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viernes, 5 de febrero de 2016

Palometa negra



     La palometa negra es un pescado que no tomaba desde que era niña. Lo hacía delicioso la madre de una amiga mía, Lucita, y le llamaba castañeta. También se la conoce por japuta, un nombre precioso. Es un pescado feo, bueno... no tan feo. La cosa es que yo no sabía qué comprar y decidí volver a tomarlo, después de ¿cuántos años? Sería una ordinariez decíroslo... Isabel me ofreció limpiarlo en filetes sin piel y me decidí. No es caro pero, al tener bastantes espinas, no queda mucha carne. Eso sí, es muy rica.


Ya veis que por fuera es bastante oscuro y la carne también tiene color y es firme, lo cual, es una virtud. No me gustan nada los pescados blandurrios.



     Los filetes los lavé y escurrí, los salé ligeramente y preparé la mezcla de harinas: trigo y garbanzo, a las que añadí pimentón de la Vera y una pizca de orégano (esto es opcional). Aproveché para preparar una berenjena, en ruedas. Una vez puestos a freír...



     Pues eso: Pasamos por harina y a la sartén. El aceite caliente y un par de minutos por cada lado. Os digo que se quedaron sorprendidos de lo rico que estaba, del tacto tan bueno. Unos filetes muy ricos, de verdad. Casi me quedo con el nombre de castañeta porque evoca unos recuerdos de Mollabao que son muy queridos para mí, la infancia más divertida. Ya os digo que la haré más veces porque estaba deliciosa y, si la limpia la pescatera, no hay problema. Os deseo a todos un muy feliz fin de semana. Ojalá brille el sol en Galicia.


2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Pues, como te dije, nos gustó mucho. Es verdad que con una sola palometa no se hace mucho pero es francamente rica.

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