Translate

martes, 6 de octubre de 2020

Guiso de salchichas con patatas


      Esta entrada se podría llamar: "guiso de salchichas con patatas y hortalizas en sartén para tres gatos". Os digo que es una cosa que me gusta el ser pocos a comer a diario y preparar la comidita en una sartén. Como si estuvieras jugando a las casitas. El domingo hice un arroz muy rico -os pondré la foto- y, como llevaba tantas cosas, bien de chipirones, decidí no poner las salchichas frescas. Es de esto que dices: si pongo más cosas ya no cabe el arroz. Entonces, me quedó una bandeja de salchichas frescas y decidí hacer un guiso. Un guiso pequeño y rápido. ¿Qué llevaba?

400 grs de salchichas frescas

Una cebolla

Un pimiento verde

Un diente de ajo

Dos patatas

Una tacita de guisantes

Aceite y sal

Romero y tomillo

Agua


   Empezamos como suele empezar mi vida... Cortamos una cebolla en tiras, el pimiento lo mismo. Las salchichas las dividimos en dos, si son grandes, aplastando el centro y girando bien la tripa para formar salchichas más pequeñas. Una vez girada la tripa, cortamos con una tijera de cocina. Quedan más monas que cortadas sin más. 

   Empezamos a sofreír, las hortalizas, las salchichas y un diente de ajo chafado. Lo rico es que todo quede doradito. Casi se puede poner todo a la vez para que no quede nada sin dorar. A mí hoy me faltó tiempo para las salchichas. Mientras esto coge color a fuego medio-alto, pelamos y cortamos las patatas, tronchándolas al final. Cortar y romper. Incorporamos las patatas al fuego y les damos unas vueltas unos minutos. Al ser en sartén, no se pegan demasiado y se impregnan bien de la grasilla y los sabores.



   Las fotos siempre me salen con menos color que en la la vida real pero os hacéis una idea. Es el momento de añadir agua templada hasta cubrir las patatas pero sin exagerar. Cubiertas sin que sea una laguna. Llevamos a ebullición y salamos al gusto. Yo le pongo una pizca de tomillo y romero pero poco, para que no cojan protagonismo. Lo que es un suspiro de cada. Y ya, tapamos y dejamos hervir a fuego suave unos 10-12 minutos o hasta que las patatas estén cocidas y tiernas. Si os queda la duda de que esté algo tonto el guiso, podéis añadir un trocito de pastilla de caldo. Yo no soy muy partidaria pero os confieso alguna vez las utilizo. Tan poco que me suelen durar hasta que caducan. Por esta razón, las compro de verduras, que dan con todo, y suelo poner un pedacín, una cuarta parte, cuando algún plato se pone tonto y soso. No suele pasar.

   Hasta aquí este humilde guiso que en casa les encanta y es bueno, bonito y barato. Muy otoñal. Hablando de otoño, ¡vaya tiempo tenemos! Estamos a media luz, lo cual nos causa una cierta tristeza ambiental. 

   Más cosas... He vuelto a hacer mermelada de tomate. Nos gusta mucho para tomar con queso, creo que le va divinamente. Y, sin embargo, para desayunar no se me ocurriría tomarla. Ahora mismo estoy con aceite y sal que es lo que me apetece más. Pero la mermelada con queso, está divina.



   He vuelto a hacer varias veces berenjenas empanadas. Es una cosa que nos chifla y suelo poner un poco de romero en la harina. Quedan aromáticas, crujientes por fuera y mantecosas por dentro. Soy fan total. Os las recuerdo porque son una delicia.



   También sigo con las acuarelas. Mi violín de Ingres. Sobre todo me relaja una barbaridad y creo que poco a poco voy mejorando. Mira que es difícil...



   Y el arroz del domingo, como os dije. Es lo que en casa llamamos "mar y montaña". De esos días que queda rico riquísimo. Un arroz muy completo y sabroso.
 


   ¿Quedan cosas por contar? ¡Seguramente! La estación viene cargada de preocupaciones para todos y, en lo personal, nosotros hemos sido nuevamente bendecidos. Os digo que la vida es muy extraña, se mezclan sentimientos positivos y negativos, vivencias alegres y tristes,... Y hay que seguir tirando. Cocinando... pues también. Sobre todo, intentando mantenernos ocupados y entretenidos. Por cierto, no os conté que estoy leyendo un libro, Chesapeake de James Michener, que me está gustando mucho. Otra vez un libro largo... Es una historia de los Estados Unidos contada a través de tres familias que viven en la bahía de Chesapeake, entre Virginia y Maryland. Es una novela bastante marinera, con mujeres muy interesantes y... muchas cosas más. Recomendable, desde mi punto de vista.

   Creo que ahora ya sí terminé. Como siempre digo, ánimo con todo. Cuidaos mucho. Nos vemos pronto.

2 comentarios:

  1. Estamos muy bien, gracias por continuar publicando, la acuarela te ha quedado muy bien. Es una técnica difícil sobre todo los blancos, los claros y sus sombras, te ha quedado muy bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias José. Ahora estoy pintando óleos. Un abrazo.

      Eliminar