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Mostrando entradas con la etiqueta Guarniciones. Mostrar todas las entradas
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lunes, 17 de julio de 2023

Redondo con salsa de hortalizas


   Ya ha pasado el Carmen y yo sin aparecer por aquí... Os digo que estoy llevando una vida intensa y no encuentro tiempo para escribir. Ayer en el Arsenal me dijo una amiga: "Ya no escribes..." Me dio rabia pero no puedo dejar de reconocer que me está costando trabajo encontrar el momento. Por fin, hoy tengo una tarde tranquila, al menos por ahora. Esta receta de redondo -roast beef- yo creo que ya anda por el blog pero la salsa puede que sea una novedad, más o menos porque todo está inventado, pero vaya, que es muy rica. ¿Qué necesitamos? Es fácil verlo en la siguiente foto:

Un redondo de ternera

Una cebolla

Una zanahoria 

Un diente de ajo

Aceite, sal y pimienta

Brandy



   Son todo cosas fáciles que tenemos en casa, salvo el redondo que sí, hay que comprarlo. Este era exquisito, del Mercado de las Casas Baratas. Empezamos dorando el redondo, es cómodo usar el mismo recipiente para todo, que sirva para dorar e ir al horno, a poder ser. Cuando el redondo empieza a coger un color bonito ponemos las hortalizas a su lado, peladas y cortadas para que queden con buen color. A fuego entre fuerte y medio-fuerte. todo bien dorado y sin quemar, separamos del fuego, salpimentamos y añadimos un chorretón de brandy de una marca... normal. No hace falta que sea la pera. A mí me pasa que el olor del redondo dorado y salpimentado es de esas cosas que me encanta. Es totalmente de casa, o de casa de mi madre, según se mire. Podemos dejarlo reposar así mientras el horno se va calentando. Lo hacemos a 175º unos 30 minutos. Si vuestro horno es muy bueno, puede llegaros con 150º. Si lo queréis muy rosa, poco hecho, 20 minutos será suficiente. A mí me gusta de las dos maneras pero nunca demasiado cocido. 



   Una vez que sacamos el redondo del horno, batimos las hortalizas y el jugo que ha soltado y lo batimos hasta formar una salsa tal cual veis en la foto. Es como un concentrado de carne y hortalizas pero suavecito. Super sabroso y muy rico. Les gustó mucho a todos.



   El redondo cortado y ligeramente rosado con unas patatas fritas. También preparé aparte unos champiñones al ajillo y una ensalada. La ensalada va bien con casi todo. Yo no soy la persona más ensaladera del mundo pero sientan genial y, si son con muchas cosas, sí me gustan mucho. Verde sólo... No tanto.



   Y os muestro mi último óleo, de momento, basado en un fotograma de una película de Estudios Ghibli. Creo que lo he escrito bien. Es la segunda vez que me inspiro en una acuarela de Mi vecino Totoro y es muy interesante pensarla y realizarla como óleo. Es una técnica que me gusta muchísimo la de la pintura al óleo. En cuanto termine el verano, volveré, si Dios quiere. 



   También hemos ido a la playa con los niños. Les gusta mucho. La foto de arriba es la playa de Estacas un día de viento. Estaba la luz preciosa y el agua muy batida. Es este un verano distinto, algunos cambios, despedidas, unas cuantas bodas,... Por eso, cuando tengo una tarde tranquila, no suelo pensar en sentarme ante el ordenador. ¿Qué queréis que os diga...? Están las cosas así. El blog no lo dejo pero lo llevo a poquitos, según puedo. Os agradezco infinito que me esperéis, que me leáis, que seáis conscientes de que escribo menos, pues eso es que os paráis a pensar en mí. ¿Cómo no voy a estar agradecida? 

   Que no se me olvide comentaros que esta receta también la hago a veces con solomillo de cerdo. Los mismos 30 minutos porque el cerdo lo tomamos terminado, no seco pero tampoco crudo. No son lo mismo el cerdo y la ternera...

   Pues aquí os dejo esta receta fácil que sí, salpica un poco cuando doramos la carne, pero no tiene mayor dificultad. Os deseo unos días muy agradables y no excesivamente calurosos. Aquí en la Galia no podemos quejarnos, rebequita por la noche. Esto es de siempre. Bicos para todos.
 

miércoles, 30 de enero de 2019

Mojo verde



   Me gustaría haber puesto a esta entrada el título: mojo verde con papas arrugás... Pero como no se han arrugado y tienen un cutis tan terso, como que no me he atrevido. Eran patatas gallegas y ya se sabe que cutis nos traemos las celtas. Bromas aparte, el mojo quedó delicioso. Os voy a contar cómo lo hice y las vicisitudes que transcurrieron. Lo primero, os digo los ingredientes, a ver si no olvido ninguno:

Una cucharilla de cominos
3-4 dientes de ajo
Una ramita de cilantro
Una cucharada de vinagre
Aceite y sal 

   Lo primero que voy a deciros es que a mí el cilantro no me gusta. Dicho esto, el mojo verde me encantó, ¿no es curioso? No puse una rama muy grande, sino ramita o ramilla. Pero me gustó. Lo que hacemos es poner en un almirez los dientes de ajo pelados, los cominos y unos granos de sal gorda. Lo vamos majando con la mano de mortero hasta que queda una textura uniforme. Añadimos el cilantro picadito y seguimos machacando.  Incorporamos el vinagre y un chorro de aceite y vamos removiendo sin cesar. Añadiendo aceite a poquitos hasta formar una salsa espesita. Puede ser que se emulsione el aceite, es lo que me pasó a mí. Esto es  muy rico, para mi gusto, pero no es así normalmente el mojo canario. Hasta donde yo sé. En ocasiones hasta le añaden agua para que quede menos espeso. Según veáis. A mí me ha dado pena pues estaba la emulsión preciosa, como veis en las fotos, y muy apetecible.

   En cuanto a las patatas, vale la pena comprarlas pequeñitas y de buena calidad. Estoy poniéndome en el caso de no tener patatas canarias. Se ponen 80 gramos de sal por litro de agua. Se cuecen, bien lavaditas hasta que están cocidas, valga la redundancia. Después, tiramos el agua y acercamos las patatas al fuego sin tapa. Entonces, con ese calor y la sal en la piel, se arrugan. A mí no se me arrugaron... Pero bueno, estaban muy ricas estas patacas galeguiñas. Yo, todo esto lo vi en la tele y me fío del que lo contó, aunque igual no es así.


   Me he quedado pensando cuál será la diferencia entre un mortero y un almirez. Si son sinónimos. Bueno, pues mirando en google veo que el almirez es de metal y más pequeño. Portátil. La palabra almirez es árabe, como casi todas las que empiezan por -al-, y mortero es latina. Morteros hay de varios tipos, hasta de guerra. Lo que se aprende en un ordenador. 

   En cuanto al mojo verde, que yo le tenía respeto por el cilantro, queda una salsa realmente sabrosa y resultona. Es fuerte, claro, pero no sabe descaradamente a cilantro ni a cominos. Es un sabor muy rico. Con estas cantidades hacemos media taza... según el aceite que añadamos. Podéis usar aceite de oliva virgen extra, salvo que se os haga un poco fuerte, en cuyo caso podéis mezclar, mitad virgen, mitad suave. Yo lo hago a veces. Pues termino esta entrada tan sencillita. Es un entrante rico o también una guarnición deliciosa para tomar con un asado, por ejemplo. Pensad, por ejemplo, en una barbacoa informal, poner de acompañamiento de las carnes una tartera con patatitas cocidas y un cuenco de mojo. Me parece un menú riquísimo con una buena ensalada. O, ya que estamos en lo más crudo del invierno, servirlo como acompañamiento de un pollo asado. Otra opción muy apetecible. hasta aquí he llegado. Os animo a probar el mojo verde y otro día os subiré uno rojo que hice con patatas moradas que también me quedó muy bueno. Feliz tarde a todos. Aunque aquí llueve que es un aburrimiento.

lunes, 5 de junio de 2017

Revuelto con tofu




     No os creáis que me he vuelto loca, no me ha dado por el tofu ni mucho menos. Esto lo hice hace varios meses, un experimento, y me ha parecido interesante ponerlo para los que son partidarios de este tipo de comidas. Yo, ni lo soy ni lo dejo de ser. Me encanta la comida tradicional pero también hacer pruebas con las cosas que vamos encontrando. Hoy  un he visto sobre la comida japonesa en la tele y es realmente sorprendente lo distinto que comen: desayunan sopa y pescado con arroz, llevan al trabajo un almuerzo que es indispensable que tenga color y cenan... No sé que cenan pero creo que yo echaría en falta un par de cafés con leche al día. Desde luego, es una civilización muy distinta a la nuestra. 



     No obstante, según explicaban, en Japón no hay obesos, todo es muy sano... Y sólo tienen sobrepeso los sumos que toman una dieta especial, chanko nabe. Es una especie de guiso con muchas cosas que está diseñado especialmente para ellos. Lo primero es que se toman un tartera entera dos veces al día. Como va a llegar el verano, nos olvidamos de esa receta que será como tomarse aquí una "olla podrida" de las de antiguo. 

     Y bueno, en el blog ya nos hemos acercado varias veces a la comida japonesa con diversos revueltos de setas y un ramen algo tuneado que me divirtió mucho cocinar. Lo más sorprendente para mí es que la sopa nipona que improvisé tiene más de quinientas visitas. Cosas curiosas del blog. Que conste que a mí me parece muy rica pero no deja de ser original. 

     Me queda hablar de este revuelto que no es muy nipón pero lleva tofu y salsa de soja. He dorado unas hortalizas que eran:

Cebolla 
Pimiento rojo
Champiñones 
Guisantes

     Como cualquier revuelto de los que hago y os pongo con frecuencia. Después he incorporado tofu en cuadraditos -en vez de jamón serrano- y he bañado todo con un chorro de salsa de soja. Bueno... Es una cena agradable aunque uno de mis hijos dijo que preferiría tomar pollo. Si os digo la verdad, yo también soy más de pollo pero estas modernidades me divierten. Os deseo a todos un buen comienzo de semana. ¡Sayonara!



jueves, 25 de mayo de 2017

Revuelto con tomatitos


     A vueltas con las hortalizas... me parece que estoy atrapada en el tiempo. Este último revuelto quedó realmente rico y se hace en menos de quince minutos. Lo que necesitamos es:

Un puñado de espárragos frescos
Seis champiñones
Un puñado de tomatitos de colores
Piñones
Aceite y sal, romero y tomillo



     No tarda mucho pero los espárragos son algo más lentos, así pues, empezamos limpiándolos y poniéndolos en la sartén con una cucharada de aceite caliente. Mientras, vamos limpiando y cortando los champiñones; los tomates los lavamos también. Cuando ya llevan unos minutos los espárragos y ya no están tan crudos, incorporamos champiñones y tomates. Dejamos dorar a temperatura media, salpimentamos y espolvoreamos con un suspiro de tomillo y otro de romero. Se llevan de cine con los tomates. Añadimos los piñones el último par de minutos. Vamos, que se doren ligeramente. Ya os habréis dado cuenta de que es un revuelto para una persona. 


     Ya veis que es una cosa simple y sencilla. Para no complicarme más, puse unas lonchas finas de jamón cocido. No me gusta tomar muchos huevos, no soy fan. Os digo la verdad, estaba el revuelto realmente rico. Los tomates quedan deliciosos. Y como siempre digo: Cuidado que queman mucho. Por supuesto podría ser una guarnición de cualquier asado. Todavía no me he rendido con los platos ligeros pero estoy... hambrienta. Os deseo a todos un feliz fin de semana. 



lunes, 4 de abril de 2016

Guarnición estudiantil

   
     Sé que es un nombre absurdo pero esta es una guarnición que solía preparar cuando estudiaba y vivía en La Coruña (in illo tempore). La solía hacer con algunas hortalizas frescas y otras congeladas -guisantes y maíz-. Me solucionaba tomar algo sano y me gustaba mucho. Hace varios meses se me ocurrió hacerla, no muy convencida, y resulta que a mis hijos les gusta también. Cosas que pasan... Así pues, la comparto, pero ya os digo de antemano que es una simpleza.


     Ingredientes:
Una taza de guisantes
Media taza de maíz
Una cebollita
Una zanahoria
Aceite, sal y pimienta
Bacon

     Si os digo como comenzamos os da la risa... Pues eso: Doramos la zanahoria y la cebolla cortadas como nos dé la gana. Tiras o daditos... Si usamos maíz y guisantes congelados, los pasamos por el micro, si son de lata, los escurrimos. Incorporamos el bacon a las hortalizas doradas y dejamos que se vaya haciendo a fuego suave. Salpimentamos al gusto. Cuando todo está doradito incorporamos los guisantes y el maíz. Que se doren también un poco. Y ya tenemos esta guarnición que me gusta bastante más que los guisantes en solitario. 


     Se pueden hacer pequeñas variaciones como no poner bacon -para mí le da mucho chiste- o incorporar ajo, tiras de pimiento,... lo que os guste. A mí casi me gusta más que nada lo que os he puesto, sin pimiento ni ajo.


     Lo mismo nos puede valer para acompañar un pescado rebozado con unas patatas...



     ...Que un asado que se nos ha quedado algo aburrido. Tiene de bueno que es muy colorido, aporta fibra al menú y el sabor, importante, es muy agradable y rico. Para un pollo asado también me encanta. Y olvidaba decir que algunas veces le añado una pizca de mantequilla un minuto antes de sacarla del fuego. Ya me contaréis qué os parece. Buenas tardes a todos.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Revuelto de alcachofas y setas


      Esta receta la hizo mi marido hace meses. Es muy rica y muy de mi gusto. Si no la había publicado fue por no recordar el nombre de las setas. Pues sigo sin saberlo... Ni que fuera tan difícil encontrarlas en internet. ¡Pues no "las doy encontrado"!  La cosa es que son cultivadas y, aparte de monas, no saben mucho. Como las alcachofas tienen una personalidad fuerte, combinan muy bien. Por supuesto, se podrían escoger otras setas al gusto. Lo que hay que hacer es limpiar bien las alcachofas: Cortar la punta, sacar muchas de las hojas de fuera, que son fibrosas, y pelar los tallos que también son muy ricos. En esta ocasión, las ha cortado al medio. Mi marido tiene una gran virtud como cocinero de la que yo carezco: tremenda paciencia. Para pelar las alcachofas es buena cosa.

     Las ponemos en una sartén  unas cucharadas de aceite y las dejamos hacer a fuego no muy fuerte. Es lo que va a tardar más, así que las ponemos lo primero. Cuando tienen cara de estar medio hechas, incorporamos unos dientes de ajo, las setas y unas tiras de jamón serrano. También hay que ponerles sal, claro. El tiempo total puede ser de unos ¿veinte minutos? Bueno, depende un poco del tamaño de las alcachofas. Tienen que quedar doradas y estar hechas por dentro.



     En la foto superior veis el paquete de setas, cuyo nombre ignoro. Debajo, os pongo una foto de las setas con unos espaguetis. No es lo justo pero veis bien como quedaron las alcachofas doradas y riquísimas. De esas cosas que dices: esto debe ser sanísimo... 

     Pues aquí queda esta guarnición que para un asado es muy rica y fina. Las alcachofas, claro, tienen que gustar. Tienen ese fondo un poco ¿amargo?, que a mí me chifla. Debo de ser una amargada porque las berenjenas también me encantan. No sé. Y a ver si ¡por fin! la semana que viene os pongo alguna receta que os pueda servir de idea para las fiestas navideñas. Yo estoy sin vivir en mí sólo de pensar en lo que queda por delante. Este año no tengo demasiadas ganas ni de deshuesar ni de pensar en florituras, que dice mi amigo Antonio. Espero, no obstante, hacer unos polvorones y algún otro postre navideño. Ya os iré contando.

     Bueno, pues creo que ya he encontrado el nombre de las setas: Enoki (Flammulina velutipes). Espero no haberme equivocado. Si no es, son primas hermanas. Con esto concluyo. Os deseo a todos feliz fin de semana y muy buenos días.


viernes, 18 de septiembre de 2015

Patatas panaderas



     Me temo que las fotos no han quedado demasiado bonitas pero aquí están. Estas patatas recuerdan a las que tomamos con el pescado -me refiero a las que van debajo del pescado asado- pero tienen la ventaja de que no hay que freírlas antes y, por esta razón, resultan algo más ligeras. Además, como se hacen solas, sirven para acompañar cualquier plato, sea de carne, de pescado, o un simple huevo frito. ¿Desventajas? Una grande: se hacen al horno, con lo cual tenemos que pagar a la compañía eléctrica. Lo que yo os aconsejo es que las hagáis un día que vayáis a hacer más cosas en el horno. Por ejemplo, si vais a hacer pollo asado, aprovecháis y ponéis una bandeja debajo con las patatas. Hay que ir trampeando, ¿qué le vamos a hacer? Vamos con la receta que es de las facilísimas.

     Ingredientes:
3 ó 4 patatas de buen tamaño
Una cebolla
Un buen chorro de aceite
Sal y pimienta
Tomillo 
Un diente de ajo con su piel


 
     Lo que vamos a hacer es pelar las patatas y cortarlas en láminas no demasiado finas. Os diría que como para tortilla pero yo cuando hago tortilla corto las patatas finas como hacía Carmen. También pelamos y cortamos la cebolla en tiras. Tengo que deciros que un pimiento verde en tiras no les va mal aunque a mí me gustan mucho así porque el pimiento es muy rico, es verdad, pero cuando pones pimiento en cualquier receta, es el sabor dominante. Lo ponéis o no, según os guste o según con qué queráis combinar las patatas... Seguimos, ¿por dónde iba? Ah sí, ponemos un chorretón de aceite y salpimentamos, movemos para que el aceite se cuele entre las patatas y no se nos peguen. Esto ya sería lo básico. Yo he añadido por mi cuenta una pizca de tomillo y un diente de ajo con su piel para aromatizar un poco el plato. A vuestro gusto. Las tapamos con papel de aluminio y llevamos al horno entre 175-200º una media hora o algo más. transcurrido este tiempo las destapamos y las dejamos dorar. En el caso de mi horno, que no es lo que se dice joven, he subido la temperatura y puesto el grill unos diez minutos. Eso según sea vuestro horno.


     Quedan unas patatas riquísimas, doradas y muy sabrosas, con un sabor muy natural. Recuerdan a las de los asados de pescado, como os dije, pero al no llevar vino son más crujientes y nada "mojadas". Esta receta me recuerda a unos solomillos de cerdo que hacía mi abuela de Zaragoza que os tengo que poner porque eran muy fáciles y muy ricos. Nosotros las hemos tomado con huevos fritos pero ya os digo que con un bistec o con un plato de pescado también van perfectamente. Tienden a pegarse al fondo así que yo las he hecho en una fuente antiadherente y después las he cambiado para servirlas. Eso como vosotros veáis. Creo que no me queda más que decir... Recordaros que las patatas vinieron de américa, como los pimientos y los tomates, son ricas en fibra y tienen vitamina C, B1, B6,... hierro, potasio,... Además, cocidas tienen muy pocas calorías y llenan mucho. Carmen solía decir "te falta la vitamina de la patata" (frase que se podía aplicar a diferentes circunstancias)... Pues eso, que hay que comer patatas que son muy sanas y muy ricas. Nada más por hoy. Muy buen fin de semana a todos.


lunes, 15 de junio de 2015

Revuelto de primavera



      Esta receta es sencillísima. Es muy rica y sana, a la par que ligera, perfectamente válida para una dieta, como entrante, guarnición o cena. A mí los tirabeques me fascinan. No sé si son mis "prefes" porque las berenjenas y las alcachofas deben estar más o menos a la misma altura. La cosa es que hay que aprovechar estas hortalizas de temporada para tomar platos sanos y deliciosos que se hacen en media hora y no nos engordan...

     Ingredientes:
Una cebolleta
300 grs de tirabeques
Una bandeja de champiñones
Un puñado de bacon
Aceite y sal

     Pues casi no hace falta contar nada. Pelamos y cortamos la cebolleta en tiras, la ponemos en el aceite caliente a fuego medio. Cuando empieza a ponerse transparente añadimos los tirabeques, lo hacemos todo junto unos minutos. Por último, incorporamos los champiñones y el bacon. Subimos un poco el fuego y movemos continuamente para que todo se dore, un pelín más de lo que lo he hecho yo todavía más rico. Salpimentamos. Ya veis que es un revuelto sencillísimo, medio pariente de la menestra pero mucho más humilde. 

     Y, claro, ¡que no lo dije!, los tirabeques hay que limpiarlos: cortamos los extremos con las manos y tiramos para que se nos vengan los hilos... Ya sabéis. Buenos días a todos.






viernes, 24 de abril de 2015

Cinta de lomo al oporto


     

     Por fin viernes, esta semana me ha resultado agotadora y no sé por qué. Hoy traigo una receta muy fácil que, me parece a mí, ha quedado riquísima. Lo bueno que tiene es que lo mismo sirve para un día de fiesta que para un diario. Eso sí, es una cinta de lomo de unos cerdos que crían con castañas. Esto hace que la carne resulte muy suave y muy tierna. La he comprado en Froiz -para los gallegos- y cuesta el kilo alrededor de dos euros más que el cerdo normal. Yo creo que vale mucho la pena. Si es para un día especial, no hay que dudar. Vamos con la receta que ya la sabéis...

     Ingredientes:
Una cinta de lomo (kilo y cuarto he hecho yo)
Aceite
Sal y pimienta
Medio vaso de licor (oporto)

Patatas nuevas
Una cebolla grande
Una manzana grande
Sal y pimienta 
Aceite y salsa de la carne



     Comenzamos por el principio. Primero sellamos la carne en dos o tres cucharadas de aceite caliente. Que se dore por todos lados lo mejor posible. Esto lo podéis hacer en una sartén grande o directamente en la rustidera. Una vez en la fuente en la que va a ir al horno, añadimos el aceite que usamos para dorarla, salpimentamos e incorporamos medio vaso oporto tawny. Aquí, podéis cambiar de nacionalidad: que os apetece brandy, brandy; que tenéis ganas de cognac, adelante; que preferís el caribe, pues medio vaso de ron. Quiero decir que va a depender de vuestro gusto cambiar el licor y el estilo del asado. Con este oporto queda delicioso. Os animo a probarlo y, por eso, le pongo este nombre al asado. Además, a mí Portugal me encanta.


     
     Es bueno que la carne repose un ratito antes de ir al horno, si no hay tiempo, pues directamente. 175º es la temperatura que mi horno necesita para que la carne se haga, si no, ni se inmuta. ¿Cuanto tiempo? Entre 50 minutos y una hora. Tiene que estar hecha la carne, porque es cerdo, pero debe estar tierna y jugosa. 

     En una sartén ponemos a dorar la cebolla en tiras con la manzana en trocitos, salpimentamos y dejamos hacer suavemente. Por otra parte, freímos las patatas, nuevas o no, en la freidora y reservamos. Se pueden hacer con la piel, bien lavadas, y se cortan en trozos medianos. 




     A media cocción, la regamos varias veces con unas cucharadas del fondo de vino que tiene un color precioso y un sabor divino (me ha salido un verso).

     Las patatas fritas las añadimos a la sartén de cebolla y manzana, regamos con la salsa de la carne, que debe reposar un ratito (otra vez) antes de cortarla, y dejamos que todo se haga unos minutos a fuego medio-alto. Probamos de sal y, si hace falta, añadimos "una poca". Cortamos la carne y la rodeamos de esa riquísima guarnición de patatas y manzana. Así de simple. Sólo os puedo decir que en casa les ha entusiasmado y que ha sido muy sencillo todo. Con una ensalada es una comida perfecta. Buenos días a todos y feliz fin de semana.



lunes, 13 de abril de 2015

Patatas nuevas al pimentón




     Hoy lunes traigo una receta simplísima que hice el sábado para el aperitivo. Tengo una receta parecida en el blog pero ésta lleva pimentón dulce y aquella picante. También las patatas son distintas, así que, aunque ambos platos son parecidos, no importa. Así os sirve de recordatorio.

     Ingredientes:
3 ó 4 patatas nuevas grandecitas
Una cebollita
Dos dientes de ajo
Una cucharada de pimentón de la Vera
Un buen chorro de vino blanco
Sal

     Bueno, pues lo primero que vamos a hacer es lavar bien las patatas. Vamos a frotarlas con un estropajo de aluminio, sin jabón, para que no quede rastro de tierra porque las vamos a hacer con la piel. Las cortamos en cuadrados y las dejamos en agua mientras calentamos la freidora.

     Por otro lado, cortamos el ajo y la cebolla. El ajo en láminas y la cebolla según os guste. Si no la queréis saludar, la cortáis menudita. A mí ya sabéis que me chifla. En dos o tres cucharadas de buen aceite de oliva, yo utilicé el de Valdealgorfa, doráis ambas hortalizas hasta que cojan un color suave. A fuego medio y sin quemarlas. Bajamos el fuego al mínimo e incorporamos el pimentón. Unas vueltas y agregamos un buen chorro de vino blanco corriente y vulgar. Subimos el fuego y dejamos que hierva unos minutos.

     Como os habréis figurado, mientras hacemos esto vamos friendo las patatas en la freidora. Es cosa fácil e importante que las dos tareas se realicen a un tiempo. Entonces, cuando las patatas estén doradas y la fritada de pimentón haya hervido un poquito, ponemos las patatas sobre la fritada y les damos unas vueltas para que se impregnen y se hagan un poco más. Salamos al gusto y dejamos que se dore todo un par de minutos a fuego entre medio y vivo. Listas las patatas que ¿cómo no? se podrían hacer con pimentón picante y les llamaríamos patatas bravas. Según pongáis más o menos vino quedarán más o menos "salsosas". Yo las prefiero no muy mojadas y algo doradas. Y claro, no es un plato ligero pero es la mar de rico y sirve lo mismo como aperitivo o como guarnición de una carne asada o unos filetes. Fácil, fácil, pero muy sabroso, hasta es rico para mojar pan, pero no se debe hacer con frecuencia. Buenos y soleados días a todos.



  

miércoles, 1 de abril de 2015

Alcachofas con hortalizas y bacon






     Aquí estoy con las alcachofas prometidas. Dice un hermano mío que saben a cubierto de plata. Yo nunca he comido un cubierto de plata pero sé que se refiere a ese sabor peculiar que tienen, quizás metálico, que a mí me encanta. Eran cuatro alcachofas que limpió mi marido, cortando la punta, sacando las hojas de fuera, muchas, que son fibrosas y pelando la parte inferior. Yo, por último, he pelado los tallos que son muy ricos. ¿Qué he hecho? Primero os voy a poner los ingredientes que luego algunos me protestan (siempre con cariño):

Cuatro alcachofas
Una cebolla pequeña
Una zanahoria
Guisantes
Un puñadito de dados de bacon o jamón
Aceite
Sal y pimienta



     Pues bien, empezamos calentando el aceite y poniendo las alcachofas a dorar a fuego medio, las movemos para que cojan color y añadimos los tallos pelados. Dejamos unos minutos y vamos incorporando la cebolla en tiras, las ruedas de zanahoria y el bacon. Movemos y dejamos dorar. Salpimentamos con prudencia y tapamos. Dejamos a fuego medio-bajo unos 12-15 minutos porque necesitamos un poco de tiempo para que todo se haga, incluidas las alcachofas por dentro.


     Pasado este tiempo, incorporamos media taza de guisantes congelados que hemos pasado por el micro y dejamos unos minutos más. Nada más que hacer: comerlas


     Aquí veis el resultado, las hortalizas, la alcachofa dorada y tierna por dentro, exquisita. En cuanto a los tallos, son deliciosos y es una pena tirarlos. Sólo hay que pelarlos bien. No sé porque no se venden en conserva, serían baratos y muy ricos. Lista la receta de hoy.



      Y aquí os dejo. Hoy, Miércoles Santo, en Ferrol tenemos la procesión del Cristo de los Navegantes, entre otras, que es una preciosa tradición. Siempre vamos en familia, encontramos a muchos viejos amigos y acompañamos al Cristo que nos protege a los ferrolanos de la mar. Yo misma soy hija de marino. Me despido hasta la Pascua Florida. Quedan muchos días por delante de encuentros, procesiones, oficios,... Cada uno vive la Semana Santa a su manera. A quien no le gusta, procura ignorarla; para otros es expresión popular de la fe; y después están los que buscan la Semana Santa interior, de Pasión y Esperanza. Yo aspiro humildemente a estar entre estos últimos... A la vuelta os pondré una tarta de queso al caramelo que es muy rica y fácil. 

     El blog ha tenido este mes récord de visitas, superando el mes de diciembre. Estoy encantada porque, además, es algo que va saliendo poco a poco, esforzándome por hacerlo bien pero sin agobiarme. MUCHAS GRACIAS por considerar que vale la pena leerme y seguirme. Un saludo a todos y hasta dentro de unos días.

jueves, 12 de marzo de 2015

Berenjenas a la romana



     Hoy, con cierto retraso, una receta de la que os había hablado el día que puse las croquetas de gambas. Ya sabéis que las berenjenas y yo tenemos una relación muy buena. Me entusiasman. Me gustan muchísimo fritas como guarnición de multitud de platos y, por la misma razón, varío también la forma de freírlas. Estas son el clásico rebozado "a la romana": harina y huevo batido, por este orden. 

     Empezamos cortando las berenjenas. Yo he optado por hacer bastoncitos con piel pero se podrían cortar en círculos, semicírculos, filetes finos,... pelarlas... Siempre al gusto del consumidor. Esta vez he hecho como las napolitanas, según mi sobrino Juan: Espolvorearlas con abundante sal y dejarlas varias horas. De esta manera sudan y pierden cierto amargor. Algunos deberían de salarse por las mañanas... 

     Lo siguiente es lavarlas debajo del grifo, escurrirlas bien y secarlas con papel de cocina. A continuación las pasamos por harina. Se pueden poner en un táper (tupperware) con abundante harina y hacer un baile con ellas hasta que estén bien enharinadas. Batimos uno o dos huevos y las vamos pasando y friendo como si fuera una merluza a la romana. Mismamente.



     Quedan muy ricas, nada grasas -es conveniente pasarlas por papel al salir de la sartén- y son un acompañante delicioso para cualquier plato. Podríamos hacer así también unos calabacines. A mí me gustan menos pero también son ricos. En fin, lo que se os ocurra.



     Y aquí las veis de cerca, muy favorecidas. Ya veis, el rebozado a la romana de toda la vida. Me da la sensación de que es una receta un poco tonta pero ¡están tan ricas! De las berenjenas fritas sin más, me faltan las berenjenas rebozadas en pasta de freír (os las podéis imaginar), que también están buenísimas pero, lamentablemente, borré las fotos por error. La próxima vez que las haga os las pongo. Nada más por hoy. Buenos días a todos. 


viernes, 6 de marzo de 2015

Causa limeña



     A este plato llegué a través de mi amiga Rosa. Estábamos hablando y me comentó que estaba haciendo causa limeña. A mí me sonaba pero no sabía lo que era. Me contó que era un plato peruano -lógicamente- a base de patata, ají, relleno,... Cuando llegamos al ají, descarté hacerlo porque no lo hay en Ferrol, al menos que yo sepa. Me quedó la causa limeña perdida en la memoria. Hace unos días la volví a recordar, habían pasado muchos meses, y quise hacerla. Con o sin ají. ¿Por qué? No lo sé, cosas del subconsciente. Lo que hice fue poner varios vídeos en youtube porque quería hacer una causa limeña de ama de casa. Ahí averigüé que el ají es una pasta de pimientos amarillos. Se puede hacer pero otra cosa es encontrar esos pimientos. El relleno varía mucho pero es tipo ensalada. Vamos, que es un plato frío. Un pastelón de patatas frío. Ya decidida, improvisé sin ají. Os voy a decir lo que hice y se admiten críticas pero en casa les gustó mucho. Incluso a mí que no soy muy "patatera".

     Ingredientes:
Un kilo de patatas
Jugo de lima o limón
Aceite y sal
Una cucharada de ají




     Bien, esto es lo que yo vi en los vídeos, básicamente. Como no tenía ají, que se supone que pica, piqué una tirita de jalapeño muy menudita. Esta es la principal trampa que hice. Quizás fue escaso porque no picaba nada. Desconozco si tiene que picar porque no he probado otra causa limeña que ésta. Es lo malo de hacer platos que nunca antes has tomado. Pero os explico. Cocemos las patatas en agua con su piel a fuego lento. Yo hice cuatro patatas grandotas que tardaron más de media hora, es decir, que pasaban del kilo. Después las dejamos enfriar y las pelamos. En la receta original son patatas amarillas. Yo usé patatas blancas de Cospeito. Muy ricas. Se podría poner colorante pero yo no lo hice. Las pasamos por el pasa-purés y les añadimos el ají, el zumo de medio limón, un buen chorro de aceite y sal. Removemos bien y ya tenemos la "masa" de nuestra causa. 

     Para el relleno preparé una ensalada marinera con:
 200 grs de palitos de cangrejo
Dos huevos duros
Una cebolleta
Una lata de bonito en escabeche
Mayonesa

   Se podrían hacer muchas ensaladas distintas, después hablaré sobre eso. Yo me fui a lo fácil por ser la primera vez que hacía la causa y sabiendo que esa ensalada es jugosa y les gusta a todos. Vamos con el montaje. 

     Podríamos hacer muchas cosas: Un rollo tipo "brazo de gitano", un pastelón familiar sin desmoldar -en la fuente-  o cortar circulos de la masa de patatas. Yo opté por el intermedio que me pareció fácil: Montarlo en una fuente de cake forrada con un filme y darle la vuelta. Mejor dividir el puré en tres y el relleno en dos. Incluso se puede pesar o cortar en partes iguales. Como os sea más cómodo para repartir bien. Y vamos poniendo capas: puré-relleno-puré-relleno-puré. Hay que presionar para que no quede aire en la masa, cosa que yo no hice muy bien pero prometo mejorar. 




     Adornamos con mayonesa y huevo duro (cocéis alguno de más para adornar) y añadís aceitunas o lo que os guste. Esto era "un diario" y una prueba. Yo creo que no quedó mal pero para una fiesta habría que esmerarse un poco más. 




     Aquí veis como queda el corte, no dividí demasiado bien las capas. Por eso os advertí arriba, vale la pena calcular mejor pero tampoco pasa nada. Es bueno tener mayonesa por si alguien le quiere añadir más. Y también se podría hacer alguna otra salsa, dependiendo del relleno.



     Veis que la puse como guarnición o acompañamiento de un roast beef. Y es una comida que se puede dejar hecha y tomar fría. Excelente para un menú de verano. Se debe tomar bien fría (la causa) y, además, en la nevera se pone más firme. 



     Me queda por decir que intentaré hacerme con el ají o hacerlo. También que hay que probar la masa o puré para ver si está bien de sal (no lo había puesto). En cuanto a los rellenos, se me ocurren muchos: una ensalada de pollo, gambas, aguacate y maíz, una mezcla con salmón ahumado cebollitas y alcaparras, o una de atún, aceitunas y remolacha. Aderezándolas con mayonesa o salsa rosa. Ya sé que es una interpretación mía, ferrolana y española, pero es un plato bárbaro para tomar en familia o un día de fiesta. Y es económico. Puede ser un primero o una guarnición. Lo que queráis y bueno... Falta contar que la causa limeña es, al parecer, un plato precolombino que se fue desarrollando y adquirió gran importancia durante la independencia del Perú. Os aconsejo probarlo, haciéndolo como os parezca mejor, porque es muy rico y sencillo. Creo que os gustará mucho. En casa les encantó y mi marido ya está pensando en hacerlo con diferentes rellenos. Buenos días a todos.