Translate

lunes, 23 de septiembre de 2013

Potaje de garbanzos con arroz





   Hoy potaje. Qué ganas tenía.

   Para hacer este potaje necesitamos:

Una taza y media de garbanzos
Un repollo pequeño
Tres patatas 
Un puñadito de arroz
Dos chorizos
Dos dientes de ajo y una cebolla pequeña
Pimentón agridulce
Agua, aceite y sal.


   Los garbanzos, remojados desde la víspera, los ponemos a cocer en agua abundante con sal y dos cucharadas de aceite. Unos tres cuartos de hora a fuego suave. Hecho esto, añadimos los chorizos, el repollo en juliana, las patatas tronchadas y el puñado de arroz, y dejamos hervir suavemente entre quince y veinte minutos. Hacemos la ajada con dos cucharadas de aceite, la cebolla y los ajos picados, que no se quemen. Apagamos y añadimos el pimentón. Todo esto se añade al potaje y se deja hervir unos minutos, probamos y rectificamos de sal. Apagamos y dejamos reposar un rato. Antes de comer, calentamos suavemente. Lo he hecho con arroz, como Carmen Vivero.


    Recordad: cereales y legumbres. El vino es vinho verde tinto que traje de Portugal... En fin, no digo nada. Carmen diría: "A la vuelta lo venden tinto". Acompañar con un pan rico. El chorizo lo he puesto aparte, como hacen en casa de mi madre. De tocino NADA, se siente.




     Muy parecido al "potaje sencillo", pero aquél lleva habas en vez de garbanzos. Incluso podríais poner mitad habas y mitad garbanzos. Es lo bueno de la cocina Se improvisa sobre la marcha.


domingo, 22 de septiembre de 2013

El Camino de Santiago: Ferrol-Puentedeume





     Ayer, día de San Mateo, comenzamos a hacer el Camino. Sé que no tiene nada que ver con la gastronomía pero es una experiencia tan bonita que quiero compartirla con vosotros. La primera etapa que hemos hecho ha sido brutal. No hay otra palabra más adecuada que se me ocurra en este momento. Lo hemos comenzado siete amigos pero creo que se nos unirán más.

     Partiendo del muelle de Ferrol, Camino inglés, hemos llegado hasta Puentedeume. Hacía un calor espantoso, hacia 30º y ha sido durísimo. Después hemos leído que se suele dividir en dos Ferrol-Neda, Neda-Puentedeume. Han sido casi 30 km. 

     Orgullosos de haber llegado hemos decidido que vamos a hacer etapas más cortas, entre 10 y 15 km. De este modo disfrutaremos más y no tendremos que ir "a fume de carozo", que se dice en Ferrol. 

     La primera parte es bonita. En el monasterio del Couto, que es una preciosidad románica, hicimos un descanso de diez minutos y nos tomamos un plátano (para evitar los calambres). En Neda, en el albergue, sellamos nuestra compostelana. Ya lo habíamos hecho en el muelle. El molino de las aceñas, que es un molino de mareas, está en muy mal estado. Bien restaurado sería impresionante pues es muy bonito. Algunas zonas bordean la Ría de Ferrol. Esa parte es muy agradable. 

      El tramo Neda-Fene es tremendo. Lleno de cuestas innecesarias. Subidas y bajadas para bajar a Fene... No se entiende este trazado, sabiendo que el tramo siguiente es una subida brutal. De este tramo ¿qué decir? Lo que se te ocurre, a 30º y sin fuentes (sí increíble), es llamar a una ambulancia. Una parte cruza, cuesta arriba, un polígono industrial. Como dice un amigo: "el Apocalipsis". Yo ahí creí morirme. Cuando ya has subido todo, has llegado a Cabañas y comienza la bajada. Es una zona bonita, pedimos agua a algún vecino y seguimos caminando con los pies reventados pero ya con la vista puesta en el final. Cruzar el pinar de Cabañas es una alegría aunque el puente parece más largo que nunca. Ya en Puentedeume, queda subir a la iglesia de Santiago, escaleritas... Yo me acordaba de Rambo: "No siento las piernas", pero no se puede parar porque entonces te rindes. 




     Por fin, te metes en el coche y cuando te bajas en Ferrol, te das cuenta de que estás destrozado. Cuando te descalzas ves que los pies están para amputar, Cuando piensas en la etapa del sábado siguiente... Prefieres no pensar. 

     Con todo os animo a hacerlo. Creo que los grandes fallos son: escasez de fuentes (en los peores tramos ninguna), falta de árboles y sombra en general, algunos trozos feos, subidas y bajadas absurdas,... y que hemos empezado en un día de mucho calor (fallo nuestro). Cuando pueda os pondré más fotos. Un saludo a todos. 

     Os preguntaréis qué comimos: Un bocadillo de jamón serrano. Eso siempre entra bien.


viernes, 20 de septiembre de 2013

Pollo guisado con tomate y cebolla I


Con la sana intención de seguir cocinando platos ligeros, he hecho este guiso de pollo, fácil y rico, que gusta a toda la familia con las patatas fritas añadidas al final. 

     Necesitamos:
Dos bandejas de muslitos, zancos o alrededor de un kilo de la parte que prefiráis o un pollo troceado.
Dos cebollas
Un tomate grande pelado
Tres cucharadas de aceite, sal y pimienta
Una pizca de romero y dos de tomillo
Una ramita de perejil y una hoja de laurel
Medio vaso de vino de cocina.

     En primer lugar, doramos el pollo. Al tener poco aceite en la tartera es más latoso pero con paciencia se consigue. A menudo sucede que el pollo es demasiado para dorarlo todo a la vez; En ese caso, se dora y se reserva mientras doramos las hortalizas. Si cabe bien, pues todo a la vez.

      A continuación, añadimos el tomate pelado y las cebollas, todo en gajos. Movemos para que se vayan al fondo y se doren. Ya empieza a oler riquísimo. Si os gusta, le va muy bien un diente de ajo cortado en láminas. 


     Lo siguiente es salpimentar, añadir las especias y bajar a fuego moderado. 


     Incorporamos el medio vaso de vino. Puede que os parezca poco, pero en cuanto tapemos el pollo y lo dejemos hervir, empezará a soltar su jugo y la salsa y el vapor lo cocinarán perfectamente. Yo no soy partidaria de cubrir del todo los guisos. Después te sobra un litro de salsa... A medio cubrir, se hace muy bien y la salsa es más sabrosa y concentrada. Cuando me parece que hay demasiada, destapo y subo un poco el fuego para que se concentre un poco al final. Pero bueno, cada uno tiene su estilo. Debe hervir unos 45m. Algo menos si no lleva hueso, y si es un pollo troceado, le hará falta la hora. Los que están a dieta, deben retirar su ración antes de añadir las patatas fritas, of course!! Y tomarlo con algo de "verde". Las patatas fritas en "cachos" las freís en la freidora y las dejáis cocer en el guiso un par de minutos. Ya veréis que rico. Olvidé decir que al final le añado algunas veces unos minutos antes que las patatas, una lata de champiñones escurridos. A mis hijos les gustan mucho.


     Por supuesto, podríamos guisar así cordero, conejo o la carne que os parezca. Esto sería la versión light del pollo guisado con hortalizas, que es riquísimo y más grasito y sabrosón.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Pimientos rellenos al horno




     Para realizar esta receta necesitamos:
Doce pimientos verdes
Medio kilo de carne picada
Media cebolla picada
Una yema de huevo
Perejil
Sal, pimienta, nuez moscada y tomillo




     Bien mezclados todos los ingredientes, procedemos a rellenar los pimientos. Éstos, los cortamos por la parte superior y los despepitamos con ayuda de un vaciador. Los vamos rellenando con una cucharita, aunque os hara falta empujar a mano, creo yo. Una vez rellenos, los colocamos en una fuente de horno pintada de aceite, los bañamos con un dedo escaso de vino y los espolvoreamos con sal y una cucharadita de pan rallado. Tardan alrededor de una hora a 200º. Si se doran mucho, bajáis a 175ª



     Para ser una receta "ligera" no está nada mal. Los he acompañado con arroz en blanco y les han gustado mucho a todos. Incluso a los flacos.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mejillones en vinagreta



     Los mejillones son una fuente de proteínas y hierro deliciosa y barata. Es verdad que da un poco de pereza limpiarlos pero, para esta receta, los lavo bajo el grifo y los abro al vapor. Cuando ya están abiertos, les corto las alguitas que llevan con una tijera. De esta forma, es más fácil y se puede hacer cuando ya están fríos. El kilo de mejillones frescos cuesta alrededor de 1,80 euros. Para cinco personas hacen falta dos kilos como mínimo. Las conchas pesan mucho. Con todo, son bastante baratos.

     Para hacer la vinagreta necesitamos:
Dos huevos duros
Una cebolla pequeña 
Perejil fresco 
Sal, aceite y vinagre
Opcional: unas gambitas o seis palitos de cangrejo picados. 

     Limpios los mejillones. Los ponemos en una fuente. Con todos los demás componentes preparamos la vinagreta. No muy fuerte, los mejillones son muy sabrosos. Vale la pena usar un aceite rico y de buena calidad. Si añadís los palitos, cunden un poco más. Se pueden acompañar con patatas cocidas. Sirven como aperitivo pero recordad que tienen muchas proteínas. Como son ricos en hierro, la combinación con el perejil, vitamina C, es muy adecuada. Esta forma de preparar los mejillones, es un clásico. A mí me entusiasman de todas maneras.




martes, 17 de septiembre de 2013

Rosas y fresas


     


Rosas y fresas
             I
                                   Porque lleno de amor te mandé un día
una rosa entre fresas, Juana mía,
tu boca, con que a todos embelesas,
besó la rosa sin comer las fresas.
               II
   Al mes de tu pasión, una mañana
te envié otra rosa entre las fresas, Juana;
mas tu boca, con ansia, y no amorosa,
comió las fresas sin besar la rosa.

     Ramón de Campoamor, poeta asturiano, no es un escritor que se estudie en los libros de literatura. Autor del siglo XIX, es un poeta con un gran sentido del humor. La primera obra que yo conocí de él fue "El tren expreso". Es un poema sobre un amor imposible. Un hombre y una mujer se conocen durante un viaje en tren y se enamoran... La verdad es que es muy bonito. Pero es sobre todo un hombre divertido. Suya es la frase: "Las hijas de las madres que amé tanto, me besan ya como se besa a un santo", quejándose de las molestias que le produce la fama. Aunque sus comienzos son románticos, se le considera un poeta del realismo. Este poema forma parte de las Doloras. Os aconsejo leer también los Cantares y Los Pequeños Poemas. Los aficionados a la poesía del XIX conoceréis sin duda "¡Quien supiera escribir!" de gran ternura. 

     Bueno, ya sabéis que ahora está de moda comer pétalos de rosa y de otras flores. Con la rosa y las fresas, Juana podría hacerse una ensalada. Creo que a Campoamor le habría hecho gracia.




Ensalada de bonito con pimientos asados



     Otro plato ligero, me temo que muy parecido a la ensalada de pimientos con huevos duros, pero muy rico y socorrido. Ya sabéis como asamos los pimientos... En este caso, asamos cuatro pimientos, dos verdes y dos rojos. Una vez fríos, los pelamos y cortamos en tiras finas. Con una buena lata de bonito, montamos la ensalada con tiras finas de cebolla y un par de cucharadas de alcaparras. Aliñamos como siempre y listo. Es una ensalada realmente rica. Vale la pena poner bonito de buena calidad y asar los pimientos en casa.