Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Pescados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pescados. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de octubre de 2024

Dorada al horno con un toque diferente


   En casa les encanta el pescado. Nos gusta a todos. Es verdad que sale más caro y, a mí en particular, me da un poco más de pereza hacerlo. Por eso, muchos sábados lo preparamos, es un día de menos prisas y estamos casi todos. Estas doradas de piscifactoría nos encantan. A veces compramos lubinas o ponemos variado. Son de ración y cada uno se toma la suya. A mí me gusta un poco más la dorada pero es totalmente opinable. Como casi todo. 



   Lo que hacemos, como siempre es preparar la cama del pescado. En vez de cebolla y patatas, vamos a poner alguna cosa más: Patatas, cebolla, un pimiento verde, un diente de ajo, una cucharilla de pimentón de la Vera, sal, aceite y vino blanco, por supuesto. 

   Las patatas como siempre, las pelo, las corto y las hago en la freidora sin dorarlas en exceso. Ligeramente. Aquí, el tipo de patata influye mucho. Y el horno. En el mío no se inmutan, es difícil quemarlas. 

   En una sartén con aceite doro la cebolla y el pimiento cortados en tiras. A medio dorar, incorporo el diente de ajo en láminas, que se haga ligeramente. Apago el fuego y añado la cucharilla escasa de pimentón. Es un toque rico, no creáis que es demasiado diferente. Esto se sala, claro.

   Preparamos el lecho de los pescados como siempre; primero las patatas fritas ligeramente saladas, después las hortalizas doradas,... Podemos poner tomate que es un clásico de estos asados. Últimamente lo cortamos en ruedas gruesas y lo ponemos en crudo. Si son muy grandes, en mitades les cuesta hacerse. Colocamos el pescado, salado por dentro y por fuera. Sobre la mezcla de hortalizas vertemos un chorretón de vino blanco. Yo no soy de mojar demasiado la cama de patatas pero eso va en gustos. 



   En casa de mis padres había la costumbre de poner pan rallado sobre la piel del pescado. Yo lo hago pero, la verdad, no la tomo. No es raro que tenga alguna escama, lo cual me desagrada mucho. Me estoy acordando que de joven repasaba bien que no tuviera escamas la piel... Y, en cuanto a poner o no limón, pues hay versiones. Dicen que se ponía para disimular si el pescado estaba pasado, poco fresco. Yo a veces lo pongo y otras veces no. En todo caso, no me gusta que sepa mucho a limón. 


   El horno bien caliente, unos 220º, y metemos el pescado alrededor de doce minutos. Podría ser un poco más pero son pequeños. A lo mejor en un horno magnífico se hacen antes. Eso lo veis según sea el horno. 

   Y aquí el pescadito limpio, debe estar cocinado pero jugoso. Si hay una cosa desagradable en esta vida es el pescado seco por exceso de cocción. Queda muy rico y no es un cambio grande respecto al otro que hago clásico, sin pimiento ni ajo, sin pimentón. Me encanta también pero, si lo hacéis con frecuencia, os puede gustar variar. 

   El pescado es sano, muy aconsejable siempre. Yo, cuanto más vieja, más me gusta. También es cierto que cuando como fuera, si dudo, pido carne o pollo siempre. El pescado me gusta tomarlo muy bien cocinado. Os animo a hacerlo por fácil. En casa lo cocinan todos, mi marido, mis hijos, no es un plato complicado. Me alegro de estar de vuelta en el blog. Tengo la vida muy entretenida y me cuesta más escribir pero, aquí estamos. Os mando a todos mi cariño. Bicos.

martes, 26 de marzo de 2024

Hojaldre de salmón con queso y espinacas


   Mi hijo mayor sugirió hacer salmón y yo, recordando un pastel que había visto en un vídeo unos días antes, propuse hacer un hojaldre.

   -¿Estas segura?

   -Sí, mal no va a quedar y, si nos nos encanta, no lo repetimos.

   Nos encantó bastante, valga la expresión, así que aquí lo comparto. Es fácil y, bueno, muy vistoso para un día especial. Vamos con los ingredientes.

   Un buen trozo de cola de salmón sin espinas

   2 láminas de hojaldre

   400grs de espinacas -pueden ser congeladas-

   Media terrina de queso de untar

   Unos 100grs de queso feta

   Sal y pimienta, ajo molido

   Huevo batido y sésamo para adornar



   Estas fotos no son muy lucidas pero sí explicativas. Al salmón hay que quitarle la piel, que es la única dificultad. Separar un poco y tirar con fuerza, casi mejor que el cuchillo. Es cosa de maña y, claro, yo es algo que no creáis que hago mucho. Se hace como buenamente se puede. Las espinacas, si son congeladas, aconsejo hacerlas en el micro, tapadas con film de plástico unos siete minutos. Si son frescas, lo mejor es saltearlas en una sartén con un chorrito de aceite hasta que estén cocinadas. 

   Yo he salpimentado las espinacas y les he añadido un poco de ajo molido. Las ponemos sobre la masa, un poco atemperadas, y a continuación el salmón.



   He dejado unas poquitas espinacas en el cuenco, previamente picadas y he puesto unos 150 gramos de queso de untar y alrededor de 100 gramos de queso feta picadito. Bien mezclado todo. El feta es muy salado pero podemos salar ligeramente y probar la mezcla. Esto lo ponemos sobre el salmón. Dificultad, cero.



   Tapamos con otra lámina de hojaldre. Adornamos como podamos y si sobra,... Bueno, yo he preparado cuatro croissants, un poco a lo loco. Pintamos con huevo y espolvoreamos con sésamo, si nos gusta. Si no, sin sésamo.

   Lo llevamos al horno una media hora. Unos 180º que podemos bajar si vemos que se dora de más. Yo lo metí a 200º pero lo bajé enseguida. Según el horno, lo podéis acabar a 150º. Si es de los potentes. El mío es muy corriente. Bien me llega.

   Y en la foto siguiente veis el corte. Todos estuvimos de acuerdo en que es muy rico y muy de fiesta. La típica receta que quedas bien. Eso sí, el salmón está carillo. De vez en cuando.



   Y no hay más novedad, sigo con mis tortillas de los viernes. He hecho algún platillo estilo chino divertido,... Lo que es el tipo de cocina que me gusta. No muy cara pero sí variada. Eso sí, sopa de pescado casi todas las semanas me la pide el jefe. Yo también soy muy fan. Os tengo que contar cómo la hago últimamente.

   También deciros que la primavera no acaba de llegar por mucho que las flores estén saliendo. Lluvia y frío muchos días. Ha sido uno de los inviernos más duros que recuerdo. 




   Y bueno, he hecho un domingo orejas, porque ya me las estaban pidiendo y me salté por completo el Carnaval. Hay años que son locos y no se puede hacer nada más que pasarlos. 



Y ha llegado la Semana Santa. De momento fresca, pero para mí es una de las épocas más bonitas del año. En Ferrol mucho ambiente pero, más allá de eso, son unos días que me gusta vivir con tranquilidad y a mi manera. Espero que vosotros paséis una semana estupenda en todos los aspectos, según vuestra sensibilidad. Nos vemos pronto. Bicos.

 

martes, 31 de mayo de 2022

bacalao al horno


   Este año le comentaba a mi marido las pocas veces que hacemos bacalao en casa. Quiero decir bacalao del bueno, no migas para canfurnadas rápidas. Entonces trajo un lomo que el mismo desaló durante 48 horas, cambiando el agua repetidas veces. Una vez listo, lo corto en cuatro pedazos, los mismos que comensales había, y dejó a mi libre albedrío la elección de la receta. 

   Había hecho yo unas semanas antes un rape -juliana- que nos encantó y decidí volver a repetir la receta. Lo primero fue enharinar los toros de bacalao y dorarlos en aceite caliente por ambos lados. No hace falta que se hagan por dentro. Los reservamos.

 



   A continuación pelé y corté 3-4 patatas como para tortilla y las freí hasta que estuvieron ligeramente doradas. Esto no tiene ninguna dificultad. 

   Para preparar la salsa doré una cebolla, añadí un puñado de gambitas que tenía en el congelador y a continuación una cucharadita de harina. Dejamos que se haga suavemente. Ponemos un poco de vino blanco y dejamos evaporar el alcohol. Para terminar, incorporamos uno o dos cucharones, más bien dos, de caldo de pescado. Salpimentamos o salamos y probamos. Tienen que estar rico pero no saladísimo porque ya sabemos cómo es el bacalao. ¡Ah! una pizca de color con azafrán o colorante viene muy bien. Queda más bonito. También agregamos un puñado de guisantes que pueden muy bien proceder del freezer -me hace gracia esta palabra que jamás uso pero escucho con cierta frecuencia-.



   Ya tenemos todo: El lecho amoroso de patatas, encima el bacalao dorado y la rica salsa por encima. Esto va al horno a unos 200º unos 122-15 minutos, salvo que el horno sea muy listo, que puede ser menos tiempo. En el mío hacen falta pero que veamos que se va dorando y que hierve la base.


   Aquí veis como quedó el interior. Tenía espinas pero fáciles de quitar. Las patatas estaban espectaculares, es como lo de las patatas del besugo, hace falta el besugo pero las patatas son casi lo mejor. ¿El bacalao? Estaba delicioso, mis hijos y mi marido quedaron francamente impresionados. 

   No es una cosa complicada pero si algo laboriosa y de las que da que fregar. Nosotros lo tomamos el Miércoles Santo e imagino que se convertirá en tradición. Tenía que contároslo, me parece lo correcto. Con otro pescado lo haríamos igual. Con merluza, mismamente. Pero el bacalao es algo especial. Os animo, como siempre digo, a hacerlo. Se puede hacer una cazuelita individual para uno. No hay pega. Siento no escribir más a menudo. Tengo una vida familiar intensa y bendecida. Una felicidad de nietos. Nos vemos pronto por aquí. Bicos. 

jueves, 2 de julio de 2020

Bacaladitos empanados


   No sé qué nos pasa últimamente que cuando nos preguntan si queremos comer algo especial, una de las repuestas suele ser: Bacaladitos. Tengo amigas que dicen que no les gustan. En casa nos rechiflan y hoy me contaba mi cuñada que era lo primero que le habían pedido sus hijos que venían de viaje. Pues eso, que nos gustan los bacaladitos. En algunos sitios les llaman lirios pero en Ferrol se llaman bacaladitos de toda la vida. La forma más corriente de hacerlos es rebozados en harina y fritos. Son deliciosos. Puede ser una harina normal o también podemos escoger una especial para freír, estos días he probado la de Gallo y me encantó, o incluso una mezcla de harinas que incluya la de garbanzo, tan de Cádiz... Yo alguna vez combino trigo y maíz -de la amarilla- y sale una mezcla muy rica. 

   Hay ocasiones en que compramos los bacaladitos en el supermercado -si cuadra- y puede pasar que no estén tan frescos y queden más blandos al freír e incluso que se rompan. Si tenéis la duda, os aconsejo empanarlos porque es un rebozado más grueso que da más cuerpo al pescado y queda delicioso.

   ¿Cómo lo hacemos? Pues como siempre que empanamos un pescado que no sea graso o unas hortalizas. No ponemos directamente en el huevo batido si no que pasamos antes por harina blanca. Es decir: Harina-huevo-pan rallado. Podemos hasta comprar el pan rallado con ajo y perejil. Es que ahora hay de todo. Lo que tiene esto es que no es divertido pero ¡qué rico queda el pescado! Es raro que a alguien no le gusten los empanados, realmente raro.  



   Una vez empanados, sólo nos queda freírlos en abundante aceite de oliva que esté bien caliente. Que el fuego esté al máximo o casi... va a depender del grosor de la sartén y del tipo de cocina pero siempre aceite lo bastante caliente para que queden dorados. No chamuscados.

   Siento que las fotos no sean más bonitas pero son las que tengo. También recordaros que los bacaladitos tienen una tira de espinas finitas en el lateral que queda unido... Yo me las como pero se pueden dividir los lomos con unas tijeras de cocina y eliminar esas espinitas. Doradas apenas se notan, creo yo. Quizás parezca un pescado realmente humilde. A mí me parece que el verdadero lujo es tener en casa a alguien dispuesto a freírlo, ya sea yo o mi santo.



   Hablando de la harina de freír que os conté... Aquí veis unas rabas que rebocé el otro día. Se puede hacer en una bolsa o en una fiambrera. Con alegría. Queda un rebozado francamente rico aunque os digo que me gustaron más las anillas de pota, con perdón, que compré en el Mercado. Lo de "con perdón" es broma. Como veis, preparé unos bocadillos de pan negro con lechuga y una salsa de ajo que compré. Casi nunca me gustan las salsas compradas, la verdad. Excepto las que hago con mayonesa de bote, que le añado tontadas y me gustan bastante. Pero bueno, el bocadillo estaba delicioso y son ideas que a lo mejor os gustan u os inspiran otras cosas.


   Pues ahora a leer todo a ver si no he puesto ningún disparate... que estoy cada día más alocada hasta para escribir... Y para todo. Los años que no perdonan. Aquí os dejo de momento con estos consejos que quizás os vengan bien. El blog sigue, yo sigo, la vida sigue,... Y ya veremos qué va pasando. De la crisis no os hablo que me pongo antipática. Besos y abrazos.

jueves, 21 de mayo de 2020

21 de mayo


   Hola amigos, ¿como va todo? Es pero que bien. Nosotros ya haciendo una vida bastante normal, paseíto, compras y esas cosas. Ahora, después de tantos meses, nos dicen que nos pongamos mascarilla. Otro gasto para esta época de dificultades. La verdad es que todo esto es bastante difícil de definir... Como me faltan las palabras voy a decir que es algo inefable. Qué Dios nos dé paciencia. Vamos a pasar a las comiditas para no ponerme antipática. Os voy a contar cosas que hemos cocinado, comido, disfrutado,...

   Lo primero es que fuimos un día al Mercado de la Magdalena y compramos anillas de potas y jurelitos. Las anillas, le pregunté a la pescatera, me dijo que salían muy ricas y tiernas. Últimamente me apetecen calamares y chipirones todos los días. Una manía como otra cualquiera, así que me animé a hacerlas. Simplemente las enhariné con una mezcla de dos harinas: trigo y maíz -de la amarilla- Esta es una harina que tengo de marca y sale muy rica, la verdad. Con esto enharinamos las anillas como si fueran unas maracas, en una bolsa cerrada o en una fiambrera. Las freímos en aceite de oliva y listo. Os digo que quedaron tan ricas que me entusiasmaron. Los jurelos -xurelitos- los rebocé igual y estaban también divinos. El pescado menudo frito me gusta una barbaridad.


   Parece que comer rico es uno de los pocos placeres que nos quedan, en casa ya se sabe que las cosas son limitadas. Entonces procuramos comer agradable y sencillo para no exagerar. Como estos tallarines con un revuelto de trigueros, bacon y gulas, con nata y queso, que quizás debería subir en una entrada porque, aparte de su sencillez, constituyen un plato de pasta muy sabroso. Tiempo habrá...


   Y otro caso que quizás se merezca su propia entrada. Un pollo asado sobre una cama de manzana y cebolla, untado con una mezcla de mostaza, aceite, brandy, pimienta y finas hierbas. No es lo más lindo del mundo pero sale muy rico. A los asados les va muy bien la manzana. Otro día os lo explico mejor.


   Por último, de cosas que sean dignas de mención, un arroz con pollo, hortalizas y unos pocos langostinos... que es práctico tener una caja en el congelador para estas canfurnadas. No es caro y cunden bastante.

   Os iba a enseñar unas fotos de un paseo muy chulo que dimos por el muelle en un día primaveral perfecto, Ferrol con sol es maravilloso, pero mi móvil es obstinado y yo bastante torpe con estas cosas. Otro día será. Os dejo, que se hace tarde. Ya os iré contando más cosas de esta desescalada, nueva anormalidad que me tiene frita. Bicos.

martes, 10 de septiembre de 2019

Merluza en salsa con gulas


   Buenas tardes, la receta que os voy a escribir tiene otra versión en el blog, dos si no me equivoco. La razón de subirla es porque está hecha de modo más sencillo y barato, y nos gusta mucho a todos. Últimamente la preparo con cierta frecuencia porque no tardo más que unos minutos. Lo que necesitamos es:

Seis corazones de merluza
Una cebollita
Una cucharada rasa de harina
Un tazón de caldo de pescado
Azafrán o colorante alimentario
Media taza de guisantes
100 gramos de gulas
Aceite, sal y pimienta
Un chorrito de vino blanco opcional



   Lo primero voy a aclararos que estos "corazones" de merluza son congelados. De la marca Pescanova. La verdad es que son muy ricos, de carne blanca y tersa que es lo que nos interesa con la merluza. Son un poco más caros pero me parece que merecen la pena. Los dejamos descongelar en la nevera toda la noche y los sacamos un par de horas antes por si les faltara un poco. Esto depende un poco de la temperatura ambiente. En invierno descongelo fuera de la nevera. 

   Dicho esto, ponemos en una sartén grande un chorrito de aceite y pochamos la cebolla picadita como si fueramos a hacer una béchamel. Es más bien una belouté pero nos entendemos. Cuando la cebolla está pochada, sin coger color, añadimos la cucharada de harina. Rasa, sin exagerar de cantidad. Todo esto es a fuego medio como os podéis imaginar. Bien, dejamos dorar la harina unos minutos removiendo hasta que nos parezca que se ha dorado. Es el momento de incorporar el caldo de pescado sin dejar de remover. Aquí, como si fuera una béchamel, se trata de que no se formen grumos.  Lo siguiente es poner el azafrán. Sabéis que el azafrán sabe a... azafrán. Si no os gusta, podéis poner una pizca de colorante, lo justo para que coja un color suave. Dejamos hervir suavemente unos minutos. Salpimentamos al gusto, según sea de salado el caldo. Si no tenemos caldo, podemos poner agua y una pizca de una pastilla de pescado o de verduras. Esto en caso de apuro. 



   Yo los guisantes los suelo tener congelados, entonces... los paso un minuto por el micro para que no lleven hielo. Los ponemos en la salsa, que hierve suavemente, junto con la merluza. Tapamos y dejamos hervir unos 6-8 minutos, mojando el pescado con la salsa un par de veces con ayuda de una cuchara. Si los "toros", palabreja ferrolana, son muy gruesos, puede convenir darle la vuelta a mitad de cocción.


   Para terminar, ponemos las gulas, lo que es un paquete de los dos que vienen llegaría para esta cantidad de pescado, y dejamos hervir con la tapa puesta 1-2 minutos. Hay que procurar que no se haga de más el pescado. Según sean las porciones finas o gruesas un total entre 7-10 minutos creo que es más que suficiente. ¡Ah!, se me olvidaba. En la salsa yo puse un poquito de vino blanco, pero no mucho que es un poco invasor. Un chorrito. Si os gusta el perejil, podéis poner un poco picadito en el momento de servir.

   Hasta aquí esta receta. Como habéis visto, nos hemos saltado freír el pescado, que también es rico y un clásico, para ponerlo directamente en la salsa. Ahorramos calorías y algo de trabajo, no manchando una sartén y el aceite que nos queda usado. Es cómodo y queda muy bien, de verdad.

   Como compañía, unas patatas cocidas o fritas estilo panadero le van muy bien. Si no queremos patatas... podemos poner una ensalada de entrante. Creo que no me olvido nada. Me pasan los días sin escribir y me voy acostumbrando. Es lo que tiene la mala vida del verano. He estado haciendo mermeladas, compotas, salsas de tomate. Nos han regalado mucha fruta y os digo que "no damos hecho". Nos vemos por aquí cuando se me ocurra algo que contaros. Bicos.

lunes, 8 de julio de 2019

Bacalao con pisto


   Aquí estoy de nuevo. Ya iba siendo hora... Os digo que el verano es tan desordenado que me resulta difícil llevar el blog. Hasta encuentro complicado pensar recetas para compartir porque estoy variando muy poco. Creo que os había contado que en casa hemos decidido comer ligero, al menos intentarlo entre semana. Con la llegada de la familia la cosa se complica pues Galicia parece implicar comer "a esgallo". Os digo que es un lío, un horror. Pues bien, una de las recetas que he hecho alguna vez como menú ligero ha sido pescado con pisto. El primer día me costó... Sin embargo, la segunda vez, hice el pisto con más alegría y un poco más de aceite de oliva y quedó muy rico. Así que voy a contaros cómo lo hice, que ya lo imaginaréis, porque nos quedamos bastante satisfechos con el resultado y... sin hambre. 

   Vamos con el pisto que era de berenjenas y podría haber sido de calabacines o de ambos.

   Ingredientes:
Una berenjena mediana
Una cebolla
Un pimiento verde
Media taza de salsa de tomate
Romero y tomillo con prudencia
Laurel
Sal y pimienta
Aceite de oliva virgen 


   Lo primero que hago es cortar la berenjena y ponerla en un plato con sal una media hora. Después la paso por agua y así, mojadita, la hago en el micro, tapada con film de cocina unos 7-8 minutos, según sea de grande. Sale, como veis, cocida y perfectamente blanca. ¿Por qué la hago así? Pues porque es la manera de ponerla en la fritada de aceite y cebolla sin que absorba todo el aceite. Es ella muy absorbente. 



   Por otro lado, cortamos la cebolla y el pimiento y los doramos en aceite de oliva. Sin pasarnos en de aceite pero que se doren. Quiero decir que planchados para pisto no me gustan, queda... No sé, no me gusta sin un poco de aceite. Añadimos las finas hierbas, la sal y la pimienta y una hojita de laurel. Dejamos hacer un poco e incorporamos la media taza de salsa de tomate. Es un pisto con vocación de ratatuille. Aromático y muy rico. 

   Tengo que deciros que el bacalao era congelado en su punto de sal. Descongelado para hacer la receta, claro. Una vez que el pisto ha hervido unos 10 minutos a fuego suave, ponemos los trozos de bacalao y tapamos. Dejamos hacer unos 5-7 minutos, según sean de grandes los trozos de pescado. Movemos para que los sabores se mezclen. Quiero decir que no revolvemos sino que movemos la sartén.


   Para que cundiera un poco cocí media taza de trigo y lo puse sobre el plato en el momento de servir, como podéis ver en la primera foto. Así pues, tenemos el pisto, el pescado cocido dentro del pisto y un puñadito de trigo para cada comensal. Resultó un plato sabroso, vistoso y nos quedamos tan contentos. 

   Es curioso porque en el blog son los platos de pescado los más leídos. También varias sopas están siempre en el "candelabro". Esto lo veis si os fijáis en la columna de la derecha de "entradas populares". 

   Lo de comer poco tiene de bueno que es sano y uno termina por acostumbrarse y no pasa ni hambre... A ver si os subo un día algunos de los platos que he hecho últimamente para comer con prudencia por si os sirven para daros ideas. Sin ningún ánimo de meterme en la vida de nadie, por supuesto. Simplemente, platos ricos, fáciles y un poco más ligeros. Procurando comer siempre un poco de todo, que es lo sano. Os dejo por unos días. En cuanto pueda os volveré a contar alguna canfurnada o alguna excursión. Ya veremos. Entre tanto, os vuelvo a agradecer, como siempre, vuestra atención y cariño.

viernes, 8 de febrero de 2019

Pudding de merluza



   Este es el primer pudin de merluza -pudding- que subí al blog. Anda por ahí, con una sola foto, y yo quería ampliarlo pues es el que más me gusta de los que suelo hacer y el que lleva más tiempo en mis recuerdos (Ver pudin de pescado). Alguien me dio la primera receta, aquella que batías merluza, nata, tomate y huevos,... y después yo fui cambiándola un poco hasta conseguir un pudin sencillo que me gustaba más. Siempre buscando, como digo, una receta poco complicada. Me gusta demostrar que cocinar puede ser fácil. 

   Las cantidades pueden variar un poco pero básicamente necesitamos:

600grs de merluza limpia
4-6 huevos
200ml de nata líquida
Una taza de gambas peladas
Un puñado de zanahoria rallada
6 palitos de cangrejo
3-4 cucharadotas de salsa de tomate rica
Una copita de brandy
Sal y pimienta


   Yo suelo comprar un sobre de merluza en filetes limpios. Los descongelo y les quito el agua. Los pongo en un cuenco grande, tapado con film de cocina y los hago en el microondas unos 7-8 minutos. No hace falta que se cocinen mucho pero sí que se dejen deshacer en lascas con un tenedor. Lascas grandecitas. Como véis, ya no bato el pudin con la batidora. Me gusta más notar el tacto del pescado. Esto lo reservamos y mientras...



   ... En una sartén con 2 cucharadas de aceite doramos las gambitas, añadimos la zanahoria rallada, dejamos saltear unos minutos e incorporamos el brandy. Yo, que tengo cocina vitrocerámica, cuando pongo el brandy apago la cocina y dejo que se evapore el alcohol con el calor remanente. Casi podemos decir que ya está el pudin hecho.

   En el cuenco del pescado ponemos este salteado, la nata, los huevos batidos, los palitos de cangrejo picados que dan un color muy mono, la salsa de tomate y salpimentamos. Removemos bien. Queda un mejunje feo... pero que ya tiene pinta de sabroso. Si dudáis de la sal, podéis probar una pizca o mojar un dedo. Yo lo hago a veces. 



   Engrasamos un molde que nos sea simpático -que no pegue- y lo espolvoreamos con pan rallado. El mejunje al molde y el molde al horno. La temperatura será 180º en casi todos los hornos salvo que el vuestro sea de esos rápidos y superlistos. El mío es corriente. ¿El tiempo? entre 45 y 60 minutos. Aquí interviene otra vez la "listura" del horno. 



   Por fotos que no quede... El pudin en el horno y veis que yo uso un molde de silicona y no lo hago al baño María. Quizás a vosotros os guste más con baño. A mí, la verdad es que así me va bien para casi todo.



   Lo sacamos y cuando esté templado lo desmoldamos. A una fuente mona y cuando esté frío, lo mandamos a la nevera. A nosotros, la verdad, nos gusta muy frío. Incluso de un día para otro parece que los sabores se aprecian mejor. 




   Suelo acompañarlo con una ensalada. Aquel día en particular, puse también una sopa. Esto fue un día en Navidad. Por en medio de las fiestas. Estoy pensando en hacerlo este domingo porque así no tengo que preocuparme por la mañana de la comida.




   Me gusta acompañarlo con una ensalada y, para tomar en frío, ponemos mayonesa. Puede ser de bote o casera. Según la época del año, pues en verano recurro mucho a la de bote. Si es en caliente, lo rico es hacer una bechamel ligera. Aunque, como os he dicho, en caliente nos gusta mucho menos. 


   Quedan varias cosas por comentar. Como veis, le pongo menos tomate que antes, que llevaba la receta original un brick pequeño. Ahora prefiero poner tres o cuatro cucharadas de una salsa de tomate rica y queda menos rosa y más suave el conjunto. En cuanto a los huevos, digo 4-6 porque a mí me gusta poner menos huevos y que quede el pescado más suelto. Cuanto más huevo más "atortillado" que digo yo. Entonces, si el sobre de pescado es de 750grs, por ejemplo, pongo un huevo más, si es de medio kilo... un huevo menos. Y no es lo mismo un huevo M que un huevo XL. Todo un poco a ojímetro. Teniendo en cuenta que huevos siempre va a necesitar para cuajar. Si no, tendríamos que poner gelatina neutra. Otra cosa, podemos sustituir la nata por leche ideal. Se supone que es más ligera. La nata tiene más grasa y la leche ideal es leche vaporizada. No sé cuál es la diferencia en calorías pero queda dicho. A mí con nata me encanta, la verdad.

   Poco queda por decir, en casa no les gusta por igual a todos pero en general gusta mucho. A donde lo he llevado siempre he quedado bien y es algo muy fácil de hacer que se puede preparar, es conveniente, de víspera. Los adornos, que no son lo mío, se pueden poner más monos, flores de tomate por ejemplo, y en un molde de corona queda muy mono. Tarda menos en cuajar, claro. Pues aquí os dejo esta receta que ya puse alguna vez pero queda de nuevo explicada. He hecho muchos pudines de pescado en mi vida, con gambas y sin ellas, poniendo pescados distintos, añadiendo una latita de atún, espinacas,... Son agradecidos y, salvo a los niños, suelen ser bien recibidos. Os dejo ya. Os deseo a todos un feliz fin de semana.  

sábado, 15 de septiembre de 2018

Bonito al horno con tomate


   Hace unos días hice este plato tan sencillo que nos gustó mucho. Quedó, además, el bonito muy jugoso. De esas cosas que haces instintivamente sin pensar demasiado y salen bien. Es tan fácil que no me da ninguna pereza escribirlo. Había comprado dos colas de bonito limpias y frescas. En casa si hay espinas se echan atrás... Lo que hice fue sellarlas en una sartén con un suspiro de aceite. Sí, sellarlas como si fueran carne. Después las pinté por arriba con salsa de tomate. No era casera sino una que compro a veces en Mercadona que está muy rica. Ya sé que es pasarse al lado oscuro pero bueno... Lo siguiente, cortamos un diente de ajo con su piel a lo largo y ponemos cada mitad sobre un trozo de pescado con su tomate. Lo cortado hacia abajo para que dé sabor. Espolvoreé con una sal ahumada que tengo, sin exagerar. Una sal rica que tengáis en casa. 

   Con el horno a 180-200º, según sea el vuestro porque el mío no es de quemar... metemos el bonito unos 8-10 minutos para que se haga por dentro. Os digo que quedó muy sabroso, cocinado y jugoso. Me encantó porque algunas recetas lo dejan seco y no me agrada demasiado. Pues hasta aquí esta propuesta tan facilita que podéis hacer, por supuesto, con salsa de tomate casera. Ahora los tomates están exquisitos. Hay que aprovechar. Si os apetece poner una camita de patatas fritas con cebolla, creo que es una gran idea. Yo estoy procurando comer ligero. Una desgracia como otra cualquiera. 


   Os dejo también algunas fotos que hice estos días en los jardines de Herrera. Ferrol tiene rincones preciosos y me gusta recordarlos. Es una ciudad lógica en una tierra mágica, como decía Torrente Ballester, gran escritor y uno de nuestros más ilustres ferrolanos. 


 

   La estatua de Jorge Juan, uno de los artífices de que ferrol sea como es, la ciudad ilustrada de la que todos deberíamos estar orgullosos. 



   Y el monumento a Churruca, aquel gran marino que murió  enTrafalgar y que dijo: "Si llegas a saber que mi navío ha sido hecho prisionero, di que he muerto."



   Por último, una rosa también de Capitanía. Antes había una preciosa rosaleda y ahora... pues hay otro tipo de jardín. No sabría definirlo. Quedan algunas rosas y esta me llamó la atención. Yo no soy ferrolana de nacimiento pero llevo tantos años aquí que, de verdad, me gustaría ver Ferrol renacer. Entre otras cosas porque aquí voy a vivir lo que me queda la vida, o eso creo. Sólo me queda desearos un muy feliz fin de semana a todos. 


martes, 17 de julio de 2018

Más ideas para planchar al aire libre


   Con la llegada del verano y los calores no apetece tanto meterse en la cocina. Lo primero por la temperatura, lo segundo por no cocinar sola mientras los demás se solazan. Una solución que nosotros hemos encontrado es la plancha. En el porche, con calma, vamos preparando diferentes cosas y, lo mejor, cada cual lo hace a su gusto mientras se toma una cervecita o un tinto de verano. También se puede beber agua, por supuesto. 

   La primera idea que os propongo es una propuesta de mi marido. Salmón y langostinos a la plancha. Lo bueno del salmón es que es grasito y contundente, de manera que se hace muy bien y no necesita más que una pizca de sal. Que queremos poner eneldo, o añadir una salsita una vez cocinado,también estupendo, pero así, ya sin nada, está exquisito. Los langostinos, los ponemos tal cual, con sal gorda y podemos rociarlos con limón o añadir ajito picado. Otra idea deliciosa: un alioli que puede ser comprado. El de Chovi es buenísimo. 




   La segunda propuesta es carnívora: pinchos morunos, contramuslos deshuesados con su piel -de pollo, claro-, un criollo,  choricitos,... Y hasta unas hamburguesas de vacuno que se hacen en pocos minutos y son muy sabrosas. 




   Aquí, lo más "tardón" son los pinchos y el pollo porque la hamburguesa está en unos siete minutos, más o menos. Al final añadimos queso cheddar, que se fundió encima, y unas hojitas de romero recién cortadas de una maceta cercana. En estas ocasiones solemos planchar también unas setas y unos espárragos. Por aquello de aligerar e incorporar alguna fibra. Ya veis que son cosas muy sencillas pero muy ricas. 


   Otro día compramos sardinas. Nos advirtieron de que eran las últimas del verano. Por esa razón, las tomamos agradecidos y encantados. ¡Que ricas estaban!



   Lo bueno de la plancha es que no hay que hacer fuego, como con la barbacoa, y que es más inmediato. Las dos cosas me chiflan pero esto es más sencillo y, dicen, que no se debe abusar de la cocina al fuego directo. Cosas... En cuanto a la temperatura de la plancha, es bueno que esté alta pero tened cuidado porque suele salpicar. Nosotros subimos y bajamos según nos va llegando la grasilla a los brazos. 


   Pues aunque las fotos no son muy bonitas porque a veces me falta el más común de los sentidos para hacer estos reportajes, las sardinas con sal gorda y bien doradas os digo que estaban deliciosas. Comer es uno de los placeres de la vida y hacerlo sencillamente y al aire libre es una maravilla. 
   Sintiendo que en verano voy publicando menos, porque mi vida es un desorden, os vuelvo a agradecer vuestras visitas. Este mes he tenido muchísimos lectores desde Francia y estoy enchantée, no podía ser de otra manera, merci beaucoup!! Aunque hay pequeñas variaciones en cuanto al origen de mis visitas, desde España es desde donde más me leéis con diferencia, después, este mes por ejemplo, vendrían: Francia, Estados Unidos, Australia, Argentina, Bolivia, Perú, Venezuela, Reino Unido, México... Ya os digo que esto varía mucho pues otras veces tengo muchas visitas desde Rusia, y hay países que me son muy fieles pero en menor número. Eso me hace pensar que quizás sean las mismas personas... ¡a saber!

   En cualquier caso, esto es sólo una muestra y os vuelvo a agradecer vuestro interés. Sigo fijándome, poniendo intención y haciendo fotos de mis platos, pensando en vosotros. El otro día una amiga se me acerco a darme un beso y a decirme: ¡Cuánto me solucionas con tu blog! Pues me quedo con eso, con seros útil, entreteneros un poco y que haya cariño. Feliz semana a todos.