalizas en cuadraditos según las iba picando. A fuego medio. Incorporé los dados de jamón porque era lo que había en la nevera y a continuación el arroz al que le di unas vueltas. Sin prisa, como quien no quiere la cosa. Después puse el doble de agua que de arroz -si os gusta caldoso algo más-, salé y puse un poco de colorante. Algo menos de sal por el jamón y poco color pues el tomate también colorea. Los últimos cinco minutos añadí los guisantes que habían pasado por el micro. Ya sabéis que el tiempo del arroz son unos 18 minutos a fuego suave y un poquito de reposo...

     Quedó delicioso... no sé yo si sería casualidad pero todos lo dijimos. Como era plato único y había traído unas longanizas de Cartagena, las puse a la plancha para que las probaran. Son muy aromáticas y estaban muy ricas doradas en la sartén. Ya sabéis que a dónde voy, me gusta probar las especialidades. 




     Es un poco tarde pero os comento que hemos comenzado otro Camino Jacobeo. En este caso el del Norte, desde Ribadeo. Ya os contaré porque no he empezado con buen pie y es largo... Me voy a hacer romera de las que van en avión que es un invento muy moderno. Por hoy me despido con este arroz que no es paella y que creo que os gustará. Buenas noches a todos. 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Cartagena


     Estoy de nuevo en casa. He estado en Cartagena, ciudad milenaria fundada por Asdrúbal y conquistada por Escipión durante la Segunda Guerra Púnica. No os voy a contar la historia que está en Google al alcance de todos pero este origen de la ciudad es una de las muchas cosas que la hacen interesante. También tiene un Arsenal que se construye, como el de Ferrol y el de la Carraca, en tiempos de los Borbones -tampoco os voy a contar esto- y es base de corbetas, submarinos y del buque de investigación oceanográfica "Hespérides". Dejo la historia del Cantón de Cartagena y de la Guerra Civil y sigo con mi viaje, si no, no acabo nunca.


     El Arsenal se parece algo al nuestro pero es más pequeño y se caracteriza, a simple vista, por sus tonos blancos y amarillos que le dan un aspecto bastante diferente. Hay también un Museo Naval en el mismo puerto, fuera del Arsenal, muy interesante. Como sabréis, el cartagenero Isaac Peral fue el inventor del primer submarino torpedero. Por eso en el museo hay una gran parte dedicada a este tema. Vale la pena verlo. 


     Otra de las cosas que hicimos fue visitar la Manga del Mar Menor y Cabo de Palos. Es impresionante y no puede ser más distinto de lo nuestro, me refiero a la costa de Ferrol. Hay un gran faro y es un lugar de veraneo que tiene puerto pesquero y deportivo. No sé si podría resistir las temperaturas veraniegas pero ahora se estaba muy agradable con ese sol y esa luz que tantas veces echamos de menos en Galicia. 


     Lo mismo que en Ferrol, la arquitectura modernista tiene mucha importancia. Paseando por las calles encuentras preciosos edificios de los que los cartageneros están, con razón, orgullosos. 



     Una de las mañanas visitamos el Museo Militar, Real Parque y Maestranza de Artillería. Es un museo espléndido con mucho que ver. Me gustó muchísimo. El edificio no se conserva entero pues fue muy dañado durante la sublevación del Cantón de Cartagena -más historia-. A través de las maquetas expuestas se puede entender la transformación de la ciudad. Una ciudad que estaba amurallada como Ferrol, con sus baluartes, sus defensas costeras, y tantas cosas en común. Es realmente interesante ver como evolucionó al correr de la historia. 



     Uno de los últimos días fuimos a visitar el Teatro Romano. Estuvo oculto durante siglos y ha sido excavado y recuperado, afortunadamente para todos. Es visita obligada. Sobre el teatro se construyó un barrio bizantino y en el siglo XIII una catedral de la que ya sólo quedan ruinas... Es un lugar evocador e impresionante. Se puede terminar la visita saliendo hacia el Parque Torres, con su castillo de la Concepción y sus hermosas vistas sobre la ciudad. Desde allí podemos divisar la antigua plaza de toros edificada sobre el más antiguo anfiteatro romano. Sí, es impactante; hay que verlo todo. En el parque abundan los pinos y la lantana de diferentes colores. Después de muchos años, en Cartagena he podido ver la mariposa esfinge colibrí, no una, sino varias, libando entre las flores. Imposible fotografiarlas con un móvil a la velocidad que mueven sus alas. 

     Me quedarían algunas cosas por contar: El museo Arqua, de arqueología subacuática. Este tema es muy importante en toda la costa y es interesante ver los pecios, ánforas, reconstrucciones de cascos... Pero no sabría describirlo como se debe...

     Hablemos de comida: he probado muchas cosas: Caldero, mojama y huevas, pastel de cierva, pastel de Murcia y exploradores, morcilla y longanizas, higos chumbos, marineras -que son un pincho hecho con ensaladilla y anchoa,...  Y supongo que recordaré más tarde más cosas. Todo me ha gustado. 

     Ha sido un viaje maravilloso. Por la calle he encontrado romanos, cartagineses y hasta celtas, pero también a ferrolanos que se alegraban y sorprendían de verme tan lejos de mi tierra. Así pues, ha sido un viaje familiar, sobre todo, pero también he encontrado viejos y nuevos amigos que me han recibido con mucho cariño. Lo que más voy a echar de menos, sin contar a la familia: Los paseos al atardecer por el puerto, ver ponerse el sol tras los montes mientras la cola de una ballena nos saludaba. 

     Me despido por hoy con unos versos que dedicó el gran Miguel de Cervantes a la ciudad que visitó en varias ocasiones. No he querido alargarme, ni ser pedante ni pesada (he ido consultando para no poner disparates), pero esta entrada me ha quedado así. Pronto volveré con alguna receta. Lo prometo.


"Con esto poco a poco llegué al puerto
a quien los de Cartago dieron nombre,
cerrado a todos vientos y encubierto
y a cuyo claro y singular renombre
se postran cuantos puertos el mar baña,
descubre el sol y ha navegado el hombre".

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Pollo en chirigol


     Este plato, aunque no me quedó muy bonito, estaba muy bueno. El chirigol es un plato que sólo he tomado en Valdealgorfa, cuando lo hacía Isabel, y era realmente rico. Parecido a un pisto pero, creo recordar que ella no le ponía ni calabacines ni berenjena. Mi amiga Rosa me regaló tomates y pimientos de casa, maravillosos, y recordé el chirigol. Para eso estábamos recién llegados de tierras turolenses.

     Ingredientes:
Dos pechugas de pollo
Una cebolla
Un pimiento verde
Dos o tres tomates
Aceite, sal y pimienta
Tomillo

     Lo que hice fue dorar una pechuga de pollo, mejor dicho dos, sin dividir. Después añadí cebolla y pimiento en tiras. Esos pimientos "de casa" huelen a gloria bendita. Cuando todo empieza a estar pochado incorporamos dos tomates también caseros pelados y cortados en cuartos. Salpimentamos, ponemos si gusta una pizca de tomillo y dejamos hervir todo junto una media hora con tapa. A mitad de tiempo le damos la vuelta. 

     Las fotos han quedado algo raras pero estaba delicioso. Una opción sería batir las hortalizas y desmechar el pollo como en el "ají de pollo". La cuestión es que volvemos a tener un plato sencillo y sano, muy rico y barato. La historia de mi cocina. Lo hemos acompañado con arroz en blanco y todos tan contentos. Somos de buen comer.


     Aún no he regresado al hogar pero me han dejado un ordenador... No os cuento dónde ando pero a la vuelta os pondré al corriente de lo que he estado haciendo. La verdad es que este año ha sido, está siendo, movido para mí que suelo ser muy casera. Nada más por hoy. Se me hace raro estar tan alejada de mi blog pero seguro que el invierno será largo, como todos los inviernos gallegos, y habrá tiempo de escribir. Un abrazo fuerte a todos. 


domingo, 18 de septiembre de 2016

Croquetas de bonito


     Hoy os traigo una receta clásica de las que me encantan: Unas croquetas sencillas y económicas. Para hacerlas, además de los ingredientes básicos, sólo necesitamos una latita de bonito que no hace falta que sea magnífico, normalito. Voy a poneros los ingredientes antes de nada aunque ya estáis aburridos de leerlos:

Una cebollita picada
50grs de harina
Medio litro de leche
Una latita de bonito
Aceite 
Sal
Huevo y pan rallado


      Doramos la cebolla a fuego medio e incorporamos la harina a la que daremos unas vueltas para que se dore ligeramente. Separamos del fuego, añadimos la leche y removemos bien. Es la forma en que yo lo hago y me suele salir bien. Volvemos al fuego y removemos mientras se va espesando. Debe hervir unos 20 minutos. Los últimos 5 minutos agregamos el bonito escurrido. Puede ser al natural o en aceite (yo puse este último). Salamos y probamos. El bonito de lata siempre es algo salado pero algo de sal hará falta. 


     Formamos las croquetas como siempre, con cucharas, y las empanamos. Se fríen de cuatro en cuatro en aceite bien caliente (sobre todo si son tiernas pues si no se abren). Aunque no suelo hacer croquetas de bonito, les encantaron. Estaban muy tiernas y con un punto de sabor suave y rico. Ya sabéis: una ensalada, unas patatas fritas, un huevo frito... Y tenemos un plato combinado exquisito. Yo creo que las croquetas caseras son de las mejores cosas de la vida, como dice el chiste de los tatuajes. 

     En Valdealgorfa hice varias veces bechamel pero nunca croquetas. La usábamos para cubrir las borrajas cocidas. A mis amigas les encantaban y yo feliz de hacer la bechamel. Con bechamel casi todo está rico. Os dejo de momento. Ahora sí que me despido por unos días pero si me surge la oportunidad de publicar lo haré. No me gusta tener el blog tan abandonado. Es una facha. Os deseo a todos una feliz semana y muy buenas noches. 


lunes, 12 de septiembre de 2016

Pastel de manzanas viejas


     Cuando una se va de viaje procura no dejar demasiadas cosas que puedan estropearse en la nevera o en la despensa. Siempre queda algo y a la vuelta tenemos que tirar algún que otro resto. Cuando volví de Valdealgorfa, en el cesto de la cocina había tres manzanitas bastante arrugaditas que estaban más allá que acá. El facebook me recordó el clafoutis y decidí hacer algo parecido pero nada que engordase demasiado. Nada con nata. 


     Los ingredientes fueron:
Tres manzanitas viejas
Dos huevos
Un yogur natural
Una medida de yogur de azúcar (o media)
Otra medida de yogur de harina
Una cucharilla de royal
Pasas y arándanos 
Pizca de canela
Una tirita de piel de limón
Pizca de azúcar vainillado
Mantequilla para untar


     Es una receta tontorrona. Untamos un molde pequeño y chato con mantequilla y colocamos dos de las manzanas peladas y en cuadraditos como si fuéramos a hacer un clafoutis. Sin orden. Ponemos, si gustan, pasas y arándanos. La medida que nos apetezca, dos puñaditos o menos... En un cuenco ponemos los demás ingredientes. La manzanita que queda, pelada,los huevos, el yogur, la harina, el azúcar, la cucharilla de royal, la tirita de limón y un suspirito de canela y otro de vainilla (yo puse azúcar vainillado que es lo que tengo ahora). Lo batimos bien y lo vertemos sobre las manzanas que están pegaditas a la mantequilla. Facilísimo. 


     Lo llevamos al horno a unos 175-200º, "a según" el horno, una media hora o un poquito más. Otra vez "a según". El royal hace que suba un poquito y tenga algo de cuerpo, queda aromático y jugoso, con bastantes trocitos de manzana y muy rico. Yo creo que en caliente con una bola de helado es un placer. También frío nos gustó mucho. Ya veis que es una recetita pero me ha encantado y por eso la comparto. Sé que estoy publicando menos pero la informática está en mi contra... Dentro de unos días volveré a estar ausente y calladita otra vez. Creo que no mucho tiempo pero podéis recordarme con aquellas palabras tan bellas:


"Me gustas cuando callas porque estás como ausente"

     Aunque no sé bien si yo os oiré desde lejos... Lo que sí que puedo deciros es que no os olvido. Buenas tardes a todos. 

lunes, 5 de septiembre de 2016

Redondo mechado


     Hace ya unos meses que hice este redondo que quedó, de verdad, muy rico. Tenía un invitado y quería hacerlo "hecho" sin estar rosa y esas cosas que a algunos nos encantan, ya sabéis. Os voy a contar cómo lo hice pues quedó tierno y realmente rico. Espero que no fuera casualidad... que llaman los bobos al destino.


     El redondo se mecha con tiras de jamón serrano con un mechador. Eso no tiene más que explicar. Es fácil y queda muy lucido. El jamón que nos sobra lo podemos poner en la fuente con él o reservarlo. Lo sellamos bien por todos lados con paciencia. Que quede bien dorado. Yo he añadido unas chalotas y las he dorado también. 



     Salpimentamos y añadimos medio vaso de brandy u otro licor que os guste. Llevamos al horno suave una media hora por kilo de carne a unos 150º. Las chalotas se van a dorar bastante; si queréis podéis retirarlas antes y dejar la carne. Yo las dejé todo el tiempo, no se queman porque el fuego era suave pero se deshacen bastante. Bueno, pues como quería que la carne no quedara rosa, lo que hice fue apagar el horno y dejar el redondo dentro hasta que se enfríó. Normalmente lo sacamos cuando pasa el tiempo para hacer el "roast beef" rosado. Pues este lo dejé enfríar y se hizo del todo quedando, como ya os dije, muy tierno. Gustó mucho a todos. 

     Debajo os dejo una foto del truquito para que no se nos vaya el jugo al suelo al cortarlo. Ponemos la tabla de cortar sobre una bandeja. Es realmente práctico y limpio. No sólo no manchamos la cocina entera, sino que podemos aprovechar el jugo de la carne para salsear. Es una receta clásica y sencilla que suele gustar y queda bien cualquier día de fiesta. Buenos días a todos.




martes, 30 de agosto de 2016

Valdealgorfa, Tarragona y Peñíscola



     ¡Cuánto tiempo sin vernos! Os preguntaréis dónde he estado metida. No os había dicho, pues siempre advierten de que no se debe decir, que me iba unos días. He viajado hacia el este, a tierras conocidas y familiares. No sé si os sonará pero he estado en Valdealgorfa, la tierra de mi abuela. Es un pueblecito de Teruel, cercano a Alcañiz y a muchos de los pueblos más bonitos de España. Hemos visitado Beceite, Valderrobles, La Fresneda,... Nos hemos dado una vuelta por el Parrizal, que es uno de los parajes más bellos que uno pueda encontrar... Y hasta nos hemos acercado al Mediterráneo. Sí, hemos ido a Peñíscola y a Tarragona. Un viaje completito. 

     Peñíscola está en la provincia de Castellón pero al caminar por sus calles tiene uno la impresión de pasear por Grecia por los tonos blancos y azules de sus casas. Hay que subir una tiradita pero vale la pena por ver las vistas. Es realmente bonito . También visitamos Morella. Una preciosa ciudad medieval que conserva sus murallas y sus calles. No puede ser más bonita.
    

     En Tarragona el estilo es distinto. Podemos ver ruinas romanas y la Catedral gótica es preciosa. Muy diferente de lo que solemos ver en Galicia. Si en Peñíscola comimos una rica paella de marisco, en Tarraco tomamos pimientos con salsa romanesca y una fideuá. El centro histórico es muy bonito pero hace un calor... que no se puede aguantar. Terminamos la tarde dando una vuelta por el Ebro. Llegamos hasta la misma desembocadura en barco. 

     Respecto a Valdealgorfa... Pues ya os he hablado de su aceite, de sus aceitunas, del ternasco y las almendras que allí "se chafan". Hay también "malocotones" de Calanda y tomates rosas de Híjar. Las longanizas a la plancha creo que también las he mencionado alguna vez en el blog. 


     Temo que no he hecho unas fotos demasiado buenas, ya os digo que el calor para una gallega de adopción es tremendo y se pierde el ánimo de andar haciendo reportajes. Puedo deciros que ha sido un verano muy caluroso, muy seco. Apenas hemos visto un par de días de lluvia en Galicia. He cocinado mucho pero casi no he publicado. ¡Hasta se me ha averiado el ordenador! En el viaje hemos aprendido cómo asan el cordero en Valdealgorfa, con sal y pimienta y una cama de patatas y cebolla, Mojando con agua "a según" y dejándolo una hora y media en el horno. Salió espectacular... 

     De las cosas que más me han gustado de este viaje... Creo que ha sido ver las estrellas rodeados de oscuridad y silencio, rodeados de amigos. Se ve claramente la Vía Láctea, "sementera de soles", que decía Amado Nervo, en un cielo sin nubes que deslumbra. Pues ya veis que Teruel existe y, además, está relativamente cerca del mar. Os animo a visitarlo. Nosotros hemos hecho un viaje rápido viendo todo "aprisa y corriendo" pero ha merecido la pena. Intentaré solucionar pronto mis problemas informáticos. Perdonad la tardanza. Buenas noches a todos.