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miércoles, 22 de abril de 2026

Visita a León


   Llevaba tiempo pidiendo una visita a León. He podido visitar Zamora y Salamanca recientemente pero León,... ¡Más de veinticinco años sin ir! Por fin, el fin de semana pasado, llegó la ocasión. Os voy a contar un poco las cosas que vimos, que no fueron pocas. Algunas no se pueden fotografiar pero vale la pena hablar de ellas. 

   Nos alojábamos cerca de la Catedral, que es maravillosa, y para nosotros era como el Panteón de Roma, nuestro punto de referencia. Es fácil ver sus torres desde cualquier calle del centro. 
 


   El primer día fuimos a ver el museo catedralicio y visitamos la Capilla del Santísimo. Esta portada policromada, de la Virgen del Dado, está junto al Claustro. Es una preciosidad.


   Una imagen del Claustro. Es muy bonito y en el se pueden ver imágenes que estaban en la fachada principal y que se sacaron para protegerlas del lógico desgaste que sufrían. Esta parte, no los museos, es gratuita y se puede entrar a verla con tranquilidad. Vale la pena.


   Al salir de la Catedral, por la calle ancha, nos dirigimos a la Iglesia de San Marcelo, muy bonita también. Es un santo importante porque es el patrón de León. Lo que vemos en la foto de arriba es el comienzo del ensanche, la zona nueva. En la calle Ordoño II encontramos mucho comercio y también edificios de principios del siglo XX muy bonitos. Impresionantes. Hay alguno más moderno y menos estético por en medio pero es una calle preciosa para pasear y hacer compras. Desemboca en la Glorieta de Guzmán el Bueno. Es famoso en Tarifa pero también en León puesto que era leonés de nacimiento. ¡Cuánto se aprende viajando! Ya lo decía Cervantes.


   Al día siguiente fuimos a San Marcos. Yo tenía muchas ganas de ir. Para ver un poco el Parador, nos tomamos un café. La cafetería es muy moderna y curiosa. Después vimos la iglesia y el museo. También el claustro, que podéis ver en la foto inferior. Es todo muy bonito. Antes de ser parador estuvo muy abandonado y fue hasta cárcel. Allí estuvo encerrado Quevedo. La iglesia es muy bonita, yo no suelo hacer fotos en las iglesias pero vale la pena verla. El hostal fue un refugio para los peregrinos del Santiago. Muy antiguo en su origen, siglo XII, está un poco apartado del centro, a orillas del río Bernesga. Se reedificó en tiempos de Fernando el Católico. La fachada plateresca es un ejemplo del Renacimiento español. Esto, claro, es fácil de consultar. Se llega dando un paseo, corto, por la Gran Vía de San Marcos. Pero vamos, son unos minutos.


      Ese día tomamos lechazo. Os digo que lo hacen riquísimo. Después ya no cené pero bueno, un día es un día. 



   Y llegó el momento de visitar la Catedral. Es famosa por sus vidrieras que son bellísimas. Es de estilo gótico francés y se conocía como "pulchra leonina", la bella leonesa. No es para menos. Está consagrada bajo la advocación de Santa María de Regla y así mismo se llama la plaza que está delante, plaza de Regla. Como suele pasar, había una previa catedral románica. En 1205 se inician las obras. Yo creo que no vale la pena que me líe con esto porque es una información que podéis mirar fácilmente y que yo misma tendría que comprobar para no meter la pata.  Las muchas vidrieras dan una sensación de ligereza y también ¿por qué no decirlo?, de elevación y eternidad. No dejéis de verla si vais a León. 


   Al día siguiente, dando un paseo errático llegamos a la Puerta de del Castillo y a la casona del mismo nombre. Allí podemos ver la muralla romana, quedan numerosos tramos en toda la ciudad, y es hoy en día un Centro de Interpretación del León romano muy interesante. Os lo aconsejo también, si tenéis tiempo. 


   Y llegó el momento de ver, volver a ver, San Isidoro. La Basílica románica, el claustro, la Torre del Gallo y el Claustro, la foto de abajo. La zona del museo no se puede fotografiar pero hay cosas magníficas como el Cáliz de Doña Urraca, Los ropajes antiguos que se conservan, el Mausoleo,... Son famosísimas las pinturas románicas de este último. Yo había estado ya pero no recordaba su ubicación, junto al claustro. Es curiosa la memoria, que retiene cosas sí, cosas no... El Mausoleo fue destrozado en gran parte durante la Guerra de la Independencia por las tropas francesas. Se perdieron muchas cosas valiosas e interesantes. En fin, una pena que no se puede remediar pero, aún así es muy muy bonito e impresionante. He visitado otros como el de Oña o el de las Huelgas. Todos ellos son una mirada curiosa a nuestra historia y muy bellos. 


   A la mañana siguiente fuimos al mercado de la ciudad a por vituallas. Qué cosas tan ricas tienen, no puede faltar en León la cecina, los chorizos, algunos vinos muy ricos... Visitamos el Palacio de los Luna que está en la zona antigua. Hay una exposición, no sé si permanente, sobre los Reyes de León. Es curioso esto porque, cuando la corte pasa de Oviedo a León en 910, tenemos una parte importante e interesantísima de la historia de España, quizás un poco desconocida. De lo más antiguo queda poco, Palat de Rey, de la época de Ramiro II es la iglesia más antigua. Allí estaba el palacio donde vivía su hija Elvira Ramírez. Qué maravilloso sería que quedase parte del antiguo complejo. 


       
   Paseando por la ciudad, que es amable y encantadora, encontramos este convento, creo que de clarisas. Es, de verdad, un lugar de preciosas calles y plazuelas, con tramos de muralla romana, bellas iglesias. No se puede pedir más.


   Yo quería visitar San Francisco para ver el retablo barroco que estuvo en su día en la catedral. Es curioso porque tapaba las vidrieras y volvieron a poner el retablo gótico. Gracias a Dios. Bueno, pues San Francisco, que ahora es de los capuchinos, tiene un parque en frente que, quizás en su día perteneció al convento. La iglesia está muy tocada pero es interesante. A un lado está este claustro, acristalado que me dejó maravillada por su vegetación. Los cristales impidieron que gozáramos del aroma del boj, el arbolado y las flores pero, que encantador me pareció. Ojalá lo conserven tan bonito siempre. 

   Volviendo desde San Francisco, encontramos Santa María del Mercado. Bueno, no tengo foto porque no hubo manera de que no hubiera gente delante. Es otra joya románica, muy hermosa, con retablos barrocos. Hay la maqueta de un barco a la entrada, un galeón de la batalla de Lepanto, ofrecida por don Jerónimo de Rebolledo que tuvo la fortuna de volver sano y salvo. Cosas curiosas que uno se encuentra. Esto está junto a la plaza del Grano. Tiene ésta unos pórticos bonitos donde pararse a tomar una cerveza o un vino. Hay mucho ambiente y con cada consumición hay pincho. Es maravilloso León. 


   A la vuelta nos adentramos en la Tebaida Berciana para conocer el Valle del Silencio y Santiago de Peñalba. Un pueblo maravillosamente conservado. Imagino cómo serán los inviernos...


   Tuvimos la fortuna de encontrar la iglesia de Santiago abierta. Una preciosidad mozárabe del siglo X. Allí también se puede visitar la Cueva de San Genadio, benedictino eremita que hizo callar al agua del río Oza. De ahí el nombre del valle. Se respira una paz que da gloria.


   De vuelta, pude fotografiar el Castillo templario de Ponferrada. Nos quedó verlo por dentro pero no había tiempo y dudo que estuviera abierto. Os digo que hay tanto que ver, que un fin de semana no es suficiente. No puse foto de la Casa Botines, que sólo vimos por fuera, porque no la tengo en el móvil. También falta por mencionar el Palacio de los Guzmanes. No estaba abierto para visitas pero pasamos delante varias veces. Precioso. Y bueno, habría más cosas que contar de León pero es imposible seguir describiendo tantas cosas que ni siquiera conozco tan bien. Me gustaría decir que volveré ¡Quién lo sabe! Todavía no conozco las Médulas así que, todo es posible.


   He vuelto entusiasmada de lo bonito que fue todo y lo acogedora que me resultó la ciudad. Fácil, sin apenas cuestas, todo el centro es paseable y cómodo. No hay grandes distancias. Si os queda por conocer León, no dudéis en visitarlo. Es un viaje precioso. No quiero compararlo con Zamora y Salamanca porque las tres ciudades son muy bonitas, cada una tiene su encanto y creo que son imperdibles. Os animo a visitarlas. Bicos.