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viernes, 17 de abril de 2020

Treinta y cinco días




   Esto de estar treinta y cinco día confinada me recuerda alguna película de miedo, he visto muchas, en la que el protagonista, cuando por fin sale, se encuentra un mundo diferente del suyo. Es lo que parece que nos va a pasar, menos libertad de movimiento, negocios cerrados, mascarillas,... En todos los años de mi vida nunca pensé que viviría una realidad como esta, y mira que soy bastante fantasiosa, pero la realidad supera la ficción, en esta ocasión muy dolorosamente.

   ¿Cómo lleváis vosotros la situación? Yo, al principio, estaba bastante tranquila. No contenta, porque esto es una masacre, pero sí serena. Ahora... pues estoy hasta las narices. Tengo ganas de dar un paseo, de ver los árboles de la plaza de Armas, de sentarme en Amboage a tomar un café, de acercarme al muelle, de ver el mar,... de caminar descalza por la playa. Todo esto me falta, además del abrazo de muchos de mis familiares y amigos. Todo esto es lo que echo de menos. Y algunas cosas más. Por ejemplo, no hemos tenido nuestra Semana Santa, que en Ferrol es genial, nos han quitado la primavera, pues la vemos pasar desde una ventana,... Son muchas cosas que ya me pesan demasiado.

   Dejando atrás las quejas, que siempre son cansinas, os puedo contar que seguimos igual que hace unos días. Yo no he salido para nada pero me he entretenido, como siempre os digo, con diversidades. Los días pasan rápidos, uno detrás de otro, mientras cumplimos algunas obligaciones, vemos alguna  película o nos dedicamos a alguna afición. Ahora, por ejemplo, estoy leyendo La señorita  Mackenzie de A. Trollope, y me parece que me va a gustar mucho. Acabé hace unos días Pasaje a la India, que me pareció muy curiosa a pesar de que algunos ratos se hace algo pesada. Es muy interesante para entender la relación entre británicos e indios. Leer es lo que tiene, que viajas, conoces culturas y diferentes personalidades sin salir de casa. Es lo mejor para estos tiempos. ¿Ver la tele? No os lo aconsejo, salvo películas o series de calidad. Pero bueno, es una opinión mía.

   Más cosas... El blog. Ha llegado estos días a 750.000 mil visitas. Es una barbaridad y os estoy muy agradecida. Lo que más se ha leído este mes han sido los bollitos royal, lógico porque estamos sin pan y muchos sin levadura. Siguen siendo las recetas de pescado las que más consultas tienen. Eso me encanta, aunque yo soy bastante carnívora. Algunos dulces son también buscados. 

   Ni un plato de carne entre los más leídos. Es increíble. Y los bollitos casi mil visitas en este mes, ¡qué barbaridad! Pues no os creáis que yo hago mucho pan. Compramos fresco cuando salimos, cada diez días, y lo vamos estirando, tostando, etc. También tiramos del pan de molde que, afortunadamente, nos gusta. Y algunos días hago bollitos de pan o de royal. Pero no todos los días, para nada. 

   En cuanto a los dulces, pues tampoco hago mucha cosa. Ya comemos demasiado para la vida sedentaria que estamos llevando. Y traen alguna chuchería el día que salen... Así que, dulces, pocos. Un día hice un pudin de pan, con pan de molde, que nos gustó mucho. Y el Jueves Santo la tarta la Viña para celebrar, pero he sido muy prudente.


   Hicimos también un día francesinhas para cenar. Es un sándwich portugués relleno de carne a lo bestia que se toma con una salsa cuya base es el tomate. todavía no las puedo publicar porque fueron fruto de una improvisación y nos saltamos la receta original a la torera. Pero si os interesan, hay muchos vídeos en Youtube que explican como hacerlas perfectamente. Eso sí, son una bomba calórica. 


   Y bueno, ha habido todo tipo de platos normales, pollo asado con guarnición:



   Merluza a la romana con guarnición:


   Teniendo en cuenta que vamos tirando de nevera, congelador y latas. Lo que más me gusta a mí es que no falten ni el queso ni el jamón serrano. No siempre se consigue. 

   Como veis, esta es nuestra navegación particular. Deseando desembarcar, claro, pero navegando en calma. Demasiada calma a veces... Y sabiendo que atracar y bajar a tierra puede ser peligroso. Es una cosa triste, todo esto. Algún día pasará y lo recordaremos, no con nostalgia, pero sí como algo que contar a nuestros nietos. Yo prefería no tener que hablar de este fatídico 2020. Amigos, os dejo por el momento. Procuro escribir de vez en cuando porque no quiero que penséis que os olvido. Cuando cocino con lo que va quedando, recuerdo muchas veces mi blog y me pregunto si podría seros de más utilidad. Lo que sucede es que, igual que todos, no siempre tengo el ánimo para publicar. Y vamos tirando, unos días así y otros asá.

   No os desaniméis. Procurad hacer cosas distintas para que los días no se hagan largos. Aquí se dice: Nunca llovió que no escampara... Pues eso, vendrán tiempos mejores, volverán los abrazos y los besos. Volveremos a vernos. Os mando todo mi cariño.

   ¡Ah...! Que no se me olvide. La primera foto es de un poke que hice y lo presenté con ayuda de un aro de tartas, poniendo antes el arroz y colocando todo para que quedara mono. Ya sabéis que me gusta daros ideas.

2 comentarios:

  1. Todas me encantan. Mil gracias, Ana. Un abrazo. Cuidaos mucho!

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