Translate

sábado, 22 de septiembre de 2018

Bizcocho bicolor de plátano y chocolate


   Ayer tuvimos un día gris y lluvioso. Después de un agosto y un septiembre preciosos. Cosas que pasan. Por la tarde se me ocurrió hacer un bizcocho. Lo pedía la tarde tan tristona. Mi hijo me pidió que lo hiciera de plátano a lo que yo respondí que si llevaba plátano, llevaría también chocolate. Y así fue. 

   Lo primero es deciros que, en principio es un simple bizcocho de yogur con plátano batido. Así que los ingredientes son:

Un yogur natural
Dos medidas de yogur de azúcar
Tres medidas de yogur de harina
3 huevos 
Media medida de yogur de aceite
Media medida de yogur de leche
Un plátano
3 cucharillas de royal
Una cucharadita de cacao en polvo Valor
Una pizca de sal


   Lo voy a explicar rápidamente porque es sencillo. Batimos todos los ingredientes en un cuenco grande salvo las claras y la sal. Y tampoco el cacao. Esto es importante. Batimos: el yogur, las yemas, el azúcar, la harina, el plátano, el aceite y la leche, la levadura... La medida es siempre el vasito de yogur, que lavamos y secamos, salvo que usemos un recipiente que sepamos que se corresponde. En otro recipiente montamos con las varillas las claras con la pizca de sal. Bien montadas, las mezclamos con la mezcla anterior. Creo que se entiende bien pues lo hemos hecho muchas veces en otras recetas. Podríamos batir todo junto -salvo el cacao- pero añadir las claras montadas al final deja el bizcocho más esponjoso.

   Como tenemos dos cuencos, dividimos la mezcla por la mitad, una mitad en blanco y a la otra le añadimos una cucharadita de chocolate Valor y revolvemos. Todo esto es a "ojímetro". Esas dos mezclas las vamos pasando al molde, previamente engrasado. Poemos usar un cucharón. Ponemos un chorrito de una, un chorrito de otra, alternando siempre en el centro. la masa se va extendiendo hacia los extremos por si sola al ir añadiéndola. Parece magia pero es así. Creo que le llaman bizcocho cebra. Siempre poniendo el chorrito en el centro hasta que se termina la masa. Yo, cuando terminé, vi que justo el centro me quedó un poco "torcidito", poco circular... pero al subir y dorarse al horno... pues quedó muy mono el bizcocho por fuera. Tardó a 180º unos 45 minutos. Quizás por ser más denso tardó algo más de lo que suele el bizcocho de yogur. Me queda comentaros que puse 4 huevos -siempre pongo 3- porque al ir a romperlos me parecieron muy chiquitos. 



   Y el corte... pues ya veis qué monada. Es lo que más me gustó de todo. Este corte tan vistoso. No creí, de verdad, que me fuera a quedar tan bonito. Pensé cubrirlo de chocolate pero, al final, lo dejé como estaba. Me ha parecido un bizcocho monísimo. Podéis cambiar los aromas, poner una manzana o ralladura de naranja en un lado y en otro chocolate -prescindiendo del plátano-. Así tal cual, de plátano y chocolate, nos encantó a todos. Y lo de los colorines os digo que lo voy a hacer más veces. ¡me encanta para tartas! Pues hasta aquí esta receta. Os deseo a todos un feliz fin de semana. El blog está otra vez en marcha, yo con mucha ilusión y hemos pasado de las 650.000 visitas. Gracias a todos por leerme. A los que estáis desde siempre y a los que acabáis de llegar. A los que me conocéis y me leéis porque sois además amigos y a los que, sin conocerme, confiáis en mi criterio "cocineril".

 Gracias de todo corazón



sábado, 15 de septiembre de 2018

Bonito al horno con tomate


   Hace unos días hice este plato tan sencillo que nos gustó mucho. Quedó, además, el bonito muy jugoso. De esas cosas que haces instintivamente sin pensar demasiado y salen bien. Es tan fácil que no me da ninguna pereza escribirlo. Había comprado dos colas de bonito limpias y frescas. En casa si hay espinas se echan atrás... Lo que hice fue sellarlas en una sartén con un suspiro de aceite. Sí, sellarlas como si fueran carne. Después las pinté por arriba con salsa de tomate. No era casera sino una que compro a veces en Mercadona que está muy rica. Ya sé que es pasarse al lado oscuro pero bueno... Lo siguiente, cortamos un diente de ajo con su piel a lo largo y ponemos cada mitad sobre un trozo de pescado con su tomate. Lo cortado hacia abajo para que dé sabor. Espolvoreé con una sal ahumada que tengo, sin exagerar. Una sal rica que tengáis en casa. 

   Con el horno a 180-200º, según sea el vuestro porque el mío no es de quemar... metemos el bonito unos 8-10 minutos para que se haga por dentro. Os digo que quedó muy sabroso, cocinado y jugoso. Me encantó porque algunas recetas lo dejan seco y no me agrada demasiado. Pues hasta aquí esta propuesta tan facilita que podéis hacer, por supuesto, con salsa de tomate casera. Ahora los tomates están exquisitos. Hay que aprovechar. Si os apetece poner una camita de patatas fritas con cebolla, creo que es una gran idea. Yo estoy procurando comer ligero. Una desgracia como otra cualquiera. 


   Os dejo también algunas fotos que hice estos días en los jardines de Herrera. Ferrol tiene rincones preciosos y me gusta recordarlos. Es una ciudad lógica en una tierra mágica, como decía Torrente Ballester, gran escritor y uno de nuestros más ilustres ferrolanos. 


 

   La estatua de Jorge Juan, uno de los artífices de que ferrol sea como es, la ciudad ilustrada de la que todos deberíamos estar orgullosos. 



   Y el monumento a Churruca, aquel gran marino que murió  enTrafalgar y que dijo: "Si llegas a saber que mi navío ha sido hecho prisionero, di que he muerto."



   Por último, una rosa también de Capitanía. Antes había una preciosa rosaleda y ahora... pues hay otro tipo de jardín. No sabría definirlo. Quedan algunas rosas y esta me llamó la atención. Yo no soy ferrolana de nacimiento pero llevo tantos años aquí que, de verdad, me gustaría ver Ferrol renacer. Entre otras cosas porque aquí voy a vivir lo que me queda la vida, o eso creo. Sólo me queda desearos un muy feliz fin de semana a todos. 


viernes, 7 de septiembre de 2018

Patatas graciosas


   En Ares hay un local donde ponen unas patatas rabiosas que tomamos algunas veces de aperitivo. Hoy tenía yo que acabar varias cosas -caducaban pronto- y necesitaba hacer algo más. Algo contundente. Me acordé de las patatas aresanas y me dije: hoy compro sin falta unas patatas ricas y las preparo. Y así fue. Para hacer estas patatas necesitamos:

4-5 patatas buenas
350grs de carne picada
Una cebollita
Medio pimiento verde
Tres cucharadotas de salsa de tomate
Aceite y sal
Romero, tomillo y orégano
Una guindilla o más...



   Ya os habréis dado cuenta, seguramente, de que he cambiado el nombre de "rabiosas" a "graciosas", ¿por qué?, pues porque no picaban nada. Puse una guindilla y nada... debía de ser muy flojita. Que queréis que piquen... pues dos o tres guindilla o unas gotas de tabasco o el picante que soláis usar. Si no queréis que piquen, igualmente están muuuy ricas. ¿Qué hacemos?

   Picamos la cebolla y el pimiento y empezamos a dorarlos en aceite de oliva, cuando van estándo transparentes incorporamos la carne picada. Mejor del día y de confianza. Vamos dorando y añadimos las cucharadas de tomate frito -yo usé uno de Mercadona que es riquísimo- la sal y las hierbas -aquí podemos variar pero mi mezcla estaba muy rica y suave-. Ponemos el picante, según nos guste: mucho, poco o nada. Dejamos hacer a fuego suave hasta que está bien cocinado. Probamos una cucharadita por si necesita más sal. Esto es rico para patatas, para pasta o para cualquier cosa.


   Tenemos que pelar y cortar las patatas en tiras. Que sean de buena calidad. Las freímos en la sartén o en la freidora. Que se doren bien. Salamos ligeramente y cubrimos con nuestra mezcla de carne. Ya veis que cosa tan tonta. Es un plato como de niños pero está muy rico. 

   Nosotros, si os habéis fijado un poco en las fotos, tomamos también provolone y unas gulas. Con un pan rico y una cervecita fue una comida muy fácil y agradable. Os digo que la carne estaba riquísima. Cosas sencillas que no fallan. 



   Se me olvidó contaros que este agosto tuve la oportunidad de colaborar en el Derby preparando pinchos. Fueron sólo unos días y me resultó duro al principio... Según me acostumbraba, disfrutaba más y fue el momento de hacer algo que nunca había hecho. Una gran experiencia que no descarto repetir si surge la ocasión. La vida, que te da sorpresas divertidas cuando menos te lo esperas. Yo me acordaba de aquella película de Frankie y Johnny que vi hace años y me gustó mucho, aparte de por el tema, porque está muy bien interpretada. Es una historia de amor entre una camarera y un cocinero interpretada por Michelle Pfeiffer y Al Pacino. Os animo a verla. Desde aquí le mando un abrazo cariñoso a todo el equipo del Derby Café. A todos los demás también os envío mi cariño y mi agradecimiento por seguir leyéndome cuando yo ando por ahí, viviendo nuevas aventuras.

   Pues os dejo esta recetilla, muy fácil que de verdad es muy rica para un día de apuro. Y si hay niños... perfecta. Buenas tardes a todos. 

martes, 4 de septiembre de 2018

De nuevo septiembre


   Pues ya estoy de vuelta. Ya echaba de menos esto de ser bloguera. Es verdad que es bueno descansar y cambiar de actividad pero os añoraba. Este verano, aún sin terminar, ha sido algo raro. Mucho que hacer, algo de lío, familia, amigos, mascotas,... No sabría muy bien como describirlo. 

  
   Yo he cocinado pero no demasiado, aunque ha habido días locos. Es así mi vida últimamente, creo que van a venir días tranquilos y es el caos; Temo no poder con todo y, de pronto, te das cuenta de que has podido y no ha sido para tanto. Cocinar novedades... pues no. La verdad es que he repetido algunos platos, como la tarta de manzana con crema pastelera, y he podido hacer un poquito de mermelada de moras. Ha costado encontrarlas. 



   Ha sido duro regresar pero también tengo ganas de volver a lo normal. ¿Qué es lo normal? Pues estar en Ferroliño, ser mamá-bloguera, quedar con las amigas... Tengo muchos motivos para estar feliz este año y darle gracias a Dios por todo así que... Aquí estoy de nuevo, en cuanto tenga un ratito subiré una receta. Me alegro de reencontraros después de tantos días. 



 

martes, 21 de agosto de 2018

Pollo al jengibre



   Esta es una receta que hice hace ya semanas. Nos gustó muchísimo pero he tardado en subirla porque, la verdad, mi vida en verano es desordenadísima. No tengo ordenador ni wifi casi nunca. Así no hay quien lleve un blog, lo sé... ¡Qué le vamos a hacer!

   Para hacer este pollo necesitamos:
Pollo troceado sea con o sin hueso, con o sin piel o lo que os guste más
Jengibre
Una o dos guindillas
Cebolleta
Setas
Jugo de media lima
Aceite y sal

   Lo que hacemos es dorar el pollo, si es en trozos con hueso y piel tardará un poco más... Si es en cuadraditos limpios, será un proceso mucho más rápido. Bueno, pues dorado el pollo, vamos añadiendo la cebolleta y las setas en tiras, setas de cardo. A fuego medio incorporamos la guindilla, una cucharadita de jengibre molido, mejor si es fresco, y el jugo de media lima. Recordad que el jengibre es original. No gusta a todo el mundo. A mí ahora me encanta pero las primeras veces me parecía rarísimo. Salamos al gusto y dejamos que se haga a fuego suave según el tamaño de los trozos de pollo, lo separamos, ya está listo para tomar. Si hacéis trozos grandes, en plan guiso de pollo, pues tardará como cualquier guiso de pollo, sus buenos ¿50 minutos?, por poner un número. 

   El acompañamiento era comprado, una ensalada de cuscús. No estaba mal y fue algo rápido. Os digo que el pollo nos encantó, aunque estos días hace mucho calor. Yo más me inclinaría por un gazpacho o una ensaladilla rusa. Un saludo a todos.


   

jueves, 16 de agosto de 2018

Pastel de queso al limón



   Hay un pastel o tarta de queso fría en el blog muy parecida pero, como quedó muy rica, la comparto otra vez. Tiene pequeñas diferencias y es muy fácil de hacer. Sabe más a limón por el modo de hacerlo. Vamos con los ingredientes:

Un sobre de cuajada royal
200ml de nata líquida
300ml de leche
250grs de queso de untar
Media taza de azúcar
Dos tiras de piel de limón
Una cucharilla de canela rica

Caramelo para el molde

   Bueno, pues lo vamos a hacer de la manera más fácil del mundo. Ponemos todo en un cuenco o un vaso de la batidora. Incluidas las dos tiras de piel de limón y la canela. Todo menos el caramelo que lo pondremos en el molde. Bien, el limón lavadito, todo junto lo batimos bien. Después, en una tartera lo llevamos a ebullición, condición de la cuajada, sin dejar de remover a fuego medio. Tened cuidado porque tiende a pegarse. Lo que se pega, se queda en la tartera. NO se rasca porque sabe a quemado, ya lo sabéis. 

   Si tenéis termomix, os hace ella todo este trabajito sin pegarse ni nada. Pasamos esta mezcla que ha hervido al molde usando un colador. Esto es muy importante porque no queremos ni grumos ni que aparezca una tira de piel de limón que no se haya batido por lo que sea (a veces no le da la gana). Estas tiras las tenemos que hacer con un pelador, dejando lo blanco en el limón para que no amargue.

   Esto va a la nevera varias horas. Ya sabéis que se cuaja enseguida, para eso es cuajada. Le damos la vuelta en una fuente mona y ya tenemos nuestro pastel de queso que sabe bastante a limón y es muy fresquito. Yo suelo poner galletas sobre la pasta aún caliente, de manera que se ponen algo blandas y sirven de base al darle la vuelta. No es obligatorio pero quedan ricas. Pueden ser de canela, digestivas,... Las que os gusten. Hasta aquí he llegado con esta receta tan fácil a la que siento no haber hecho más fotos. El verano es tal caos que tengo el blog medio abandonado y yo misma estoy algo descentrada. Pronto llegará septiembre, la bendita rutina, y comenzaremos a quejarnos de lo corto que es el verano. Somos así los humanos. Os dejo una foto de unos caballos, madre e hijo, que hice en Punta Candelaria un día de excursión: 


   Y otra de las islas Mirandas en la ría de Ares, que es uno de los sitios que más me gusta de la zona. Espero empezar a publicar un poco más a partir de septiembre. Deseo que tengáis un feliz agosto, o lo que queda de él. Besos y abrazos a todos. 

lunes, 6 de agosto de 2018

Ensaladas con ahumados


   Hoy os traigo dos opciones parecidas para hacer ensalada con ahumados. La primera lleva:

Bacalao ahumado
Anchoas
Canónigos y rúculas
Tomate
Cacahuetes
Semillas de calabaza
Aliño normal de aceite sal y vinagre


   Como veis, la ensalada no tiene nada de particular. La acompaño con focaccia -comprada- y con una salsa de aguacate que podéis comprar también si preferís. La focaccia la doramos bien al horno y presentamos la ensalada con la salsa de aguacate y un buen trozo de focaccia para cada comensal. Os digo que es una mezcla riquísima y no nos da nada de trabajo. Hasta la presentación queda muy mona. En casa les gusta muchísimo.


   En la segunda propuesta tenemos una ensalada con:
Hojas variadas
Aguacate fresco
Salmón
Aliño de aceite, limón y sal


   Lo volvemos a acompañar con la focaccia bien dorada y preparamos una salsa con:

Yogurt natural
Hierbabuena
Ajo molido
Sal y pimienta
Aceite 
Unas gotas de zumo de limón
Sésamo negro 


   Es la misma cosa: Una masa bien dorada con aceite, queso y romero -que podríamos hacer- y la ensalada con una salsa que acompañe y refresque. En casa les encantan estas cosas y se hacen volando. También es un buen entrante para una comida informal, para poner de aperitivo en una barbacoa,... En fin, para lo que se os ocurra. 

   Me queda deciros que la focaccia es de Mercadona pero supongo que la habrá en más sitios. También la podéis hacer o improvisar con una masa de pizza. 

   Pues son dos ideas que os dejo porque hay que pensar en cosas fáciles que nos dejen descansar sin dejar de estar ricas. Yo siento no poder publicar con frecuencia pero no os olvido. Os recuerdo que hay en el blog cientos de recetas (algunas bastante logradas, creo). Disfrutad de estos días. Besos y abrazos a todos.