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lunes, 14 de septiembre de 2015

Un rajo algo diferente


     Cuando ya no se me ocurre qué hacer de comida recurro a las cosas más simples. Por eso el otro día compre un poco de carne de cerdo -rajo- en cuadraditos para hacer de comida como fuera... Al llegar la hora de cocinarlo decidí cambiar un poco la receta de siempre. Experimentos que hago seguramente por tener un blog... Como a mis hijos les gustó mucho lo comparto pero no deja de ser una receta muy simplona.

     Ingredientes:
750 grs de rajo de cerdo
Una cebolla grande
Un tomate
Aceite y sal
Orégano, cominos y pimienta negra
Vino blanco



     Comenzamos dorando el rajo en un par de cucharadas de aceite. A veces suelta un poco de agua, cosa que me da mucha rabia porque hace más dificil que coja color, la dejamos consumir y procuramos que se dore. Entonces añadimos la cebolla en tiras y el tomate pelado y cortado en cuadraditos. Doramos también, quiere esto decir que el fuego debe estar más bien alto. 



      Cuando consigamos que todo se dore, salamos y añadimos las especias. Tengo que deciros que yo he puesto un poquito de cada, si ponéis mucha cantidad os quedará más moruno (por los cominos) pero yo sólo le he puesto un toque sin exagerar. Es el momento de añadir un chorro de vino blanco y dejar hervir suavemente una media hora o hasta que la carne esté tierna. Durante este tiempo podéis tenerlo tapado y a fuego suave pero os aconsejo, al final, subir el fuego y dejar que el vino se consuma hasta quedar jugoso pero no tan caldoso como un guiso. Esto es un poco a vuestro gusto.



     Mi idea era tomarlo con un simple arroz en blanco pero, enseguida, me pidieron que hiciera unos huevos fritos. Contra el vicio de pedir está la virtud de no dar... Sin embargo no pude negarme pues la combinación, como veis en la foto de abajo, es muy rica: La carne tierna y el arroz mezclados con la yema de huevo son un placer para los sentidos. Pues si os gusta el rajo, os animo a probarlo así. Con arroz o con unas patatas fritas. Bueno, bonito y barato. Ligero no es pero nadie es perfecto. Os deseo a todos muy buenos días.

                           

viernes, 11 de septiembre de 2015

Caldo dorado



     Esta forma de hacer el caldo limpio me encanta. Lo hago menos así que el clásico -todo en crudo- porque se me olvida, pero queda un caldo con color dorado y un sabor más intenso. Se nota más el aroma del puerro y la zanahoria. En fin, que es riquísimo. Se pueden añadir también apio y nabo, si os gustan, que le dan más matices. A mí es que me gusta casi todo. Los ingredientes, ya os los figuráis, son los mismos:

Dos carcasas de pollo 
Unos huesos de ternera
Dos zanahorias 
Dos puerros
Dos cucharadas de aceite de oliva
Agua y sal



     Tengo que deciros que las fotos no son nada bonitas porque hacer caldo limpio no es muy glamouroso. Es lo que es... En todo caso, empezamos lavando puerros y zanahorias. Pelamos las segundas y cortamos todo a discreción. Calentamos el aceite y doramos las hortalizas, deben coger un poco de color. Añadimos los huesos y los doramos también. Todo a fuego medio-alto. No pongo fotos de los huesos del pollo porque son una facha. Damos unas vueltas para que todo se dore ligeramente. Sólo queda añadir agua y salar. Dejamos hervir suavemente un par de horas. Igualito que el caldo limpio normal. Al final hay que probar por si necesita más sal.Después pasamos por un colador. Ya nos queda un caldo precioso. Para un día especial, pasamos también por un colador de tela y lo podemos desgrasar, como cualquier consomé. 



     El color del caldo queda precioso y nos sirve para preparar un consomé con sus tropezones o una sopa de fideos... Es muy rico y creo que vale la pena hacerlo así de vez en cuando para variar. En la tele he visto alguna vez a un cocinero "casi quemando" una cebolla para hacer un caldo ambarino. Yo no doro tanto las hortalizas pero me parece que así también está muy bonito. Y los sabores, ya os digo que salen con otro matiz: sobre todo se nota el fondo del puerro que es tan rico. Un poco de jerez seco le va también divinamente. No sé si os gustará esta entrada, hace tiempo que quería ponerla aunque no sea muy bonita. Mi hijo me decía el otro día: "Qué rico está este caldo, es muy distinto del otro". Pues eso, que con dos cucharadas de aceite hacemos la diferencia. Os animo a probarlo. Nada más por hoy, os deseo un buen fin de semana a todos. 



lunes, 7 de septiembre de 2015

Truco para empanar




     Hace unos días me enseñaron un truco que no conocía. Vamos, que no se me había ocurrido. Ya sabéis que después de empanar, el plato donde ponemos el pan rallado queda lleno de pegotes de huevo y pan rallado. No sé a vosotros pero a mí me da siempre pereza lavarlo porque se resiste... Es la típica chorrada que no apetece. Bueno, pues este es el truco que me enseñaron y es fácil y práctico, ¿qué hacemos? Cortamos un trozo de film y forramos el plato sopero (no lleva ni un minuto), ponemos el pan rallado y procedemos como siempre. Podéis ver la entrada Bistecs o filetes empanados.



     Los filetes los adobamos a nuestro gusto: ajo y perejil, finas hierbas,... y los mojamos con un huevo batido. Los salamos al gusto también, claro.



     Pasamos por pan rallado y, cuando acabamos el proceso, sacamos el film y lo tiramos con los restos de pan rallado. El plato queda impoluto y,  sobre todo, no hay ni un pegote. No hay que ponerlo en remojo ni frotarlo para que se despegue el pan rallado. A mí me ha parecido muy práctico. Lo voy a hacer siempre que empane. Y esto me lleva a una nueva etiqueta: trucos. Tendré que pensar en poner más. Espero que os guste. El menú, filetes empanados y gazpacho, creo yo que no puede ser más veraniego. Hay que aprovechar los días que quedan... Feliz lunes a todos.



viernes, 4 de septiembre de 2015

Ensalada de patata y jamón



     Esta ensalada es, al parecer, de origen alemán. Es sencillísima y nunca la había hecho así. El otro día la vi en el muro de una amiga y decidí hacerla. Es barata y muy rica, cunde bastante... Vamos, de las mías. Se puede hacer también con salchichas -más alemana- pero así está muy bien y es algo más ligera. ¿Qué necesitamos?

Cuatro patatas grandecitas
Una rueda gruesa de jamón cocido
Dos o tres huevos duros
Un cuarto de cebolleta
Pepinillos en vinagre
Mayonesa y mostaza
Sal y pimienta

     Dicho esto, no hay mucho más que explicar. Cocemos las patatas. A mí me gusta cocerlas con su piel y pelarlas después, me parece que saben más. Las patatas grandes tardan en cocerse alrededor de 20-25 minutos. Depende también del tipo de patatas. Para comprobarlo, pinchamos la más gorda con un cuchillo pequeño y si está cocida, lo estarán todas. Es lo lógico ¿no?

     Los huevos los cocemos unos 12 minutos. Yo creo que dos o tres son suficientes para esta cantidad pero decidís vosotros cuántos huevos ponéis. La cantidad de cebolleta también es al gusto. Yo prefiero no poner demasiada, un cuarto me parece bien. Para que no esté brava la pasamos por agua antes de cortarla. Los pepinillos pueden ser 3 grandes ó 4-6 pequeñitos. Cortamos todo en cuadraditos: Patatas, jamón, huevos, pepinillos y cebolleta (los dos últimos más menudos). Pasamos todo a una ensaladera y añadimos mayonesa mezclada con una cucharadita de mostaza. ¿Cuánta mayonesa? Pues una media taza... Qué veáis que la ensalada está untuosa. Salpimentamos y mezclamos bien. Llevamos un par de horas a la nevera pues está rica muy fría.



     Si, por ejemplo, utilizáis mostaza antigua, quedará muy bonita con los granulitos que tiene (ya no ponemos pimienta). Nos adaptamos a lo que hay en casa. Deciros también que en verano siempre utilizo mayonesa de bote. Y en fin, no hay más que decir de esta ensaladita tan sencilla. La serví como acompañamiento de unos filetes de bonito a la plancha. Muy de verano ¿no? Quedó un menú muy rico y fresquito. Todos tan contentos. Espero que a vosotros también os guste. Buenos días.



lunes, 31 de agosto de 2015

Pavo al vino



     Me he acordado de este guiso que hice durante mis "vacaciones estivales" y que nos gustó mucho a todos los que lo tomamos. Ya os he dicho alguna vez que el pavo es el cordero de los pobres. Quiero decir con esto que está bien de precio y admite muchas preparaciones. A mí me gusta siempre con algún "disimulo": hortalizas, especias,... porque solo tiene un sabor peculiar -a pavo- que no me convence. Es fácil disfrazarlo con una pizca de esto y aquello. Es una carne muy magra que no engorda. Estos trozos los venden limpios y, creo yo, deben de ser muslos deshuesados porque son menos secos que la pechuga. Es un guiso tontorrón y rico que se hace en media horita. ¿Qué hacemos? Poner al pavo morado.

     Ingredientes:
750 grs de pavo troceado
Una cebolla roja grande
Un pimiento de arnoya
Un vaso de vino tinto
Aceite, sal y pimienta
Tomillo y nuez moscada



     Empezamos cortando las hortalizas en trocitos y poniéndolas a dorar en aceite. Cuando van estando casi doradas incorporamos el pavo. Dejamos que coja color a fuego entre moderado y alto. Es rico que se dore un poco. En cuanto a la cebolla y el pimiento, por supuesto, podéis usar la variedad que queráis. Un pimiento rojo no estaría mal. 
Salpimentamos con prudencia y agregamos un buen vaso de vino tinto. Puede ser corriente y moliente. El que buenamente tengáis. Especiamos al gusto y dejamos hervir a fuego suave una media hora. Podéis pinchar un trozo de pavo para comprobar que está listo. Tiene que quedar tierno. Si lo hacéis con ternera también quedará muy rico pero tardará mucho más tiempo. Podríais usar la olla a presión. Ya veis que es una cosa bien sencilla.  



     Para acompañarlo hice un arroz en blanco y aliñe con sal y un hilo de aceite unos tomates de la variedad kumato que son de un rojo oscuro y hacen juego. Quedó una comida la mar de agradable, rica y colorida. Nada más, os dejo esta sugerencia tan "apañada" que espero que os guste. Muy buenos días a todos.


viernes, 28 de agosto de 2015

Pollo estofado con huevo duro



     Esta receta se parece algo al pollo o gallina en pepitoria pero no es exactamente lo mismo pues no lleva, entre otras cosas, almendras. Aún así, reconozco que me he acordado de esa receta cuando se me ocurrió adornarlo con huevo duro. El resultado es un guiso muy rico y tradicional con una salsa excelente. Ya sabéis que en mi casa al menos una vez a la semana tomamos pollo. Nos gusta a todos, afortunadamente. Es un guiso más pero muy sabroso. 

     Ingredientes:
Un pollo troceado
Una cebolleta grande
Un pimiento de Arnoya
Un tarro de setas
Aceite, sal y pimienta
Una pizca de tomillo
Un vaso de cerveza
Un huevo duro



     Empezamos dorando el pollo en una tartera grande. Un buen fondo de aceite caliente y procuramos que se dore bien la piel. Cortamos la cebolleta y el pimiento en tiras y los incorporamos dejando que se vayan al fondo y se doren. He escogido pimiento de Arnoya por su sabor suave y porque los tenía en la nevera. De todas maneras, son muy suaves y menos "invasores" que otros pimientos verdes. Eso a vuestro gusto.



   Se me ocurrió añadir también un tarro de setas que tenía en la despensa. Le dan un toque muy rico y esto me sugiere que para otoño, con setas frescas, sería un plato delicioso. Lo haré... Las dejamos hacerse un poco antes de salpimentar. Yo le he puesto una pizca de tomillo, que me encanta, eso lo dejo a vuestra elección. Ya sabéis que en cuanto añadimos la sal, el pollo empieza a soltar su jugo. Por eso es mejor dorar siempre antes de salar. No es manía.




     Incorporamos la cerveza. Un buen vaso. Si nos sobra un poquito, pues nos tomamos un corto de cerveza mientras cocinamos. Nunca viene mal. Dejamos hervir suavemente alrededor de una hora. Si hacéis pechuga en trozos sin hueso -también estaría muy rica- se hará antes, claro. Ya sólo nos queda añadir el huevo duro picado, cuando casi esté listo. Si tenéis perejil fresco, también le va fenomenal. Nos ha gustado mucho a todos con la compañía de unas patatas fritas con su piel en rodajas gorditas. 



     Aquí veis el aspecto de la salsa. ¿Qué voy a decir yo? Pues creo que estaba realmente rico. En otra ocasión lo guisé con jerez en vez de cerveza y estaba también exquisito. Más delicado. Otro día haré el clásico pollo en pepitoria. Recuerdo que mi madre lo hacía riquísimo. Estas recetas de siempre son deliciosas, no fallan. Me parece un plato bastante otoñal y es que en Ferrol tenemos un agosto disfrazado de noviembre. Esperemos que San Miguel nos traiga un veranillo porque esto es demasiado. Buen fin de semana a todos y, una vez más, buenos días.


lunes, 24 de agosto de 2015

Ingredientes del bizcocho de yogurt



   Aquí os dejo un esquema de los ingredientes del bizcocho de yogurt que me ha hecho mi hijo. Yo suelo añadir una pizca de sal y hacer algunos cambios, como sustituir la mitad del vasito de aceite por leche (consejo de mi amiga Ana). A partir de esto, ya sabéis, añadimos fruta, frutos secos, especias,... Lo que queramos porque admite casi todo. Simplemente batimos los ingredientes y ya nos sale. Hay que hornearlo, claro. Pero esto es un simple esquema de los ingredientes, por si a alguien le cabía alguna duda. Espero que os guste.