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viernes, 17 de abril de 2015

Sopa de sémola de arroz


     Si buscamos sémola en el diccionario, nos dirá que se obtiene triturando grano de cereal hasta formar una harina gruesa que se suele usar para la fabricación de pasta. En el caso de la sémola de arroz, se utiliza además para la fabricación de papillas, ¿quién no recuerda la sémola de arroz que tomaban antes los niños pequeños? Al menos yo recuerdo que la tomaban mis hermanos, ya fuera en papillas dulces o saladas.

     La sémola de trigo se utilizaba en casa de mis padres para hacer sopa y creo recordar que algunas veces también para hacer leche frita. Yo, hacía mil años que no la tomaba. La verdad es que la sopa de sémola no me gustaba demasiado cuando era niña. Sin embargo, el otro día estaba en Mercadona y vi entre las pastas la sémola de arroz y pensé en mis amigas con hijos celíacos. Muchas veces la queja de las familias con este problema es que los productos sin gluten, las harinas especiales, las pastas, los panes,... son carísimos. De ahí la frase que a menudo leemos en internet: "Soy celíaco, no millonario". Bueno, el caso es que decidí probar a hacer la sopa de sémola de arroz con un caldo limpio que tenía en casa. Tenía cierto miedo a que no les gustara. Yo misma tenía mis dudas porque, como os dije, la de trigo no me chiflaba cuando era chica. Pues bueno, la hice según las instrucciones del paquete: ponemos el caldo a hervir, añadimos dos-tres cucharadas por litro, dejamos hervir suavemente, removiendo de vez en cuando para que no se peque al fondo... Y, cuando llegó la hora de comer: ¿Y esta sopa?


     La cuestión es que nos gustó a todos. Queda muy tierna y algo espesita, Ya sabemos que la harina de arroz tiene mucho almidón y por eso, como la de maíz, se usa para espesar salsas... Pues eso, que la sopa queda ligada y la mar de rica. Ya supongo que todos conocéis esta sémola de arroz pero, por si alguno se despista, os pongo esta entrada tan fácil que es, por supuesto, sin gluten. Una buena opción para hacer una sopa en caso de intolerancia a este componente de la harina de trigo (entre otras).


     El gluten es la proteína del trigo, dicho así por las buenas, y gracias a él podemos hacer maravillosos panes con miga porque es el que le da elasticidad a la masa. Por eso es tan importante en panadería y tan difícil trabajar con harinas sin gluten. De hecho, la harina de fuerza, tiene más gluten que la harina normal o floja. La harina de arroz y la de maíz no tienen gluten. Lo tienen los cereales de secano... 


     Después de todo este rollo, os digo también que intentaré hacer más recetas sin gluten (a ver qué se me ocurre) para echar una mano a los que no lo pueden tomar, que son muchos. Con esta sémola se podría hacer, por supuesto, leche frita pero habría que buscar un rebozado sin gluten. De esto sabéis más los que cocináis sin gluten cada día. 


    Bueno, aquí os dejo por hoy. De los postres sin gluten hay para hablar horas. Todos los que se hacen con maizena o con arroz son aptos y, claro, aquellos que no llevan harina de ningún tipo: mousses, gelatinas,... Os deseo un feliz fin de semana y espero que esta recetita tan simple os sirva de algo. Buenos días.


   

miércoles, 15 de abril de 2015

Pimientos rellenos de bechamel de pollo




     Esta es la típica receta de aprovechamiento de sobras. En este caso, había sobrado una pata de pollo asado que, por supuesto, no llega para nada en mi casa y decidí hacer unos pimientos rellenos. Eran pimientos cherry, que suelen ser algo caros, pero se pueden rellenar pimientos normales, ya sean verdes, rojos o amarillos. Estos eran muy monos, en tres tonos: rojo, naranja y amarillo. El sabor bastante parecido. Quizás se nota más diferencia en los grandes. Quiero decir que un pimiento verde normal, sabe bastante distinto que uno rojo. O eso me parece a mí.



     En primer lugar, limpiamos la carne del pollo, la picamos al gusto y la doramos. Con 25 grs de harina y 250 ml de leche hacemos la bechamel, comenzando por dorar la harina con el pollo. Esto ya lo sabéis de memoria.... Salpimentamos, probamos y dejamos hervir suavemente unos 12-15 minutos. No hace falta que hierva tanto como las croquetas porque va a estar en el horno un buen rato. Yo no corté el pollo muy menudo pero vosotros podéis hacerlo si preferís. Si os ha sobrado algo de salsa del asado, un suponer, incorporáis dos o tres cucharadotas a la bechamel porque aporta mucho sabor. Escogéis la gelatina, no la grasa. Una vez hecha, tiene que quedar una textura parecida a la de las croquetas o un pelín más espesa.



     Cortamos la parte del tallo de los pimientos y los vaciamos. Tengo que deciros que es mejor escogerlos no demasiado estrechos porque es un incordio rellenarlos. Compre el mismo número de cada color pero, claro, si lo hacéis con pimientos grandes, con uno por persona os puede llegar y da menos trabajo. Eso lo decidís vosotros.



     Y, una vez rellenos, los ponemos en una fuente de horno. La que más rabia os dé. Yo utilicé una de pirex y es algo raro ver la foto porque parece que estén sobre el mantel. Se pueden servir en una más mona, claro. O montar los platos.



     Dudaba como asarlos, si hacerlos tal cual o no. Entonces se me ocurrió dorar dos dientes de ajo en unas cucharadas de aceite. A fuego muy suave. Estos ajos, apenas dorados, los puse sobre los pimientos, repartiendo el aceite. ¿Qué quedaba hacer? Pues salarlos ligeramente y llevarlos al horno como unos pimientos cualesquiera que asamos. Unos 45-50 minutos a ¿150º? Es que mi horno es tan lento... Que veáis que se hacen y se doran suavemente sin que los ajos se calcinen ni se amarguen. 

     Pues deciros que esta tontería les gustó muchísimo. Había hecho algo parecido con unos pimientos del piquillo de lata y, como están ya asados, los doré rellenos con los ajitos en una sartén. Estos había que cocinarlos y fueron al horno. Aquellos son más rápidos pero de las dos formas están riquísimos. Sin duda los haré más veces. Lo bueno es que la bechamel se puede variar: bacalao, gambas, gulas, jamón,...

Este plato puede ser un entrante o, por ejemplo, hacerlos para cenar acompañados de una buena ensalada. ¿Qué se yo? Y, por último, tengo que agradecer esta receta a mi hermana que me dio la idea de comprar y rellenar estos pimientitos. Nada más. Buenos días a todos.

lunes, 13 de abril de 2015

Patatas nuevas al pimentón




     Hoy lunes traigo una receta simplísima que hice el sábado para el aperitivo. Tengo una receta parecida en el blog pero ésta lleva pimentón dulce y aquella picante. También las patatas son distintas, así que, aunque ambos platos son parecidos, no importa. Así os sirve de recordatorio.

     Ingredientes:
3 ó 4 patatas nuevas grandecitas
Una cebollita
Dos dientes de ajo
Una cucharada de pimentón de la Vera
Un buen chorro de vino blanco
Sal

     Bueno, pues lo primero que vamos a hacer es lavar bien las patatas. Vamos a frotarlas con un estropajo de aluminio, sin jabón, para que no quede rastro de tierra porque las vamos a hacer con la piel. Las cortamos en cuadrados y las dejamos en agua mientras calentamos la freidora.

     Por otro lado, cortamos el ajo y la cebolla. El ajo en láminas y la cebolla según os guste. Si no la queréis saludar, la cortáis menudita. A mí ya sabéis que me chifla. En dos o tres cucharadas de buen aceite de oliva, yo utilicé el de Valdealgorfa, doráis ambas hortalizas hasta que cojan un color suave. A fuego medio y sin quemarlas. Bajamos el fuego al mínimo e incorporamos el pimentón. Unas vueltas y agregamos un buen chorro de vino blanco corriente y vulgar. Subimos el fuego y dejamos que hierva unos minutos.

     Como os habréis figurado, mientras hacemos esto vamos friendo las patatas en la freidora. Es cosa fácil e importante que las dos tareas se realicen a un tiempo. Entonces, cuando las patatas estén doradas y la fritada de pimentón haya hervido un poquito, ponemos las patatas sobre la fritada y les damos unas vueltas para que se impregnen y se hagan un poco más. Salamos al gusto y dejamos que se dore todo un par de minutos a fuego entre medio y vivo. Listas las patatas que ¿cómo no? se podrían hacer con pimentón picante y les llamaríamos patatas bravas. Según pongáis más o menos vino quedarán más o menos "salsosas". Yo las prefiero no muy mojadas y algo doradas. Y claro, no es un plato ligero pero es la mar de rico y sirve lo mismo como aperitivo o como guarnición de una carne asada o unos filetes. Fácil, fácil, pero muy sabroso, hasta es rico para mojar pan, pero no se debe hacer con frecuencia. Buenos y soleados días a todos.



  

viernes, 10 de abril de 2015

Zorza casera (de pavo)




     Buenas tardes a todos. Hoy traigo una receta básica que a todos los jóvenes suele gustar. He utilizado pavo pero podríais adobar cerdo o pollo. Como el pavo dicen que adelgaza... Para empezar quería hacer la zorza tal como haríamos el relleno de unos chorizos caseros, ¿qué hice? Cogí un chorizo de la nevera y leí los ingredientes. Después de quitar colorantes y conservantes me quedé con: pimentón, ajo y sal. Lo sospechaba. 

     Este pavo (que adelgaza) ya viene en trozos para guisar así que le añadí una buena cucharada de pimentón de la Vera, dos ajos picaditos y lo dejé abandonado a su suerte unas horas. ¿Cuántas? Si podéis, mejor de víspera. Conviene incorporar un chorro de aceite de oliva para que el pimentón se disperse, pero sólo un poquito. La sal la dejamos para después, ya me conocéis. La carne puesta en este adobo debe oler a chorizo fresco del que usamos para freír (para que os hagáis una idea). En cuanto al tamaño de la carne, si tenéis tiempo y ganas, lo podéis cortar un poco más menudo. Yo hoy no tenía ninguna de las dos cosas. La cantidad de pavo era unos 750 grs. 



     Como imagináis, podéis utilizar, si preferís, pimentón picante o agridulce (que es el término medio). La cuestión es que sea de buena calidad. Lo interesante de esta receta es que se puede hacer en casa muy fácilmente, aunque no se esté en España. Lo siguiente es calentar dos o tres cucharadas de aceite en una sartén y empezar a dorar la zorza por todas partes. Salamos y soltará algo de agua, no importa. La dejamos consumir y seguimos haciendo a fuego medio  hasta que esté totalmente hecho y dorado. Si lo queréis dorar más, subís un poco el fuego. Es así de simple. Para que os hagáis una idea de lo que tardó, os diré que hice a la vez un arroz en blanco que, entre pitos y flautas, tarda unos veinte minutos.



     Es buena cosa, para acompañar este plato adelgazante, freír unas patatas en la freidora .Los hijos varones siempre las agradecen. Doradas y ligeramente saladas.



     Y como el plato es ligero preguntamos: ¿quiere alguien un huevo frito? Esta pregunta deberían hacerla en los bares y mesones cuando vamos a tomar estas cosas ¿verdad? Rompemos la yema, mezclamos todo un poco y... Bon appetit. Mis hijos me han dicho que esta zorza casera les ha gustado y les ha parecido más natural que la que venden.


     En fin, que este platillo magro de pavo, acompañado con arroz en blanco, patatas y un simple huevo frito, va pareciendo algo. ¿Para complementar? Una ensalada que no ha salido en la foto. Buen fin de semana a todos. 



miércoles, 8 de abril de 2015

Tarta de queso al caramelo




     Os había dicho que hoy pondría la tarta de queso y aquí estoy. Es una tarta o pastel de cuajada que apareció en mi muro del Facebook y, como la había probado y es muy rica, decidí hacerla. Tuvo mucho éxito y hasta me pidieron la receta. Ya veis qué mérito tiene, una tarta fácil que encuentras al azar...

     Ingredientes:
Dos sobres de cuajada royal
Medio litro de leche
Medio litro de nata líquida
Un vaso de azúcar 
Una tarrina de queso tipo filadelfia
Caramelo royal o similar
Monda de limón y vainilla
Galletas



     Si os habéis fijado en los ingredientes y conocéis esta tarta, os habréis dado cuenta de que los he cambiado un poco. Además, después os pondré las cantidades que utilicé para medio litro que, dado que el formato de nata pequeño cambia, varié la proporción  leche-nata. También salió riquísima. Y, por cierto, el queso no sale en la foto. Por poco me olvido de ponerlo...

     Como no me gusta hacer las cosas copiadas tal cual, decidí infusionar la leche una monda de limón y un trocito de vainilla cortado al medio. Calentamos hasta el punto de ebullición, apagamos y dejamos un rato para que quede aromática. Es mi toque personal. Lo demás es la receta "fusilada", salvo que le puse algo menos de azúcar, me parecía un vaso más que suficiente...

     Una vez que la leche se ha templado, la colamos para sacar la monda de limón y los trozos de vaina. Añadimos el resto de los ingredientes: Nata, queso, azúcar y cuajada, y batimos bien para que no haya grumos. Llevamos al fuego y le damos un hervor con mucha precaución de que no se pegue. Removiendo y el fuego alto pero no a tope. Este es el punto más delicado porque la leche es muy "pegona". En cuanto hierva apagamos y separamos del fuego.



     Preparamos un molde con el caramelo royal. La hechura que queráis, redondo, cuadrado, rectángular, oval,... Y vertemos el líquido pasándolo por un colador para evitar que se cuele algún grumo impertinente. Fácil ¿no?




     En ese momento, ponemos las galletas sobre la crema caliente para que se ablanden. Si el molde es redondo, van muy bien las galletas tipo "digestive". Para uno rectangular escogeremos unas galletas de tipo relieve. Vamos, las que os gusten y encajen mejor con el molde (yo os he puesto las fotos de dos días distintos, no creáis que por milagro la tarta pasó de redonda a rectangular, es que he ido escogiendo las imágenes que estaban mejor). Llevamos a la nevera unas horas, le damos la vuelta y: Voilà, ya tenemos lista la tarta que es muy rica y no puede ser más sencilla.



     Y como os dije, cuando hago la mitad de cantidad, cambio las proporciones por el simple hecho de que los bricks pequeños de nata son de 200ml. Entonces ¿qué hago? pues pongo 300ml de leche. Queda un poco más ligero pero apenas hay diferencia y es más práctico para mi cabeza (odio tener cacharritos a medias en la nevera). Y lo demás: un sobre de cuajada, medio vaso de azúcar, media tarrina de queso (he usado el de Hacendado que cuesta un eurito). Quiero decir que la receta es la misma dividiendo cantidades pero podemos cambiar la proporción leche-nata y no pasa nada mientras respetemos el medio litro de líquido por sobre de cuajada. Con más nata es más cremoso y con más leche algo más "aflanado", ya lo sabéis. 

     Es un poco distinta de la tarta de queso con galletas-mantequilla que va cubierta de mermelada y me parece tan rica o más, aunque eso es cuestión de gustos. Desde luego es algo más ligera porque no lleva mantequilla. Vamos a decir que el caramelo y la mermelada se compensan el uno al otro. 

     ¿Queda algo por comentar? Bueno, pues simplemente, podríamos calentar la leche con monda de naranja, con un palo de canela, mezclando mondas de naranja y limón,... Es un toque de sabor delicado que podemos cambiar, o no infusionar la leche y hacer la receta directamente. También os digo que mi hermana la hizo con la thermomix y, claro, ahí no se pega ni pasa nada. Con la mariposa se puede dejar la monda de limón hasta colar la mezcla en el momento de pasar al molde. Yo no tengo thermomix pero los que la tenéis lo sabéis mejor que yo. Y de esta humilde tarta no hay más que escribir... Creo que no he olvidado nada. Buenos días a todos.

martes, 7 de abril de 2015

Feliz Pascua de Resurrección



         No puedo dejar pasar la ocasión de desearos a todos una muy feliz Pascua de Resurrección. La Pascua Florida, que decían antes. Por eso la flor del cerezo que me parece de lo más primaveral. Si os fijáis en la foto, hasta hay una araña de paseo entre los brotes. Definitivamente, la primavera ha llegado. Hemos tenido en Ferrol una Semana Santa espléndida. Las procesiones han sido divinas. Los tronos llenos de flores, la Virgen preciosa, como siempre. La organización ha resultado muy bien y el tiempo nos ha acompañado: días de sol que todos hemos distrutado. Incluso hay quien ha ido a la playa. Para la hostelería y el comercio han debido de ser buenísimos días pues todo estaba lleno de gente. Es nuestra semana grande y, de verdad, si tenéis ocasión de venir a Ferrol en Semana Santa, no dejéis de hacerlo. Sobre todo si está previsto buen tiempo. Esta vez ha sido maravilloso. 

       Es también ocasión de encontrar a viejos amigos y así ha sido. Yo he podido ver a mis queridas amigas, aunque sólo fuera un ratito. Hemos salido, hemos visto procesiones, hemos rezado,... y hemos comido ¡qué remedio! Total, que ha sido intenso y divertido. Agotador pero en Ferrol esta semana es absolutamente necesaria. 



     Como hay que comer, pues hemos hecho un poco de todo. Comidas corrientes y molientes, de las que nos gustan a todos, como unos huevos fritos con arroz y tomate casero... Y algún postre como esta tarta de queso que os prometí, no lo olvido, que es muy fácil y rica además de "engordante". Es lo que tienen las tartas. Mañana os la pongo aunque estoy segura de que ya la conocéis. 




     También hice un invento con un camembert y hojaldre que os contaré. Lo tengo que repetir porque no tengo más foto que ésta. Llevaba tomate y pimientos del piquillo. Una canfurnada muy rica de las que se hacen sin pensar. Para principiantes. Nos gustó mucho a todos. El Viernes Santo, como siempre, hice el potaje de vigilia que salió muy bien y me viene bárbaro tener las cantidades guardadas en el blog. Este año hasta medí el agua: ¡Cuatro litros y medio! y añadí una zanahoria en tiras como novedad. 




     El domingo de Resurrección hicimos medio cordero lechal (¡la casa por la ventana!) con la misma receta del año pasado y estaba muy rico. Es el único día del año que hago cordero. Solemos tomar ternasco cuando vamos a Valdealgorfa y nos gusta mucho pero en Galicia... "no te es lo mismo". 




     Y hasta hice un roscón. Iba a ponerle unos huevos duros pero al final, como tomamos ensaladilla rusa que también los lleva, pues no los puse y quedó así, algo tonto, pero muy rico. La ensaladilla la hizo mi marido que le sale deliciosa y no le hice foto. Ya veis que estas fotos las hice aprisa y corriendo y están bastante fachosas. Lo siento pero es que estos días ha sido la locura.



     Creo que no queda más por contar. Fotos de las procesiones no hice apenas ni me salieron muy bien. Como veis, me tomé las vacaciones muy en serio. Me dediqué a lo que me quería dedicar y me vino bárbaro. Sí que tuve ocasión de hablar del blog con diferentes amigos. Me preguntan mucho por él y me siguen desde diferentes lugares. Yo les he contado que va muy bien, que tiene muchas visitas y ellos me decían que les servía de mucho, que es una ayuda, que las recetas son muy baratas (esto me hace mucha gracia porque es así y no me da "reparo ninguno"), que qué hago con las sobras de comida (no tengo sobras, se lo comen todo... ). En fin, amigos, estoy de vuelta y espero seguir una buena temporada, mientras me dé la cabeza. Un saludo a todos con todo mi cariño.


miércoles, 1 de abril de 2015

Alcachofas con hortalizas y bacon






     Aquí estoy con las alcachofas prometidas. Dice un hermano mío que saben a cubierto de plata. Yo nunca he comido un cubierto de plata pero sé que se refiere a ese sabor peculiar que tienen, quizás metálico, que a mí me encanta. Eran cuatro alcachofas que limpió mi marido, cortando la punta, sacando las hojas de fuera, muchas, que son fibrosas y pelando la parte inferior. Yo, por último, he pelado los tallos que son muy ricos. ¿Qué he hecho? Primero os voy a poner los ingredientes que luego algunos me protestan (siempre con cariño):

Cuatro alcachofas
Una cebolla pequeña
Una zanahoria
Guisantes
Un puñadito de dados de bacon o jamón
Aceite
Sal y pimienta



     Pues bien, empezamos calentando el aceite y poniendo las alcachofas a dorar a fuego medio, las movemos para que cojan color y añadimos los tallos pelados. Dejamos unos minutos y vamos incorporando la cebolla en tiras, las ruedas de zanahoria y el bacon. Movemos y dejamos dorar. Salpimentamos con prudencia y tapamos. Dejamos a fuego medio-bajo unos 12-15 minutos porque necesitamos un poco de tiempo para que todo se haga, incluidas las alcachofas por dentro.


     Pasado este tiempo, incorporamos media taza de guisantes congelados que hemos pasado por el micro y dejamos unos minutos más. Nada más que hacer: comerlas


     Aquí veis el resultado, las hortalizas, la alcachofa dorada y tierna por dentro, exquisita. En cuanto a los tallos, son deliciosos y es una pena tirarlos. Sólo hay que pelarlos bien. No sé porque no se venden en conserva, serían baratos y muy ricos. Lista la receta de hoy.



      Y aquí os dejo. Hoy, Miércoles Santo, en Ferrol tenemos la procesión del Cristo de los Navegantes, entre otras, que es una preciosa tradición. Siempre vamos en familia, encontramos a muchos viejos amigos y acompañamos al Cristo que nos protege a los ferrolanos de la mar. Yo misma soy hija de marino. Me despido hasta la Pascua Florida. Quedan muchos días por delante de encuentros, procesiones, oficios,... Cada uno vive la Semana Santa a su manera. A quien no le gusta, procura ignorarla; para otros es expresión popular de la fe; y después están los que buscan la Semana Santa interior, de Pasión y Esperanza. Yo aspiro humildemente a estar entre estos últimos... A la vuelta os pondré una tarta de queso al caramelo que es muy rica y fácil. 

     El blog ha tenido este mes récord de visitas, superando el mes de diciembre. Estoy encantada porque, además, es algo que va saliendo poco a poco, esforzándome por hacerlo bien pero sin agobiarme. MUCHAS GRACIAS por considerar que vale la pena leerme y seguirme. Un saludo a todos y hasta dentro de unos días.